Qué genera el maltrato en la salud mental de un niño
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Estado de alerta permanente, miedo, sensaciones de aletargamiento e incapacidad para sentir y para actuar, son algunos de los síntomas que presentan los niños y niñas que sufren violencia. En San Francisco y el país es preocupante el aumento de casos. La psicóloga Jésica Martinengo analiza la problemática recordando la protección de los derechos de los chicos y la garantía de una vida digna.
Por Isabel Fernández|LVSJ
Los niños que son víctimas de maltrato y abuso muestran cambios cerebrales similares a los de soldados expuestos a combates, aseguran los científicos. En San Francisco se cuadruplicaron los casos en los últimos dos años, se pasó de 1 a 4 menores de 18 años maltratados física y psicológicamente de cada 10 denuncias realizadas. El 80 o 90 % es intrafamiliar.
El caso de Lucio Dupuy, el pequeño pampeano que fue asesinado por su madre y su pareja puso al descubierto las distintas formas de maltrato infantil y de vulneración de derechos que muchos niños, niñas y adolescentes atraviesan en su vida cotidiana.
¿Qué problemas psicológicos pueden sufrir los niños víctimas de violencia? ¿Cuáles son las consecuencias en su vida adulta?. "Los efectos psíquicos generados por las situaciones de maltrato infantil rápidamente los podemos ubicar como efectos posteriores a un hecho traumático, lo que comúnmente se conoce como estrés pos traumático", aseguró a LA VOZ DE SAN JUSTO la psicóloga y psicoanalista, Jesica Martinengo (MP-12080; MN-53882) que forma parte del equipo de la Secretaría de Salud de la municipalidad de San Francisco y atiende también en su consultorio particular.
La psicóloga advirtió que las estadísticas tanto a nivel local como nacional, "si bien no dejan de ser números, son alarmantes aún contando con leyes provinciales y nacionales cuyos objetivos principales son la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; y la garantía de una vida digna" y analizó esta preocupante problemática que parece ir en aumento.
- ¿Qué trastornos psicológicos puede sufrir un niño maltratado? ¿Cuáles son las consecuencias del maltrato en su vida adulta?
Los efectos psíquicos generados por las situaciones de maltrato infantil rápidamente los podemos ubicar como efectos posteriores a un hecho traumático, lo que comúnmente se conoce como estrés pos traumático. Es necesario aclarar que para la psiquis humana todo trauma implica un exceso de quantum de energía proveniente del exterior y de difícil elaboración psíquica. Hay que tener en cuenta una diferencia fundamental entre los niños respectos de los adultos, y es que éstos últimos son los que deberían cuidar y ser los portavoces de historias narradas a los niños, de este modo muchas situaciones reales vividas pueden tener un impacto más leve en el psiquismo de los niños al ser amortiguadas por el sostén que brindan los adultos responsables. En las situaciones donde esto no se hace presente estamos ante niños que se encuentran muy expuestos al dolor y al sufrimiento. A modo de ejemplo podemos nombrar algunos síntomas, siguiendo el estudio realizado por B. Janin:
- Estado de alerta permanente, como si el peligro pudiese retornar en cualquier momento, con trastornos del sueño e irritabilidad.
- El momento del trauma es revivido reiteradamente e invade la vida cotidiana, los pensamientos y los sueños;
- Estado de rendición, de derrota, con sensaciones de aletargamiento e incapacidad para sentir y para actuar, con cesión de la iniciativa y el juicio crítico.
- ¿Qué tipos de maltrato infantil existen?
