Quinientas veces Boscatti
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Juan Carlos Boscatti cumplirá este sábado 500 carreras oficiales durante la jornada que tendrá lugar en el trazado de Vila.
Es el último representante de aquella generación dorada del
Midgets del Litoral que incluyó apellidos rutilantes como los Bessone, Walker,
Werlen, Zanor, Caligaris, Maletto, Mitri, Giraudo, "Cacho" Rosetti, Ferrero,
entre muchos más. Con sus 69 años de edad y 43 temporadas en la categoría, se
apresta a celebrar su carrera número 500 este sábado 4 en el trazado "Juan
Basso" de la localidad de Vila.
Ocasión más que especial para Juan Carlos Boscatti, aunque él se encargue de minimizar el importante acontecimiento que le pondrá un condimento más a la novena fecha del campeonato "Arturo Alías- Copa Fornisport", segunda de los play off.
Por tal razón LA VOZ DE SAN JUSTO lo visitó en su taller de Gobernador San Martín 1136. Verborrágico, auténtico y controvertido, hizo un somero repaso de su historia deportiva, como también puso bajo la lupa a la actualidad de la emocionante actividad.
-¿De qué manera te acercaste al midget?
-Estaba jugando a las bochas atrás del Cottolengo y escuché ruidos de autos de carrera en el circuito El Bosque y fui a ver qué pasaba, estaban girando los midgets. Bueno después apareció el doctor Gauchat quien me regaló uno y fuimos a buscarlo a Colonia Aldao. Ahí arranque en el midget.
-¿Cuándo fue tu primera carrera?
-Mi primera carrera fue en el año 1978 en Porteña, en la pista que estaba al lado de la cancha de fútbol, justamente donde había debutado en motos años antes. La verdad que no me acuerdo cómo me fue, pero mi auto no estaba a la par de los demás porque recién me iniciaba.
-¿Un triunfo que siempre recordás?
- El día que se mató Ayron Senna gané en Sunchales -1 de mayo de 1994-, en la pista vieja contra la ruta. Gané la final por una vuelta sin una gota de agua y con el diferencial roto que los chicos lo ataron con alambre y trapos. Corrieron los mejores como Mitri, Giraudo, Zanor, Caligaris.
En la largada estaban Mitri y Giraudo, gente pesada de la categoría y yo por el lado de afuera. Salté y les saque medio auto y ellos para no dejarme pasar se pegaron, chocaron y salieron uno para cada lado, así que me dejaron la pista libre y les dije hasta luego...

-¿Practicaste otros deportes?
-Hice motos, karting, Fiat 600, siempre estuve mezclado con los fierros. Además cuando dejé la moto seguí con la doma, además corrí seis años caballos de carrera, también fui bochófilo y practiqué tiro a la hélice.
Mi vida fue siempre laburar y no podía disfrutar de lo mío, mi papá no quería que corriera en nada. Cuando se enteró que estaba armando la moto casi me echó de la casa, pero me fue bien porque salí campeón y después al año siguiente perdí el campeonato por cinco puntos, porque pinché la goma delantera y me ganó el campeonato Delgado de Freyre.
Después de las motos, corrí dos veces Limitada 27, que era como la Fórmula Renault ahora, porque cuando estábamos en la estancia de Boero, con mi papá le hacíamos la mecánica de Mazzola de Las Petacas a quien sacamos cuatro veces campeón.
Nos gustaban los fierros, no sé leer ni escribir, pero armo los motores de carrera con facilidad, no le pido nada a nadie.
-¿Ahora vas a cumplir tu carrera número 500?
-Voy a correr oficialmente la carrera número 500 en el midget, pero en total tengo 1146 contando con las motos y autos. En el midget hace 43 años que estoy donde gané muchas carreras, siendo dos años subcampeón en el '92 y '93.
En el '92 once autos llegamos a pelear el campeonato, pero no pude ser campeón porque no me voy a fundir por el auto de carrera al que le pongo todos los elementos pero los otros pilotos van con todo lo último, calcula que están valiendo 8 millones de dólares, le ponen de todo, ojo que no están afuera de lo mío, un ejemplo la última vez entre 47 autos quedé octavo en la clasificación.
