Policiales
Pablo Laurta, al banquillo: se designó la Cámara que lo juzgará por el doble femicidio
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El brutal crimen de Luna Giardina y Mariel Zamudio ocurrió en octubre pasado en barrio Villa Serrana de la ciudad de Córdoba. El acusado, un militante “antifeminista” con antecedentes, enfrenta una pena de prisión perpetua.
La Justicia de Córdoba designó a la Cámara 9ª del Crimen para llevar adelante el juicio contra Pablo Laurta, imputado por el doble femicidio de su expareja, Luna Giardina (24), y su exsuegra, Mariel Zamudio (54).
Laurta llegará al banquillo de los acusados bajo cargos graves que contemplan la máxima sanción del Código Penal: homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), además del delito de sustracción de menores.
Con la designación de la Cámara 9ª del Crimen, la comunidad universitaria —donde Luna estudiaba—, las organizaciones de derechos humanos y los familiares de las víctimas esperan que se fije la fecha de las audiencias para exigir una condena ejemplar.
El caso
El trágico episodio ocurrió en una vivienda de barrio Villa Serrana, en el noroeste de la Capital cordobesa. Según la investigación comandada en su momento por el fiscal de Violencia Familiar Gerardo Reyes, Laurta ingresó al domicilio armado, ejecutó el doble crimen, secuestró al hijo de 5 años que tenía en común con Luna y emprendió una fuga que activó la Alerta Sofía a nivel nacional y un pedido de captura internacional.
Finalmente, fue detenido en un hotel de Gualeguaychú, Entre Ríos, cuando intentaba cruzar hacia Uruguay, su país natal.
Crónica de un horror anunciado
El caso generó un fuerte repudio social y movilizaciones en el centro de Córdoba, exponiendo fallas estructurales en el sistema de protección: Luna ya había denunciado a Laurta en Uruguay tras un intento de ahorcamiento y, aunque contaba con un botón antipánico en Córdoba, no llegó a activarlo en el momento del letal ataque.
A la gravedad del hecho se sumó el perfil ideológico del agresor. Laurta era conocido en redes sociales como referente de una agrupación denominada "Varones Unidos", desde donde pregonaba un fuerte discurso antifeminista, negaba la violencia de género y alegaba sistemáticamente ser víctima de "denuncias falsas", montando campañas de hostigamiento digital contra la propia víctima antes de asesinarla.
