Pronostican un verano con temperaturas más altas y menos lluvias
En concordancia con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que anticipó que el verano será más cálido que lo habitual en el país, para esta zona, los especialistas avecinan que se producirá un menor caudal de lluvias a lo esperado mientras que tampoco se esperan tormentas de gran intensidad y van a continuar los picos de calor.
El responsable de la Estación Climatológica de la UTN San Francisco, Fernando Aponte Albri, comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "el verano que se avecina tendrá un caudal de lluvias algo inferior a lo normal. Esto ya se dio en alguna proporción en noviembre y continuó en diciembre, con menor milimetraje de lo registrado históricamente lo que no implica que el volumen general de agua medido en todo el año no llegue a ser superior".
En su análisis, Aponte Albri dijo que "hemos tenido varios meses en el año donde no llovió casi nada o lo hizo en menor medida y sin embargo, el volumen final está muy por encima de lo normal. Esto pasó porque cuando se produjeron precipitaciones, las mismas tuvieron un volumen más elevado".
En lo que respecta a las precipitaciones esperadas para los próximos meses, adelantó que "serán más espaciadas entre sí, con picos de calor importante como lo que se está dando ahora porque cuando no llueve. En esta época del año, hay picos de calor debido a que se recalienta el suelo y aumenta la temperatura".
A partir de estas condiciones esperadas, Aponte indicó que "se irán aplacando las tormentas fuertes debido a que hace más calor. En una tormenta puede estar cayendo granizo pero el calor de la superficie de la tierra lo descongela antes de que llegue y por otro lado, las tormentas que se forman no pasan de generar un poco de viento y lluvia aunque esto puede producirse con variabilidad espacial, es decir que mientras en un lugar pueda caer mucha agua, en otro lo hace con menor intensidad, algo típico de nuestra zona".
"Esta situación se mantendrá de esa manera hasta febrero. A partir de allí puede haber algún cambio y a partir de allí esperamos que el mes más llovedor sea marzo", agregó.
Un dato: el verano último se ubicó como el cuarto más caluroso del país desde 1961, con 0,8 grados por encima del valor normal de la Argentina y fue el sexto más lluvioso de la historia de las mediciones meteorológicas.
