Reverdeció
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Sportivo superó sin atenuantes a Douglas Haig de Pergamino por 3 a 0. Mattalía y Avaro (2) los goleadores.
Tenía que ganar. Lo hizo. Abrió el partido con un cabezazo y lo definió sobre el final con dos estocadas. No le resultó sencillo. Más por propias limitaciones que por virtudes del adversario. Como un vehículo conducido por un joven que aprende a manejar, corcoveó bastante . Acelerando a veces más de la cuenta. Frenándose demasiado por momentos. Y, en otros, por fin acertando la marcha justa para asociarse y generar fútbol.
Convirtió tres goles. En el descuento del primer parcial. Y también en tiempo adicionado sobre el final. No es poco luego del golpazo de Pronunciamiento. Y en la luminosa tarde primaveral aparecieron, tímidos, los brotes futbolísticos que animaron al hincha y devolvieron la tranquilidad por Alberione.
Santa pelota parada

La frase se disparó en la platea cuando la mitad del partido se había disputado. Sportivo Belgrano había jugado un mal primer tiempo. Pero en tiempo recuperado, Mattalía puso la cabeza a un tiro libre que salió de la formidable pegada de Francia y puso en ventaja al "verde". La insipidez de ese primer tiempo se rompió sobre el final y abrió la puerta a otro partido.
Se trató de la única instancia destacable en 45 minutos anodinos, aburridos y sin juego ni llegadas asociadas. El sopor dominó el Boero. Ninguno de los dos equipos pudo armar estrategias de juego que inquietasen a los arqueros. Algún remate desviado, un par de disparos débiles y varios centros sin dirección fueron las únicas oportunidades en las que la pelota se acercó a las áreas.
En este marco, la paridad marcó el juego. No hubo predominio en el medio juego. El rombo que ensayó Domizzi allí tuvo en Capurro a su mejor ejecutor. El 8 procuró encontrar un socio para progresar. En alguna jugada fue Belucci, en otra López. Pero Francia -quien lógicamente debía serlo- se vio fagocitado por el embudo de los de Pergamino. Para más, Catube y Palacios Hurtado, si bien corrieron todas y a todos, nunca recibieron una habilitación clara. La visita tampoco exhibió muchas virtudes. La movilidad de Aguirre en el ataque fue su mejor herramienta. Demasiado poco para aspirar a que Vijande se intranquilizara. La pelota parada -como en los partidos anteriores- determinó que Sportivo se vaya al descanso con una ventaja impensada.
Los mejores minutos

La mejor cara de este Sportivo se vio en los primeros 20 del complemento. Con la tranquilidad de haber convertido, sus hombres encontraron espacios y se dispusieron a dialogar con la pelota. Francia cobró protagonismo detrás de los volantes centrales del "Fogonero" y se encontró con Capurro y Belucci. El peligro comenzó, entonces, a rondar el marco visitante.
Palacios Hurtado recibió en la puerta del área sobre la izquierda y encaró horizontalmente buscando un resquicio para disparar. Cuando parecía que la jugada se diluía, sacó un derechazo cruzado que se fue muy cerca. Abello obligó a Henricot a desviar al córner una pelota que se metía. Un cabezazo de Catube besó el caño derecho del arco de la ruta. El moreno colombiano no definió cuando estuvo cara a cara con el golero de Douglas luego de una larga corrida por la izquierda. Capurro sacó un tremendo disparo que se fue arriba por muy poco. Fueron 5 muy claras antes del vertiginoso final. Y daban cuenta de la supremacía establecida por el buen accionar del conjunto de Domizzi, quien además acertó con los cambios. El escurridizo Escobar fue un revulsivo en los últimos minutos. Y Avaro se transformó en el goleador.
Sin embargo, cuando todo parecía controlado, Sportivo volvió a sufrir. La ventaja era mínima y transcurrían los últimos minutos. La impotencia de Douglas Haig era manifiesta. Pero en una distracción, una pelota elevada superó a Mattalía y Berdini se encontró con el regalo. Cuando estaba por ingresar al área, Vijande no tuvo otra opción que derribarlo. Roja para el arquero por aquello del último hombre. Debut de Mauro Priotti, quien vio pasar cerca el sablazo que sacó Villar cuando ejecutó el tiro libre.
Parecía que todo lo bueno del segundo tiempo se venía abajo. Los bonaerenses se lanzaron con todo y la pelota estuvo por varios minutos cerca del arco "verde". Pero el alivio llegó. Un rechazo largo fue capturado por Capurro en el círculo central. Tomó nota de que solo defendía el arquero visitante y entonces alargó para que Avaro solo tenga que correr hacia el arco vacío y marcar el segundo. En la jugada siguiente, el mismo Escobar fue derribado en el área. Penal. El mismo Avaro decoró el resultado con un ajustado remate rasante.
El festejo final exhibió el alivio. Por haber ganado por primera vez en el torneo. Por haber encontrado un buen funcionamiento en el segundo tiempo. Y por haber mostrado carácter ante las situaciones adversas. Por eso, Sportivo reverdeció en el bello primero domingo de la primavera.