-Se trata de un momento especial en tu trayectoria...
-Para mí es una carrera más, hice tantos deportes que no me desborda la pasión, estoy tranquilo, estoy trabajando en el auto, le puse todo nuevo.
-A lo mejor celebras con podio incluido...
-El auto está para ganar pero hay autos que tienen mucha plata arriba, igual no me achico, el otro día que llegué tercero en la semifinal, yo que soy muy habilidoso, hasta tengo un fan, Lozano de Zenón Pereyra quien me acompaña a todas las carreras.
-¿La mecánica del auto está a cargo tuyo?
-Toda mi vida me atendí el auto y no tengo motores de nadie. Fui el primer preparador que puso el motor del Audi en el midget, todos me decían que estaba loco y gané doce carreras al hilo, entonces 'saltó la bronca' y empezaron a armar con Audi, que se los compraban a los que dejaban los del Turismo Nacional.
-¿La categoría mostró alguna evolución?
-De cuarenta años a esta parte el midget no cambió, la velocidad sigue siendo la misma, tengo el récord del año '92 en Ramona y nunca me lo pudieron bajar, un tiempo de 15 segundos, 75 centésimas la vuelta con motor de Peugeot que lo hacía yo.
Se puede evolucionar con los motores pero la velocidad es la misma, hasta se vino para atrás porque creyeron que dándole potencia al motor van a ir más fuerte pero en la tierra no, más potencia tenes más despacio se va, no es el pavimento, eso que se lo saquen de la cabeza.
-Lo que cambió fue el nombre de tus rivales...
-Zanor, Mitri, Giraudo, "Cacho" Rosetti, Máximo Ferrero, Nicolini, soy el único que quedó de esa camada. Mis colegas me tienen mucho respeto, porque todavía no perdí la forma de largar, estoy en primera fila y te saco el auto rápido. Cuando están patinando ya estoy en la curva.
Hoy se creen que patinando le van a ganar al otro, no, tenés que tratar de hacer las dos cosas a la misma vez la goma y el embrague para que el auto salga fuerte, porque cuando haces patinar la goma te quedas ahí y el otro regulando se adelanta.
-¿La convocatoria de público es la misma?
-Ya no existe aquella rivalidad entre pilotos y eso repercute en el público, antes llegaban 10 a 12 a pelear el campeonato y ahora se descuelgan 1 o 2, entonces la gente dice 'vamos a ver siempre lo mismo'.
Antes se metía de 4 a 5 mil personas, hacía calor y la gente se metía debajo de las lonitas, y ahora está yendo porque hay buena sombra y se corre de noche, si fuera como antes, no irían ni los perros a vernos.
-¿Tenes colaboración en el presupuesto?
-Me banco todo solo, tengo una sola publicidad de "Tren delantero, suspensión y frenos- César Cabrera y sabes por qué?. Cuando fui a correr a Bahía Blanca hice una cena, metí 75 personas y vendí 90 pollos. Y César (Cabrera) fue el único tipo de San Francisco que al día siguiente me dio un sobre con plata y por eso gesto llevo su publicidad.
Ahora voy a cumplir 500 carreras y estoy seguro que nadie le importa, siempre representé a mi ciudad en distintas carreras en otras provincias pero jamás me dieron apoyo.
-¿Le pusiste un límite en tu carrera deportiva?
-No creo que deje porque me compré el buzo, el casco y las botas nuevas. Tengo un motor armado y otro por armar, así que voy a seguir. Todos los años pasas por 17 médicos, te controlan todo el cuerpo, y no me encuentran nada.
No hago lo que están haciendo la mayoría de los pilotos que se van a Santa Fe, donde hay un solo médico, le dejan la bolsita bajo la mesa y por eso están corriendo. Ojo, no van a Rafaela cuando vienen los médicos de la Actc, esos son bravos, te revisan todo a través de distintos aparatos.
De esa manera el veterano piloto volverá a pisar fuerte el acelerador para celebrar junto a su gente nada menos que su quingentésima presencia en el óvalo de tierra, pero fundamentalmente, para seguir disfrutando de una pasión sin frenos.