Las demandas de atención que llegan al servicio de psicología son variadas y múltiples, por lo que hablar de violencias en relación a los niños, niñas y adolescentes nos lleva a distinguir y a determinar "modos" de ejercer violencia. Así nos encontramos con violencia física, socialmente la más reconocida y de rápida identificación. Y violencia psicológica manifestada principalmente mediante el lenguaje verbal. Ambos modos están instalados socialmente por lo que resulta fácil identificarlos. Sin embargo, dentro del espectro del maltrato también nos encontramos con violencia de orden social, violencia familiar, violencia que sucede a lo largo de la historia, violencias institucionales, la explotación de menores, el hambre, el no acceso al sistema educativo y de salud, el abuso sexual, la apropiación ilegal de menores, el abandono, etc. Todo ello incrementa el desvalimiento infantil e implica la vulneración de derechos, porque algo que no debemos olvidar es que los niños, niñas y los adolescentes son ciudadanos de derechos. Cuando la realidad nos topa con el maltrato infantil surgen muchos interrogantes, voy a rescatar uno que formula la psicoanalista Beatriz Janin: "¿Qué puede llevar a algunos adultos a ejercer tanta violencia sobre un niño?". Ella responde haciendo una generalización, dice que "las familias violentas son generalmente familias muy cerradas, en las que no hay un intercambio fluido con el resto del mundo. Los vínculos intrafamiliares son de pegoteo y desconexión afectiva...No hay espacios individuales y tampoco se comparte. Todo es indiferenciado y el contacto es a través del golpe o a través de funcionamientos muy primarios, como la respiración, la alimentación o el sueño". También menciona que los adultos se suponen dueños - propietarios de sus hijos como si éstos fueran objetos entonces el hijo - su cuerpo - su vida son vividos como algo propio, pudiendo ser manipulados respondiendo al goce de los adultos.
- ¿De qué goce estamos hablando?
Es importante advertir que los vínculos humanos se sostienen no sólo por lazos amorosos sino que se conjugan con afectos como odio, rencor, hostilidad, agresión cuya utilización es para satisfacer pulsiones agresivas. Por lo que estamos hablando de un goce perverso. Poder dar cuenta de éstos modos que implican una inscripción al mundo por fuera de la instauración simbólica de la ley, no suponer que una mujer que puede parir biológicamente a un niño puede como consecuencia directa de ese acto ejercer la función de maternar y lo mismo sucede con los varones quienes pueden engendrar biológicamente a un hijo no es garantía que puedan ejercer responsablemente la función de paternar. Esta perspectiva es mirar a las situaciones de maltrato desde un discurso no moralizante, sino que invita a los adultos que ejercen violencia a hacerse responsables de sus actos. En contraposición a estos modos gozantes podemos decir que cuando los adultos y las familias se pueden abrir al mundo, pueden estar-habitar en el mundo haciendo lazos con otros bajo la inscripción simbólica de la ley, ahí la violencia disminuye.

Lic. Jesica Martinengo
- ¿Qué relación existe entre el maltrato infantil y las conductas antisociales e incluso delictivas en la adolescencia?
No se puede responder de manera lineal a modo causa-efecto porque la psiquis humana tiene otro modo de funcionamiento, pero sí me interesa detenerme en el contexto donde suceden los maltratos infantiles. No es lo mismo que la violencia sea ejercida en el núcleo intrafamiliar, es decir que los adultos que ejercen la violencia sean los adultos responsables de ese niño o esa niña, a que si las situaciones de maltrato suceden con personas externas a lo familiar, entendiendo el término "familiar" como lo que es conocido para ese niño/a. No sólo el tipo de violencia afecta sino que también el contexto influye y el entramado de la situación en su totalidad es lo que dejará marcas y huellas traumáticas con las cuales ese niño-a tendrá que ver que es lo que puede hacer con ellas. La mayoría de las situaciones de maltrato que recibimos y atendemos en el área de Psicología de la Asistencia Pública y en el consultorio privado pertenecen a violencia intrafamiliar, lo cual deja al niño, niña y a los adolescentes en un lugar de encierro, en el que es difícil diferenciar el mundo interno y externo, ambos forman parte de un mismo círculo y la violencia se instala con una fuerza que pasa a formar parte de lo cotidiano y de lo habitual de la vida. Otra diferencia que también me parece importante es tener en cuenta si las situaciones de maltrato ocurrieron desde los comienzos de la vida o si sucedieron en un tiempo posterior. La complejidad mayor radica cuando el maltrato se da desde los inicios de la vida porque puede llevar a que estos niños y adolescentes se vean imposibilitados de registrar sensaciones corporales y afectos, que las ganas de vivir no se constituya, entonces sí podremos encontrarnos con adolescentes que manifiesten presentaciones graves que pueden ir desde la no vitalidad (apatía - abulia), a modos impulsivos - violentos sin registro del dolor de sí y de los otros, hasta cuerpos dolientes que rechazan cualquier contacto y cercanía con un otro. Lo escolar, los aprendizajes y las capacidades cognitivas también se ven afectadas. Es imposible pedirle a un niño que aprenda, que incorpore conocimiento cuando lo que pasa en su núcleo familiar es incestuoso, siendo que el incesto en nuestra cultura está prohibido y esa prohibición es condición para el acceso a la misma.
