Política
Reforma laboral: fuerte rechazo gremial tras la media sanción en Diputados
Con críticas a legisladores cordobeses y advertencias sobre pérdida de derechos, referentes sindicales consultados por LA VOZ DE SAN JUSTO cuestionaron el proyecto aprobado por la Cámara baja y pidieron al Senado que revise el texto. “Es una provocación y un ataque directo a los sindicatos para debilitar el movimiento sindical (…) No va a crear trabajo”, coincidieron.
En una sesión extensa, atravesada por acusaciones cruzadas y en el marco de movilizaciones en todo el país y un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), el oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados la reforma laboral. El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra en la votación en general y ahora deberá ser ratificado por el Senado.
Durante el tratamiento en particular, el oficialismo blindó los 26 títulos y 218 artículos del texto. Entre los puntos más debatidos estuvieron la regulación de las indemnizaciones, la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la supresión de la ultraactividad de los convenios colectivos, la restricción de tutelas sindicales, limitaciones al derecho a huelga, la derogación de estatutos profesionales y el desfinanciamiento del INCAA.
Para su aprobación, la iniciativa contó con el respaldo de La Libertad Avanza, Fuerzas del Cambio (UCR, MID y PRO), Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia y algunos monobloques. En contra votaron los diputados de Unión por la Patria, la mayoría de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y otros legisladores.
En el Senado, el oficialismo ya emitió dictamen en plenario de comisiones con el objetivo de convertir la iniciativa en ley en los próximos días, en línea con el pedido del presidente Javier Milei.
Cómo votaron los cordobeses
En la representación cordobesa se registraron ausencias: Juan Schiaretti, Ignacio García Aresca y Alejandra Torres no participaron de la sesión.
Votaron a favor, entre otros, Gabriel Bornoroni, Gonzalo Roca, María Celeste Ponce, Luis Picat, Laura Rodríguez Machado y Carlos Gutiérrez. En contra lo hicieron Juan Brügge, Natalia de la Sota y Gabriela Estévez.
Víctor Lescano (Suoem): “Es un retroceso en derechos”
El secretario general del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (Suoem) San Francisco y Zona, Víctor Lescano, fue uno de los más críticos. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, sostuvo que la aprobación representa “un daño que va a ser lamentable para la clase trabajadora”.
“Nosotros como gremio siempre hemos manifestado desde el primer momento que iba a ser un 2026 muy complicado, pero a esto se suma la tristeza de ver en la Cámara de Diputados cómo dirigentes del sector peronista han sido funcionales al gobierno nacional”, expresó.
El dirigente apuntó contra legisladores que, según dijo, “terminan votando como quiere el gobierno nacional porque terminan negociando”, y consideró que “esto es un retroceso en derechos que deja a los trabajadores a merced de la patronal. Entonces, son todos cómplices”.
Consultado sobre el argumento oficial de que la reforma generará empleo formal, fue categórico: “Todo por el contrario. No va a generar nuevos empleos. El Estado está totalmente precarizado. En el privado, ¿cuántas pymes se vienen cerrando por día? (…) Son todas mentiras”.
Para Lescano, la norma “es una provocación y un ataque directo a los sindicatos para debilitar el movimiento sindical” y llamó a los senadores cordobeses a que “tengan grandeza” cuando deban votar el proyecto.
Lucas Sarmiento (UOM): “Una ley no va a crear trabajo”
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) San Francisco, Lucas Sarmiento, aseguró que la preocupación del sector “no es un solo artículo, sino los más de doscientos artículos”.
“La reforma laboral, la mal llamada modernización laboral, desde que arranca hasta que termina, es dañosa para el trabajador. Toda”, afirmó.
Entre los puntos cuestionados mencionó la creación del banco de horas, la posibilidad de extender la jornada hasta doce horas y la modificación en el cálculo de indemnizaciones. También advirtió sobre el fraccionamiento de vacaciones y la caída de convenios por actividad.
“Es una locura pensar que va a crear trabajo una ley. Una ley no va a crear trabajo. Lo que va a crear trabajo es tener una economía estable”, sostuvo.
Según Sarmiento, el objetivo central es “debilitar las organizaciones sindicales” y advirtió que, si el Senado ratifica el texto sin cambios, el sindicalismo profundizará el plan de lucha. “Si no reaccionamos, va a ser tarde”, dijo.
Marcos Quaglino (La Bancaria): “Avasalla artículos constitucionales”
En la misma línea, el secretario general de La Bancaria seccional San Francisco, Marcos Quaglino, calificó la iniciativa como “regresiva y sin ningún beneficio para los trabajadores”.
Recordó que el texto sufrió modificaciones de último momento, como la eliminación del artículo vinculado a licencias por enfermedad, y cuestionó cambios en el cálculo de las indemnizaciones, que —según explicó— excluirían conceptos como el aguinaldo y premios.
También objetó la creación de un fondo de cese laboral que reemplazaría la indemnización por antigüedad. “Para muchos significa un ahorro forzado del propio trabajador para costear su propio despido”, afirmó.
Quaglino sostuvo que la norma podría ser judicializada al considerar que “avasalla artículos constitucionales”, y rechazó la idea de que la quita de derechos incentive inversiones. “El trabajo se crea cuando hay una política económica que incentive la inversión y el consumo. No creo que quitando derechos vengan más inversiones”, expresó.
Sobre el rol sindical, indicó que los gremios deberán “plantarse” para defender convenios y paritarias, y advirtió que las restricciones al derecho de huelga y a las asambleas “son regresivas hacia los trabajadores”.
A la espera del Senado
Con dictamen ya emitido en la Cámara alta, el proyecto de reforma laboral se encamina a su votación definitiva. Mientras el oficialismo defiende la iniciativa como una herramienta para fomentar el empleo formal, los gremios consultados por este diario coinciden en que se trata de un retroceso que afecta derechos adquiridos y debilita la organización sindical.
El debate ahora se traslada al Senado, donde se definirá el futuro de una de las leyes centrales del programa del Gobierno nacional.
