Prestadores de discapacidad realizan un paro de 48 horas en San Francisco por pagos atrasados
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“Es una situación muy delicada”, advirtió Micaela Audagno, licenciada en Educación Especial, ante atrasos en los pagos de las obras sociales. Este jueves y viernes habrá paro y las medidas podrían extenderse.
Los profesionales y centros que trabajan en el área de discapacidad de San Francisco suspenden sus actividades este jueves 27 y viernes 28 de agosto, en reclamo por los atrasos en los pagos de las obras sociales. Según explicaron en un comunicado a través de las redes sociales por parte de los diferentes centros, las demoras alcanzan, dependiendo de cada cobertura, a prestaciones realizadas desde marzo, abril, mayo o junio, mientras que durante agosto todavía no recibieron ningún pago.
La medida fue definida de manera conjunta por centros y profesionales de la ciudad y busca visibilizar una problemática que, según sostienen, se repite año tras año. Por el momento, resolvieron realizar dos jornadas de paro y evaluar posteriormente cómo continúa la situación para determinar si serán necesarias nuevas acciones.
Micaela Audagno, licenciada en Educación Especial, explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO los motivos que llevaron a los prestadores a tomar la medida. “Una vez más nos encontramos tomando esta medida. Todos los años se vuelve a repetir la misma situación con los atrasos y tenemos que frenar”, señaló.
La profesional sostuvo que decidieron frenar las actividades para visibilizar el reclamo y generar mayor repercusión. “Nos vemos obligadas a tener que frenar porque es una de las medidas que más ruido tiene”.
Antes de llegar al paro, los prestadores intentaron visibilizar el reclamo a través de las redes sociales y comunicar lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, Audagno explicó que “llega un punto en que es insostenible”, por lo que decidieron avanzar con la suspensión de actividades para generar mayor repercusión.
A diferencia del año pasado, en esta oportunidad no se organizó inicialmente una movilización. “Primero empezamos con dos días de paro para ver cómo sigue la situación y, dependiendo de si mejora o no, vemos qué otras medidas también tomamos”, indicó.
La posibilidad de extender las acciones no está descartada. Audagno aseguró que esperan que el problema pueda resolverse antes de finalizar agosto, aunque advirtió que, si no existen avances, podrían continuar con el paro durante la próxima semana y sumar a más prestadores. También existe la posibilidad de volver a realizar una movilización como la concretada el año pasado si el escenario no presenta modificaciones.
Actualmente, la medida cuenta con la adhesión de ocho centros de la ciudad y de algunos profesionales particulares independientes.
El impacto en los centros
Los atrasos en los pagos no afectan solamente los ingresos de los profesionales, sino que también generan dificultades para sostener el funcionamiento cotidiano de los espacios donde se desarrollan las terapias.
Audagno ejemplificó la situación con el centro Asiri, del que forma parte. “Lo que hacemos todos los meses es pagar el alquiler del lugar, más los servicios y otros gastos que van surgiendo. Obviamente hay que hacerlo siempre del uno al diez, y no nos esperan, con justas razones”.
En este contexto, señaló que durante agosto no recibieron pagos de las obras sociales y que, a pocos días del comienzo de septiembre, tampoco cuentan con certezas sobre cuándo se regularizará la situación.
“En todo el mes de agosto, de parte de las obras sociales, no cobramos nada. Se está por acercar septiembre y todavía las mismas obras sociales nos dicen que no saben cuándo van a pagar. Es una situación muy delicada”, sostuvo.
Respecto de las explicaciones recibidas, Audagno indicó que les informaron que la Superintendencia de Servicios de Salud, organismo encargado de los fondos que reciben las obras sociales, no habría recaudado el fondo completo. Según les comunicaron, esta situación estaría detrás de las demoras en los pagos, aunque hasta el momento no existe una fecha estimativa para su normalización.
El pedido a las familias
Además del reclamo dirigido a las obras sociales, los prestadores solicitaron a las familias que acompañen la demanda y realicen sus propios pedidos de regularización. La intención es que el reclamo no quede limitado a los profesionales y que quienes reciben las terapias también puedan exigir respuestas.
“Tratamos de comentarles toda esta situación a las familias para que ellos estén al tanto y sean los primeros también en saber por qué nosotros tomamos estas medidas, porque estamos cortando los tratamientos de sus hijos”, explicó Audagno.
En ese sentido, remarcó que las familias pueden comunicarse con sus obras sociales para reclamar por los pagos pendientes. “Es una forma también de que nos ayuden ellos mismos reclamando y que no seamos solo los profesionales los que estamos hablando con las obras, sino que ellos también puedan comunicarse y hacer un reclamo en conjunto”, agregó.
Los prestadores remarcan que detrás del reclamo por sus honorarios también está la necesidad de garantizar la continuidad de las terapias para las personas con discapacidad. “Las terapias para ellos son indispensables”.
Por ese motivo, además de reclamar por sus derechos como profesionales, buscan poner en discusión las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias ante la posible interrupción de los tratamientos.
El comunicado difundido por los prestadores sintetizó el reclamo con una consigna: “¡la discapacidad no puede esperar!”.
