Por qué es necesario poner al bebé a gatear
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image371f572b151f45b0855561503a240699.jpg)
El gateo es muy importante para el buen desarrollo y crecimiento del bebé, ayudando a la psicomotricidad. Sin embargo cada bebé tiene su tiempo y lo hará en el momento determinado, no es conveniente forzarlo.
Para saber qué hacer en esta importante etapa del desarrollo de los más chicos, LA VOZ DE SAN JUSTO consultó a la médica especialista en Rehabilitación, Milena Andrea Komorovski, (MP- 31828/0; ME-15293) del Hospital "José Bernardo Iturraspe".
La doctora remarcó que el niño "aprende a modificar el mundo que le rodea de acuerdo a sus intereses y necesidades, siempre y cuando haya tenido la oportunidad de explorarlo e investigarlo favoreciendo su desarrollo acorde-normal. Nuestra función es permitírselo en un ambiente tranquilo y seguro".
Afirmó que el gateo "implica un gran rendimiento del Sistema Nervioso Central que determina un adecuado funcionamiento de estructuras del cerebro que permiten que sea armónico, coordinado y fluido".
"Y no solo es un acto motor, el niño debe estar alerta poniendo en funcionamiento áreas sensoriales como lo visual, lo auditivo; lo olfatorio y gustativo -añadió la doctora-. Además también participan otras áreas que tienen que ver con lo emocional e interactual del niño".
Cómo es el proceso del gateo
El gateo aparece alrededor de los 9 a los 11 meses en función de la inquietud o interés por el medio y cuando ya el niño logra controlar mejor su cuerpo. Al respecto la doctora Komorovski, explicó que en esta etapa "el niño empieza a despegar el cuerpo de la superficie; quedando apoyado de las manos y las rodillas con la estabilidad necesaria para disminuir su base de apoyo".
"Primero algo incordiando y luego será cada vez más coordinado, alternando y cruzando el movimiento de las extremidades como ocurre en la marcha. Es decir este patrón de neurodesarrollo está preparando al niño para lo siguiente que va a ser la marcha. En la medida que el niño va adquiriendo mayor seguridad, es cada vez más ágil y veloz, pudiendo hasta transportar cosas con las manos", explicó.
La doctora afirmó que el gateo "es la última etapa del desarrollo fundamental para permitir otras áreas, no solo de lo motor grueso sino hasta es útil para la alimentación. Recordemos que el desarrollo es un proceso global donde cada etapa no solo favorece la siguiente sino que van a ir influyéndose las distintas áreas del desarrollo del niño".
Por otro lado agregó que también "se relaciona con la capacidad de tener reacciones protectoras eficientes de los brazos, que le serán de gran utilidad cuando camine y se caiga, y deba protegerse la cara".
"Otra función muy importante del gateo es que le permite al niño, desde una posición segura, -añadió la doctora- ir mejorando el conocimiento de su propio cuerpo, es decir seguir estructurando su esquema corporal".
De esta manera "el niño es capaz de pasar o meterse debajo de las sillas o mesas, sin golpearse. Aprende que debe agacharse si el objeto es más bajo que su cuerpo o que debe bajar la cabeza. Esencial para adquirir de manera acorde los patrones motores más complejos que siguen al gateo".
Finalmente resaltó que el gateo "contribuye a formar el arco plantar, en cada paso de gateo está flexoextendiendo el pie, y con ello contribuye a la formación del arco plantar".
Brindar el medio seguro para gatear
Komorovski afirmó que en este proceso, "como adultos debemos brindar el medio acorde para que el niño se movilice a través del gateo, es decir si no lo ponemos en el piso para que se desplace y dejamos que el niño se organice posturalmente para trasladarse motivado por su interés, en lo que hay en el ambiente el niño no va a gatear".
"Si permanece en un corralito o en un coche luego de los 7 a 8 meses es muy probable que el niño no ejercite todos los pasajes necesarios para permitir que gatee sino también los patrones del desarrollo que le siguen como es la marcha. Es decir debemos favorecerlo siempre eliminando todos los posibles riesgos como elementos cortantes o tapando enchufes que estén a su alcance", recomendó la doctora.
Afirmó que el niño "puede no gatear y se desplaza igual ya sea con arrastre o de nalgas de forma coordinada o alternante. Lo fundamental es que logre en el plano del piso un patrón de desplazamiento alternante y cruzado que es la que le va a permitir el patrón de desarrollo posterior, no solo la marcha sino correr, trepar o subir escaleras".

"El andador debe estar totalmente prohibido para el uso en los niños ya que no solo interfiere en el desarrollo normal sino que lo entorpece"
"No" al andador
"El andador debe estar totalmente prohibido para el uso en los niños ya que no solo interfiere en el desarrollo normal sino que lo entorpece, se saltea esta etapa de desplazamiento como el arrastre o el gateo, fundamental para que el niño alcance de manera acorde la etapa siguiente del desarrollo como lo es la marcha", advirtió la doctora.
Komorowski advirtió que el andador "quita las reacciones equilibratorias, protectoras y no solo se cae con más frecuencia el niño cuando inicia la marcha sino que además de caerse no sabe apoyar las manos".
"El niño que se desplaza en andador aprende que los límites de su cuerpo son los del andador, creando un esquema corporal erróneo. Cuando camine solo se va a chocar los muebles y creerá que no se va hacer daño pero ya no tiene el andador y si se va hacer daño", aseguró.
Recordó que el niño "generalmente se desplaza en andador empujándolo con su pecho y los miembros superiores los dispone hacia atrás en rotación interna, los miembros inferiores en extensión y aducción en puntas de pies. Es decir el niño está entrenando un patrón de marcha totalmente erróneo que luego puede persistir cuando ya ha alcanzado la marcha independiente".
Por otro lado remarcó que "los andadores son grandes causantes de traumatismos graves teniendo en cuenta que favorece que se caiga de cabeza o que alcance objetos que se encuentran más altos y son peligrosos".
Resumió que son "innumerables las características negativas del andador, generalmente a los 7 meses ya colocan los niños en andador siendo esto totalmente desfavorable, ese niño a esta edad debe sentarse y desde esa postura ejercitarse en los pasajes que son fundamentales no solo para permitir los patrones de desarrollo siguientes sino para un adecuada formación de sus caderas".
