Rotar los cultivos y diversificar la producción, claves para mitigar el impacto de las inundaciones
Técnicos de Crea Región Santa Fe Centro brindaron una serie de herramientas técnicas y empresariales que dispone el productor para reconvertir las empresas agropecuarias ante el cambio climático que afecta al sector.
Las consecuencias de los serios eventos climáticos que vienen afectando al sector agropecuario obligan al productor a replantear el sistema productivo y económico para ganar estabilidad y crecer.
Productores, técnicos y asesores de nuestra región se reunieron el pasado viernes en las instalaciones de la Sociedad Rural de San Francisco para debatir acerca del cambio que necesitan las empresas agropecuarias ante el nuevo escenario agroecológico. La convocatoria se da en el marco de la Jornada de Actualización técnica- empresaria organizada por la Comisión de Agricultura Región Crea Santa Fe Centro, donde asesores de los diferentes grupos Crea analizaron los eventos agroclimáticos que vienen sucediendo y las herramientas que posee el productor para iniciar el cambio de la empresa puertas adentro.
Desde el enfoque técnico, la rotación de cultivos y desde el ámbito empresarial, la aplicación de un modelo de producción mixta, fueron las principales herramientas brindadas por los disertantes a la hora de reconvertir la empresa.
"Sabemos que la única posibilidad que existe de bajar las napas es a través del consumo de agua que realizan los cultivos; en la medida que haya una superficie de cuenca ocupada casi todo el año por una rotación trigo-soja, trigo-maíz o pasturas, que asegure el consumo de al menos 900 milímetros al año, se podría llegar a un equilibrio y mantener las napas al límite", comenzó diciendo el ingeniero agrónomo Ricardo Pozzi- Asesor Crea San Jorge/Las Rosas quien disertó sobre los eventos agroclimáticos y sus efectos.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO precisó que la profundidad de las napas que advierte un peligro son los 2 metros. "Cuando veo una napa que está a dos metros de profundidad debo empezar a trabajar con estos modelos de modo de poder ubicar cultivos de mayor consumo de agua".
"Cuando está por encima de los dos metros puede pasar cualquier cosa", advirtió.

Pozzi destacó que "el cambio no puede ser individual sino a nivel de cuenca, por lo que estamos proponiendo algo similar a lo que se hace desde Inta Rafaela, donde a través de distintos freatimétros. ubicados estratégicamente según la pendiente de los terrenos- para obtener información y a través de la misma aconsejar al productor acerca de las acciones a realizar a futuro", explicó.
"Hay un límite de piso en el suelo, en el cual la maquinaria no puede entrar que son 50 centímetros de profundidad, por lo cual se debe esperar. En el caso de que la napa esté a un metro de altura, se debe comenzar a trabajar ya mismo con un cultivo de cobertura que esté consumiendo al menos 600 milímetros de agua", continuó.
Consultado sobre el impacto económico que genera este cambio de modelo, el técnico de Crea manifestó que "hay que empezar a invertir y aplicar las acciones de manera integral no sólo desde el sector primario sino también desde el Estado, quien debe brindar acompañamiento en materia de infraestructura (canales y caminos) que garantice la salida de la producción del campo".
Economía y ecología, una combinación posible

Los ingenieros agrónomos y asesores Crea, Laurato Haidar y Rubén Girogis disertaron sobre "La reconversión de la empresa: ¿qué podemos hacer puertas adentro?"
Por su parte, el ingeniero agrónomo
Lautaro Haidar, asesor de CREA San Martín de Las Escobas- Colonia Belgrano
aseguró que "es compatible la parte ecológica con la económica". En este
sentido explicó que "hay determinadas prácticas y formas de armar las empresas
de manera tal que se pueda hacer una producción más amigable con el medio y que
a su vez genere una renta razonable para el empresario".
El técnico sostuvo que son varios los factores a analizar a la hora de tomar una decisión correcta para lograr que la empresa sea más atractiva y más segura.
En este sentido dijo que "entre los desafíos del productor está realizar todo tipo de mediciones, ya que partir de datos concretos uno puede tomar mejores decisiones, Empresas con objetivos diferentes demandan de modelos diferentes".
Al respecto, Haidar dijo que "un concepto muy fuerte que vemos desde los Crea del Centro de Santa Fe es el modelo del negocio: aquellas empresas que tienen una producción mixta (agrícola-ganadera) están mucho mejor preparadas para soportar los avatares climáticos o de negocios, que las monoactivas, siendo que las ganancias y los riesgos se reparten".
"Diversificar la producción es una herramienta y una necesidad para muchas empresas", aseveró el técnico en una entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Contar con varias actividades que puedan facturar y que sean eficientes es un modelo de empresa que brinda mayor seguridad de ingresos y resultados y por otra parte que genera mayor cantidad de mano de obra".
Luego comentó que según un censo que realizado en empresas Crea de la Región Santa Fe Centro "tenemos un 3, 6 herederos por familia, con lo cual generar actividades que también demanden mano de obra es una posibilidad concreta para aquellos que quieran continuar con el negocio".
Haidar explicó estos conceptos en la exposición del bloque empresario: "herramientas para iniciar el cambio puertas adentro de nuestras empresas", que brindó junto al ingeniero agrónomo Rubén Giorgis , asesor Crea Rafaela.
Analizar la renta agrícola
Por otro lado, el asesor Crea dijo que "el cambio debe iniciar haciendo foco en al renta agrícola y los factores que la sostienen. Una forma específica de poder hacerlo es mirar el resultado campo por campo, analizando como nos fue al final del año y en función de ello ver como se puede reacomodar el nivel de los alquileres".
"Según los datos históricos recabados en la zona, en los últimos años viene bajando la renta agrícola y aumentando el riesgo por el factor climático y la alta presión impositiva que soporta el productor", aseveró.
Luego manifestó que "los productores tenemos que sentirnos protagonistas porque si no pareciera que el Estado tiene la llave de nuestro negocio y no es así".
"Desde nuestro rol podemos hacer mucho para mejorar la empresa. En este sentido tenemos que tener bien en claro en que ambiente de producción estamos, a que profundidad están las napas- ya que el nivel muy alto aumenta los riesgos- como están internamente los lotes, los desagües y las cunetas comunales".
Fertilización de cultivos, una práctica rentable
En cuanto a la tecnología de producción, Haidar dijo que la relación insumo-producto es muy favorable en lo que hace a fertilización de cultivos como trigo y maíz que tienen alta respuesta agronómica, son rentables y permiten cuidar el ambiente y el bolsillo del productor".
"En esto es muy importante el concepto de la rotación de cultivos", coincidió Haidar.
"En nuestros registros históricos vemos que los dobles cultivos Trigo-soja, arveja-maíz de 2ª respecto al cultivo simple (soja o maíz de 1ª) nos vienen dando mejor renta y a la vez que podemos cuidar el suelo", concluyó.
