“¿Qué pasaría si todos los habitantes de nuestra ciudad se contagiaran el coronavirus?
¿Cuántos necesitarían ser internados? ¿Cuántos con respirador? ¿Cuántos morirían? El médico Daniel Puricelli planteó esa hipótesis y un escenario posible. "A diferencia de la gripe, esta infección produce oleadas repentinas de contagios. Así pues, la mayoría de los contagios se van a producir en dos o tres meses".
El director médico de la Clínica Regional del Este, Daniel Puricelli, elaboró una hipótesis acerca del comportamiento del Covid -19 en el caso de que toda la población sanfrancisqueña se contagiara del virus.
A través de un ejercicio que contempla el contagio masivo de todos los habitantes de la ciudad, el profesional médico se pregunta: "¿qué pasaría si esto ocurre?".
"Cada vez que se habla de coronavirus, se dan a conocer opiniones respecto de que la mayoría transcurre la recuperación sin mayores inconvenientes. Eso es real, pero también hay que tener en cuenta que todo cambia cuando es a uno mismo a quien le pasa", planteó.
En este caso, Puricelli dijo a LA VOZ DE SAN JUSTO que "para poder dimensionar a qué nos enfrentamos en estos días en que la pandemia se encuentra de lleno en San Francisco, se me ocurrió plantear un ejercicio. ¿Qué pasaría si los 60.000 habitantes de nuestra ciudad se contagien el coronavirus?, porque allí los números cambian porque a medida que crece la cifra de personas infectadas se empieza a complicar la atención médica lo que trae aparejada una mayor mortalidad".
Como consecuencia de un mayor crecimiento de casos, Puricelli advirtió por "el colapso" en el personal del sistema de salud; "esa es una realidad que en un momento podrá pasar".
"En San Francisco el recurso humano en salud es bastante finito", advirtió para lo cual señaló que de seguir creciendo la curva de contagios, "en algún momento va a faltar".
Haciendo un desglose del trabajo realizado, el profesional explicó que si ocurriera un contagio de todos los vecinos de la ciudad "podemos decir que 48.000 personas la pasarían asintomáticamente; 4.800 tendrían un cuadro parecido a una gripe "mala" en casa; unos 3000 necesitarán ingreso a internado y/o Unidad de Terapia Intensiva (con o sin respirador) ante una neumonía bilateral y dificultad para respirar mientras que, según lo indica este mismo ejercicio, unos 1300 morirían".
48.000 personas
la pasarían asintomáticamente; 4.800 tendrían un cuadro parecido a una gripe
"mala" en casa; unos 3000 necesitarán ingreso a internado y/o Unidad de Terapia
Intensiva (con o sin respirador) ante una neumonía bilateral y dificultad para
respirar mientras que unos 1300 morirían.
Continuando con su hipótesis, Puricelli expone que "afortunadamente, los contagios serán de un número menor al planteado" aunque "a diferencia de la gripe, ante la cual una parte de la población se vacuna y además ataca progresivamente a lo largo de 5 meses en el año, esta infección produce oleadas repentinas de contagios. Así pues, la mayoría de los contagios se van a producir en dos o tres meses".
Por eso, el médico consideró "vital" mantener los contagios "en el menor nivel posible".
"Es importante que todos los contagios, que inevitablemente se van a producir, lo hagan en el mayor tiempo posible, para que los sistemas de salud público y privado puedan atenderlos. Si todos los casos se aglutinan en dos o tres meses, como mencionamos antes, el riesgo de saturación del sistema sería muy alto, sobre todo si tenemos en cuenta que las internaciones asociadas a esta infección suelen ser prolongadas, estimándose una permanencia promedio que oscila entre los 20 y 30 días de cuidados en la Unidad de Terapia Intensiva".
Puricelli se dirigió a todos aquellos que no tienen en cuenta las recomendaciones efectuadas por las autoridades sanitarias, que entre otras cosas recomiendan no realizar reuniones sociales, colocarse correctamente el tapaboca por encima de la nariz, observar una correcta higiene de manos, respetar la distancia social, etc. "Es importante que las personas se comporten adecuadamente porque ellos van a llevar el virus a sus casas poniendo en riesgo a personas mayores, a quienes tienen otras enfermedades y a quienes, sin formar parte de la población de riesgo, son igualmente susceptibles a la acción de este virus y pueden enfermar gravemente o incluso morir", concluyó.
