Pese a que no habrá fiesta,“la Virgencita” será venerada en Villa Concepción del Tío
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Este año no se realizará la tradicional peregrinación a la Virgen. Habrá misas virtuales y con protocolos, un paso breve frente a la imagen de la Inmaculada Concepción. Para el párroco de la localidad, el espíritu de evocación "sigue intacto".
Cada 8 de diciembre miles de peregrinos se acercan al Santuario de la Virgencita para celebrar su día. Este será un año atípico, ya que por la pandemia no se realizará la tradicional procesión y las misas serán virtuales.
Así lo decidió el obispado de la Diócesis de San Francisco por sugerencia del intendente, con el objetivo de evitar las conglomeraciones de gente, en pos de evitar nuevos contagios de covid.
"Se suspenden los métodos pero no la finalidad de esta fecha que es venerar a la Virgencita", manifestó el cura párroco de "La Villa", Aldo Tobares.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO calificó como "lógica" la decisión del obispo Sergio Buenanueva en pos de "cuidar y cuidarnos".
El párroco contó que "el Santuario va a tener habilitado un paso frente a la imagen. Será con protocolos y tiempo limitado, evitando siempre la conglomeración de personas".
"El ingreso será por grupos de a 10 personas con tiempo limitado para pasar frente a la imagen. Se ha marcado el piso y todo lo que es la sanitización en el trayecto de la nave lateral sur para poder llegar a la Virgencita", continuó.
No obstante aclaró que cuando se celebren las misas virtuales, se cerrará el Santuario. "También a madrugada de 1 a 5 y por la tarde de 12.30 a 15.30, para desinfección", puntualizó. Tampoco estará abierta la casa del Peregrino.
Apela a la responsabilidad social
Tobares dijo que desde que está en este santuario, tal vez sea la primera vez que se suspende la fiesta a la Virgen aunque reconoció que "puede ser que en la historia de tres siglos que tiene la Virgencita alguna vez haya pasado algo similar".
"Es cuestión de sentido común. Debemos evitar las concentraciones masivas, pero no debemos polarizar un tema o un lugar como sucedió en Miramar, cada uno debe asumir la responsabilidad social de cuidarse y cuidar a los demás", reflexionó.
Fortaleza y fe, el pedido comunitario
Por otro lado, el párroco recordó que cada fiel eleva sus peticiones y agradecimiento a la Virgen, pero el pedido comunitario será fortaleza y fe, sobre todo para aquellos que han perdido a sus familiares en medio de esta pandemia.
"Desde la novena patronal, venimos pidiendo a la Virgen fortalecer los ánimos y la fe de todos para pasar esta pandemia, pero especialmente por quienes han perdido a sus familiares".