- ¿Qué rol cumple él o la profesional de la salud mental frente al maltrato infantil y sus secuelas? ¿Cuándo debe denunciar ante las autoridades?
Considero que es fundamental el acompañamiento que los y las profesionales de la salud mental podemos realizar a condición de que ese niño, niña y adolescente nos permita y nos habilite a trabajar en dicho proceso. Es decir que el punto de partida es el consentimiento al trabajo, a partir de allí podemos empezar a construir juntos el espacio terapéutico; no va de suyo que por asistir físicamente al consultorio el consentir con el trabajo analítico sea una decisión tomada. Me interesa plasmar la convergencia del entrecruzamiento entre el discurso jurídico y el discurso clínico, siendo este punto el de un lugar de escucha para los niños, niñas y adolescentes. Posicionarse desde allí implica dar lugar a lo que los niños tienen para decir y escuchar aquello que no pueden nombrar, lo que callan, los silencios, lo que dice un cuerpo. Alojar las marcas del dolor, del horror, del sufrimiento como también los placeres e intereses para poder así narrar otra historia, la propia. Transformar el dolor es reparador. Para muchos niños y niñas el espacio del consultorio se convierte en otro espacio diferente, que habilita la apertura y la entrada al mundo exterior, entonces ahí las dimensiones de la realidad empiezan a abrirse, a tomar volumen, a enterarse que hay otros modos posibles de vivir y de estar en este mundo. Entonces diría, el profesional de la salud mental como secretario de lo que los niños tienen para decir, su testimonio. Poder ocupar este lugar es lo que nos habilitara éticamente a denunciar cuando los derechos se encuentren vulnerados. Nuestro marco de referencia es el código de ética, el cual establece que es una obligación y una responsabilidad intervenir cuando la vida está en peligro. Contacto:[email protected]; teléfono (011) 1568290749.
Dónde denunciar y pedir ayuda
Para ponernos en acción y evitar el maltrato infantil, los ciudadanos de San Francisco como las instituciones educativas y de salud pueden recurrir a:
· La Unidad Judicial para los ciudadanos de San Francisco. Tel (03564) 443272
· Polo de la Mujer cuando la situación se enmarca dentro de las violencias de género. Tel (03564) 439035. Guardias las 24 horas llamando al 0800-888-9898.
· La Unidad de Desarrollo Regional (Uder) San Francisco para instituciones educativas y de salud. Teléfonos (03564) 15641932 / 443783 interno 107.
· 144 Línea gratuita y anónima de alcance nacional que brinda atención, contención y asesoramiento en situaciones de violencia de género.
· 102 Línea Nacional gratuita, anónima y confidencial. Brinda atención especializada ante situaciones de vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La violencia contra los indefensos en números
· Las estadísticas señalan que entre 2019 y 2020, al menos 49 niñas y niños fueron asesinados en Argentina en contexto de violencia de género según el Observatorio de Femicidios Ahora Que Sí Nos Ven.
· Un informe especial de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema analizó 6.805 denuncias de niñas, niños y adolescentes afectados por violencia doméstica durante la pandemia (entre 2020 y 2021). Sus principales agresores fueron varones (73%), en la mayoría de los casos se trató del progenitor.
· La Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes de Unicef (2019/2020), determinó que el 59 % de chicas y chicos entre 1 y 14 años experimentaron prácticas violentas de crianza, especificando que el 42% fue por castigo físico (incluye formas severas, como palizas y golpes con objetos), y el 51,7% por agresión psicológica (como gritos, amenazas, humillaciones).
· Si hablamos de violencia sexual el 56,5 % de niños, niñas y adolescentes víctimas fueron abusadas sexualmente por un familiar y el 24 % por el padre biológico.
