Otra vez el drama del hambre en África
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La ONU teme que hoy la situación sea peor que la de la hambruna de 2011, que dejó más de 260.000 muertos en el Cuerno de África.
La hambruna puede provocar "muertes masivas" en el Cuerno de África, Yemen y Nigeria, advirtió hace pocos días el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). "Crece el riesgo de muertes masivas provocadas por la hambruna en la población del Cuerno de África, de Yemen y de Nigeria", declaró el portavoz del Acnur, Adrian Edwards, en una rueda de prensa en Ginebra. Además, la ONU teme que la situación sea peor que la de la hambruna de 2011, que dejó más de 260.000 muertos en el Cuerno de África.
Este fenómeno dramático debería provocar alarma mundial, pero queda solapado por la indiferencia de buena parte del mundo. Sequía, falta de recursos económicos, el integrismo religioso y conflictos armados que provocan desplazamientos masivos son causas determinantes de una recurrente situación que bien podría haberse evitado si se hubieran adoptado las prevenciones correctas.
Países como Somalia, Sudán del Sur, Yemen y Nigeria, además de la falta de lluvias, son presas de la violencia o de conflictos armados. Naciones Unidas reclama a la comunidad internacional USD 4.400 millones para hacer frente a la hambruna que amenaza a esos países. De momento, la ONU solo ha recibido el 21% de esta cantidad, es decir, USD 984 millones, indicó el portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) Jens Laerke.
Entonces, más de 20 millones de seres humanos están hoy sufriendo el desarraigo y el hambre. Informes oficiales de la ONU, difundidos por la prensa internacional, dan cuenta por ejemplo de que numerosos sudaneses del surse están viendoobligados a comer hojas de árboles o semillas para engañar al hambre en regiones donde, no obstante, todavía no se ha declarado la hambruna. "Las comunidades que intentan sobrevivir a una crisis alimentaria aguda han recurrido a estrategias de adaptación consistentes en comer alimentos silvestres apenas comestibles", declaró Acnur en un comunicado.
Mientras, enfrascado en otras problemáticas no menos complejas, el mundo parece mirar para otro lado. El sistema internacional de noticias se hace eco de la crisis de los refugiados sirios -un drama enorme magnitud-, de la contienda entre Estados Unidos y Corea del Norte y de disputas políticas en la vieja Europa que amenazan con romper la unidad, entre otros temas. Por cierto, estas problemáticas tienen importancia significativa en la vida de los pueblos. Pero no se asume con la misma preocupación lo que ocurre en África, continente que cada tanto ofrece imágenes dolorosas como las que han vuelto a aparecer.
La indiferencia mundial se observa nítida en el escaso aporte de fondos para resolver la crisis. Se asume como un hecho normal que sea difícil alcanzar el monto necesario para luchar contra el hambre que hoy amenaza la vida de millones de seres humanos. Debería escandalizar. Parece que esta postura de la mayoría de las naciones más opulentas no se modificará ni siquiera las terribles imágenes que llegan de estas convulsionadas regiones africanas.
