Piden que el Hospital se cierre por la noche
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202303/Image3e77d76711f24cbd87274d8aa9ae3290.jpg)
"El personal de la guardia sufre amenazas, personas que entran con armas e insultos", expresó elmédico del nosocomio Pablo Vega.
Los hechos de violencia y amenazas contra el personal de salud en hospitales y clínicas van en preocupante aumento y San Francisco no es la excepción. Ante los hechos de inseguridad -no solo contra ellos, sino también por el peligro que representa para los pacientes-, médicos y enfermeras del Hospital "J. B. Iturraspe", piden que el nosocomio permanezca cerrado durante las noches -con excepción de la guardia- y que se incorpore más personal de seguridad, ya sea de la policía o privado.
Esta problemática volvió al debate en la sociedad y a nivel provincial el presidente del Consejo de Médicos, Héctor Oviedo aseguró que la seguridad en los hospitales "es un problema que debería involucrar a toda la comunidad" y recordó además la propuesta de crear observatorios de violencia en los centros asistenciales provinciales y en los que quieran adherir.
En el Hospital Iturraspe, el personal de salud enfrenta frecuentemente la violencia y la inseguridad, en medio de su reclamo salarial. Consultado por LA VOZ DE SAN JUSTO, el médico del nosocomio Pablo Vega, aseguró que lo fundamental para combatir la inseguridad es que el Hospital "este cerrado de noche y que haya más personal policial. Al estar abierto, cualquiera entra por la puerta que quiere y entonces el problema no es solo para nosotros los médicos y enfermeros, sino para los pacientes que están en el internado y acompañantes".
"Si está cerrado de noche, entonces la única puerta de entrada es la guardia, como debería ser -sentenció Vega-. Los cambios de las personas que cuida pacientes se debe realizar hasta cierto horario y después cerrar. Muchas veces entran y roban pertenencias a los acompañantes, entonces no solamente es la agresión hacia el personal de salud sino hacia el resto de las personas. La mayoría de los hospitales y clínicas están cerradas a la noche".
"Hay muchas situaciones de violencia en los hospitales de la provincia y el Iturraspe no es la excepción. Especialmente el personal de la guardia sufre amenazas, personas que entran con armas e insultos", advirtió. Asimismo, aclaró: "No toda la gente que va al Hospital es violenta, la mayoría son personas buenísimas, que están muy agradecidas por nuestro trabajo".
El médico añadió que además de esa medida es "fundamental que haya más personal de seguridad. Hay un solo policía que tiene que recorrer todo el nosocomio que es grande, va a Salud Mental, el Hogar de Ancianos y todos los servicios, una sola persona no puede controlar todo eso".
"Cuando se mantienen cerradas las puertas no puede entrar ni salir nadie, también tenemos las cámaras que ayudan, pero el problema es que permanece abierto. Es una decisión política", dijo.
Al analizar las causas del incremento de la violencia, Vega consideró que tiene que ver "con la existencia de grupos violentos y la problemática de la droga. No toda la gente es violenta, no tiene que ver con la condición social, aunque sí los violentos son más agresivos con el personal femenino ya sea de médicos, enfermeras o policial".
Sobre la propuesta de la creación de un observatorio de violencia, afirmó: "Creo que no se soluciona con poner fotos de personas que no pueden entrar, porque si hay violentos que tienen un familiar enfermo tienen que llevarlo al Hospital, el tema es que se comporten de manera sensata. Si no hay un agente de seguridad que ayude a mantener el orden, es difícil".
Finalmente recordó que el personal de salud continúa en asamblea y con paros reclamando al gobierno la recomposición salarial. "Durante la pandemia nos decían esenciales, nosotros estuvimos y ahora somos descartables porque no responden ninguno de nuestros reclamos"
La seguridad en los hospitales, un problema de todos
Tuvo repercusión nacional el episodio ocurrido en el Hospital Eva Perón de barrio Las Violetas en la ciudad de Córdoba, en el que dos personas llevaron a la guardia a un herido de bala en la pierna y, minutos después, mientras era atendido por dos médicas y una enfermera, ingresó un tercero, sacó un arma, las apuntó y amenazó exigiéndoles que los atiendan pronto".
Las médicas decidieron denunciar públicamente la situación de inseguridad que enfrentan casi a diario y el tema volvió a aparecer en el radar de la discusión pública.
