Recuperar el sentido del nosotros
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202105/Imageb211f1dcc13f4a63a1662a901d81a92b.jpg)
Patria. Este segundo 25 de Mayo en cuarentena estricta nos exige repensarnos como comunidad para reencontrar nuestra esencia. Sería bueno mirar al cielo y descubrir los colores patrios para recobrar la idea de que la patria somos nosotros, todos, desterrando definitivamente el "ellos".
Por segundo año consecutivo el aniversario de la Patria está marcado por las restricciones a la circulación, la incertidumbre frente a la pandemia, el dolor por las muertes y los enfermos y el estupor creciente debido a los matices controvertidos de una experiencia global que impactó en el país, provocando desasosiego generalizado.
No podrá, como el año pasado, revivirse la costumbre que durante años tuvimos los sanfrancisqueños de volcarnos al principal bulevar de la ciudad para evocar la gesta de Mayo y participar del tradicional desfile. El silencio y el vacío serán la norma otra vez. Una norma impuesta por la pandemia, por el confinamiento y por las incertezas.
Al mismo tiempo, el día de la Patria nos encuentra afligidos y dolidos. También divididos. Coincidimos en que hay que enfrentar al virus con todas las armas, que no hay que amilanarse. Pero la anomia social, la catástrofe económica y la mezquindad política profundizan el daño generado por la grieta y nos acercan al abismo.
La Patria, como sentimiento común, interpela al nosotros en su conjunto. Un nosotros deshilachado y hasta repudiado. Porque se ha convertido en "nosotros y ellos", dividiendo el tejido social y desvirtuando el sentido verdadero de un vocablo que a todos nos engloba y nos obliga. Sin el amor de sus hijos, la Patria es un concepto vacío. Sin la intención conjunta de luchar por un país mejor más allá de las lógicas diferencias, la idea patriótica se transforma en una utopía.
En medio de una pandemia global que acerca el sufrimiento a todos los seres humanos, rescatar los principios básicos de nuestra identidad puede parecer superfluo. Sin embargo, debe ser un imperativo moral. No por desdeñar la empatía y la solidaridad con el semejante más allá de su nacionalidad. Sí por rescatar el verdadero sentido del "nosotros" como expresión válida a la hora de experimentar lo que significa la Patria.
La primera palabra de nuestra Constitución es "nos", refiriéndose a los representantes del pueblo argentino. Sutil juego de palabras: ese "nos" refiere a nosotros. Un pronombre que abarca por igual a todos los ciudadanos, que nos ampara en la idea de la igualdad, de la vigencia de los derechos y garantías y nos interpela en el cumplimiento de las responsabilidades comunitarias.
Sin desfiles, sin banderas flameando, sin bandas lisas sonando en el bulevar y sin padres orgullosos viendo desfilar a sus hijos se celebra el Día de la Patria. Este segundo 25 de Mayo en cuarentena estricta nos exige repensarnos como comunidad para reencontrar nuestra esencia. Sería bueno mirar al cielo y descubrir los colores patrios para recobrar la idea de que la patria somos nosotros, todos, desterrando definitivamente el "ellos".
