Relato en primera persona de Hugo Fryszberg, sobreviviente del atentado a la AMIA
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El atentado a la AMIA fue un ataque terrorista con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina en Buenos Aires el lunes 18 de julio de 1994. A 25 años del trágico hecho, dialogamos con el sobreviviente Hugo Fryszberg.
A las 9:53 de la mañana del lunes 18 de julio de 1994, una explosión destruyó el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en Pasteur 633, Capital Federal. Fue el peor atentado terrorista en la historia argentina con un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos.
Hugo Fryszberg, uno de los sobrevivientes, dialogó con AM 1050 a 25 años del atentado. "Realmente uno no se da cuenta del tiempo, cuando llegan estas fechas uno hace un balance y toma dimensión de la cantidad de tiempo que pasó y la sensación fea que después de años no se hizo justicia", dijo.
El día del atentado Hugo lo relató:" Yo era Subjefe de personal y hacía tareas de Recursos Humanos. El 18 fue un día normal. Lunes a las 8 entré a trabajar como correspondía. Estaba haciendo tareas en mi escritorio. De golpe se escuchó un estruendo, gritaron ¡TODOS AL PISO! Me tiré debajo de mi escritorio, sin saber qué pasaba. Pasaron unos segundos y se escucha un segundo estruendo con un ruido interminable. Para mi fue eterno".
"Yo tuve una fantasía de que había explotado un aire acondicionado que estaban colocando. Cuando empecé a escuchar gritos salí de mi oficina y no se veía nada, había mucho humo gris y olor a amoniaco. Por los gritos nos fuimos reencontrando. Nosotros, por suerte, estábamos atrás del edificio. En ese momento teníamos la idea de que había sido una bomba pero no sabíamos la dimensión", agregó.
Hugo, pudo salir del edificio y sobrevivir, pero no todos pudieron contar la historia. "Nosotros salimos por el techo de un edificio en construcción y salimos a la calle. A las horas tuve que ir a la morgue a reconocer cuerpos. Pudimos reconocer a un solo compañero", explicó.
En ese momento, Hugo entró en shock. "No entendía nada. Hoy pensándolo estaba en otra, sabía que estaban todos adentro del edificio y no tomaba dimensión", afirmó.
Después del atentado, tuvo que volver a trabajar, como si nada hubiera pasado. "El 19 me tocó seguir trabajando, para seguir atendiendo en AMIA para que la gente pueda ir al cementerio. Organizaba velatorios, atendía a los familiares", expresó.
"Después de eso seguí trabajando en AMIA. El 31 de mayo de 1996 me mandaron un telegrama de despido. Me hizo muy mal que después de 16 años fue por un telegrama y no por un llamado o una relación más humana", agregó.
La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) realizó un nuevo acto en homenaje a las 85 víctimas del atentado y renovó el reclamo de justicia, al cumplirse 25 años del episodio terrorista.
"Hoy tengo más compromiso en contar lo qué pasó porque la Justicia no actúa y busca los responsables. Lo peor que nos puede pasar es que esto quede impune de Memoria. Y hablando, contando, es la única manera de que quede en la memoria de la gente", dijo Hugo Fryszberg.
Como todos los años, al comenzar el acto se leyó los nombres de cada una de las personas que perdieron la vida en el atentado, se encendieron velas y se colocaron rosas en memoria de cada uno de los fallecidos
"Queremos una Argentina más sana. Que se haga justicia y que se sepan los culpables. Por eso seguimos haciendo eco para que quede en la memoria de la gente y no vuelva a suceder. No queremos que se olvide", concluyó el entrevistado.
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