El presidente del Consejo de Médicos de la provincia, doctor Héctor Oviedo, en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO Y AM 1050, se refirió a esta problemática que provoca aflicción en los equipos de salud y sostuvo, convencido, que en la solución debe "involucrarse toda la comunidad". Dijo que se trata de un tema "multicausal". Porque "tiene que ver mucho con la situación que está atravesando el país, el malhumor social, el panorama económico, la pérdida cultural de los valores del esfuerzo y el trabajo y una serie de determinantes que nos llevan a esta situación de falta de respeto cotidiana, de unos contra otros".
Respecto de lo que está haciendo la entidad que preside, Oviedo aseguró que "venimos trabajando hace unos años sobre el tema. Hemos propuesto la creación de observatorios de violencia en los centros asistenciales provinciales y en los que quieran adherir. El observatorio del Consejo de Médicos se encarga de recopilar los datos. Tenemos un sistema de reporte de agresión de los colegas. Es decir, voluntariamente, el colega que sufre algún tipo de agresión la puede denunciar. Y nosotros, con ese material, podemos elaborar primero un análisis de la situación y después formular medidas de prevención o de acción".
Asimismo, anunció que "hemos presentado la última semana al Ministerio de Salud, un plan de prevención de situaciones violentas en las instituciones médicas y también un protocolo de acción". Este documento "establece los roles a cumplir cuando se presenta una situación de agresión en un hospital. "qué tiene que hacer la secretaria, qué debe hacer el guardia de seguridad, qué los médicos, etc. Con diferentes niveles de acción según la gravedad del hecho". En ese sentido, "los observatorios de cada hospital que deberían crearse, tendrían que tener previsto ya los procedimientos. Y, por supuesto, los directores deberían pedir las custodias necesarias, ya sea privadas que puede pagar una cooperadora o a través de adicionales de la policía".
El rol de la comunidad
El presidente del Consejo de Médicos se mostró convencido de que "hay una cuestión cultural de fondo". Que parte "de la falta de respeto entre nosotros mismos como ciudadanos". Por eso, "la solución debe atravesar a toda la comunidad: los centros vecinales, los de jubilados, las cooperativas, incluso los clubes deportivos. Tenemos que trabajar todos juntos para proteger a las instituciones que nos están cuidando".
Agregó que "esos médicos están ahí arriesgando su vida para salvar la tuya. Y no somos tolerantes, creemos que el dolor de garganta mío es más importante que el infarto del vecino. Todos creemos que lo nuestro es lo más importante y no es así. Existe lo que se llama el "triage", que es una forma de evaluar qué es una emergencia y qué una urgencia y qué no lo es".
Aseguró, además, que "tenemos que cuidar a nuestras fuerzas de salud, de seguridad, de educación. Como comunidad debemos dar una respuesta transversal al problema". Porque "esa persona que está trabajando, está mal paga y sobrecargada porque mucha gente, por la situación económica, quedó sin obra social y recurre al hospital público. Si uno los agrede, los maltrata, los destrata, genera la sensación de que yo estoy esforzándome por nada y no tengo reconocimiento social. Mi comunidad no me comprende, no me respeta. Entonces los profesionales están pensando en irse. Y nos vamos a quedar sin médicos que nos atiendan. Eso es grave", sentenció.
Entonces, "estamos pidiendo a nuestro sistema de salud una capacidad de reacción que muchas veces no la tiene. Por eso, tenemos que trabajar para que adquiera todos los recursos y el entrenamiento necesario para hacer frente a estas circunstancias".
Respecto del trabajo con las autoridades de gobierno, Oviedo manifestó que "dialogamos permanentemente". "Hemos tenido reuniones con las fiscalías, con los ministerios de Justicia, de Seguridad y, por supuesto con el de Salud. Incluso este fin de semana nos llamaron por el tema de la amenaza a esta colega. El contacto nos permite sugerir a los ámbitos estatales medidas que podrían disminuir la violencia en un hospital. Por eso, la creación de los observatorios para detectar qué ocurre en cada ámbito. Hay que tener la capacidad y la valentía para enfrentar este problema porque, repito, es de toda la comunidad. No es solamente del médico al que le pusieron un revólver en la cabeza. Si esa persona no quiere volver más a trabajar, ¿qué hacemos? ¿Quién cubre una guardia si no tengo médicos?".
Dejó para el final una afirmación que obliga a la reflexión: "Si como comunidad no nos cuidamos, el destino no es bueno".
