Impacto del pluriempleo
Pluriempleo: alertan por sus efectos en la salud
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El crecimiento del “segundo empleo” enciende señales de alerta. El médico laboral Fernando Giacomino analizó el impacto en la salud física y mental, advirtió sobre los riesgos de jornadas extendidas y brindó recomendaciones para quienes sostienen más de un trabajo.
Frente a un crecimiento del fenómeno del “segundo empleo” o pluriempleo, en un contexto económico desafiante, cada vez más trabajadores recurren a tener dos o más ocupaciones simultáneas para sostener sus ingresos. Sin embargo, esta tendencia plantea interrogantes sobre sus consecuencias en la salud y la calidad de vida.
LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con el médico laboral Fernando Giacomino, quien advirtió que el pluriempleo “debería ser transitorio o controlado” y no una condición sostenida en el tiempo sin planificación.
“El pluriempleo (tener dos o más trabajos simultáneamente) impacta de manera significativa en la salud y la calidad de vida de los trabajadores, especialmente cuando se sostiene en el tiempo sin condiciones adecuadas de descanso y organización. No es un fenómeno neutro: tiene efectos acumulativos que pueden volverse clínicamente relevantes”, explicó.
En cuanto a las consecuencias físicas, el especialista señaló que “el principal problema es la sobrecarga fisiológica”. En ese sentido, detalló que las jornadas extendidas y fragmentadas reducen el tiempo de recuperación y favorecen “fatiga crónica y disminución del rendimiento físico, trastornos del sueño —como insomnio o descanso no reparador—, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y alteraciones metabólicas”.
Estas condiciones, agregó, están vinculadas a “un desbalance en ritmos circadianos y una activación sostenida del eje estrés–cortisol”, lo que agrava el desgaste del organismo a mediano y largo plazo.
El impacto no se limita al plano físico. “El pluriempleo incrementa la carga psíquica”, sostuvo Giacomino, al tiempo que enumeró consecuencias como “estrés crónico, sensación de falta de control del tiempo, ansiedad y mayor riesgo de depresión, además del síndrome de burnout, especialmente en profesiones asistenciales”.
A nivel cognitivo, también advirtió que “se observa menor capacidad de concentración y mayor tasa de errores”, lo que puede derivar en situaciones de riesgo en ámbitos laborales sensibles.
La calidad de vida, según el médico, se ve afectada en múltiples dimensiones. “Hay una reducción del tiempo para vínculos sociales y familiares, menor participación en actividades recreativas y un deterioro del autocuidado, tanto en alimentación como en ejercicio y controles de salud”, indicó. A esto se suma una “sensación persistente de ‘vivir trabajando’”, que impacta directamente en la percepción subjetiva de bienestar.
En el plano laboral, el cansancio acumulado incrementa los riesgos. “Aumentan los accidentes laborales y de tránsito, así como los errores en tareas críticas, algo muy relevante en sectores como salud, transporte o seguridad”, afirmó.
Giacomino también planteó una “paradoja económica”: “Aunque el pluriempleo suele buscar mejorar ingresos, puede generar costos indirectos como mayor gasto en salud, menor productividad por fatiga y ausentismo”.
Frente a este escenario, el médico fue claro: “El pluriempleo no es ideal desde el punto de vista sanitario, pero si es una realidad necesaria, la estrategia no es ‘aguantar más’, sino gestionar carga, recuperación y riesgos de forma deliberada”.
En ese sentido, subrayó la importancia de reconocer límites. “Hay límites cognitivos: cuando termina un turno, es importante cortar notificaciones del otro empleo si es viable”, indicó. Además, recomendó prestar atención a señales tempranas como “irritabilidad, cinismo, fallas de memoria o somatizaciones”, que pueden anticipar cuadros de agotamiento.
También hizo hincapié en la seguridad: “Evitar conducir o realizar tareas críticas con somnolencia es clave. En trabajos de riesgo, es necesario aplicar doble chequeo en momentos de fatiga”.
Giacomino insistió en la necesidad de proyectar una salida progresiva de esta situación: “El pluriempleo debería ser transitorio o controlado. Diseñar un horizonte con objetivos concretos permite reducir la carga y avanzar hacia un esquema laboral más sostenible”.
Recomendaciones
El médico brindó una serie de pautas para reducir el impacto del pluriempleo. Entre ellas, destacó priorizar el sueño —con entre 7 y 9 horas diarias, aunque sea en bloques—, mantener horarios regulares y aplicar siestas breves en caso de turnos rotativos.
También recomendó evitar encadenar jornadas extensas sin pausas, incorporar microdescansos cada dos o tres horas y organizar las tareas más exigentes en momentos de mayor alerta. En cuanto a la alimentación, sugirió planificar comidas y colaciones saludables para sostener la energía y evitar el consumo de ultraprocesados.
Asimismo, aconsejó realizar actividad física moderada de manera regular, sostener al menos un espacio semanal no laboral y realizar controles periódicos de salud.
