Por la inseguridad, las iglesias cierran cuando no hay culto
los templos cierran sus puertas fuera de los horarios de culto por motivos de seguridad, cuando antes no se hacía.
Las iglesias no son ajenas a la problemática de la inseguridad y por ello, la diócesis de San Francisco decidió que los templos se cerraran con llave, abriendo sólo minutos antes de que se dé la misa.
El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, indicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "la inseguridad hizo que en todos lados, no solo en San Francisco, se replantee el hecho de mantener las iglesias abiertas y por eso están durante buena parte del día cerradas y se abren solo un rato antes de las misas y luego de éstas, se dejan abiertas otros minutos más".
No obstante, el religioso aclaró que "esta no es una normativa general, es una decisión de cada párroco, de acuerdo a cada realidad y posibilidad".
Según Buenanueva, los robos son variados en los tempos, "desde luminaria, equipos de sonido, micrófonos, candelabros, manteles del altar hasta figuras religiosas".
Por este motivo, "los equipos no se dejan más instalados; las alcancías no están más y todo lo que se pueda retirar, se retira".
El objetivo de los ladrones son, para Buenanueva, "diferentes. Algunos buscan hacer daño, otros revender los objetos religiosos que como son antigüedades pueden tener un gran valor. Muchas iglesias en el mundo han sido saqueadas a lo largo de la historia".

El obispo Buenanueva explicó por qué los templos cierran
sus puertas fuera de los horarios de culto por motivos de seguridad, cuando
antes no se hacía
"Antes era impensado cerrar los tempos"
"Es una situación que nos aflige a todos. A las personas las obliga a poner rejas en su casa y a nosotros, a cerrar las puertas del templo. Años atrás era impensado cerrar las iglesias, de hecho, había figuras de culto que por su antigüedad tenían valor, pero ahora los dueños de lo ajeno se dieron cuenta de su valor y las robaron. Las iglesias son un objeto apetecible para la inseguridad", añadió el obispo.
Por último, Buenanueva reflexionó: "Lo óptimo es tener las iglesias abiertas porque son espacios de oración. Se intentó tener feligreses que cuidaran la parroquia en distintos horarios, pero es difícil matenerlos".
"El Papa Francisco insiste en abrir las iglesias, no solo en actitud sino también el edificio, pero hay que amoldarse a la realidad y las situaciones concretas que se viven en cada lugar", concluyó.
