Operadores de radio, los dueños del sonido: “No tenemos voz en un micrófono pero creamos un vínculo con la gente”
Los locutores y operadores tienen un rol fundamental en el desarrollo de la actividad radial.
AM 1050 LV 27 Radio San Francisco se destaca por su impronta en la información para brindar al oyente calidad en el servicio radial. Y esto se logra gracias a la puesta en escena que logran congeniar locutores y operadores, que tienen un rol fundamental en el desarrollo de la actividad.
Para que cualquier radioescucha sepa de qué se trata la labor de un operador radial hay que posar la atención en los sonidos, los efectos, la música, las ráfagas y entender la conexión de éste con el locutor.
Esos dedos que acarician perillas, pulsan botones, manipulan múltiples aparatos en AM 1050 son los de Diego Beltramo, Guillermo Berone, Jorge Lemos, Daniel Martínez y Federico Vega, quienes bajo la supervisión de Leonardo Peretti alimentan día a día la magia de la radio.
LA VOZ DE SAN JUSTO los reunió y te muestra quién están atrás de un trabajo sin reloj para poner la información y el entretenimiento al servicio de la audiencia.
"¿Nosotros, una nota? Pregunta Diego Beltramo. "Sí, para que la gente los conozca".
"No hace falta, a nosotros nos conocen a través de la radio", indicó. Y no se equivoca. Ellos se expresan, se hacen conocer y el oyente los identifica en cada programa.
Diego Beltramo está en la radio de amplitud modulada desde 1992. Hace 25 años que despliega su talento y no por nada es conocido como el "Mago". El operador lleva adelante "La mañana de la radio", pero su tarea cada día comienza muy temprano, a las 6 de la mañana. Los chascarrillos, modismos, chistes... acompañando a los conductores de la mañana delatan la frescura que le pone a cada inicio del programa.
Otro de los históricos de la consola es Guillermo "Yiyo" Berone. Con 24 años de trabajo, a él lo identifican en las tardes acompañando "La siesta popular" y "Una tarde de 1050". Y los domingos, en "Agenda 1050" y "Domingos en familia".
La noche tiene su dueño y es Jorge Lemos. Conocido por su personalidad histriónica, este operador hace 9 años que acompaña el cierre de " Una tarde de 1050" para luego dedicar su tarea al "Show Deportivo", "Informe local última edición" y "Cómplices en la Noche", que es el programa que cierra el día, "donde podría decir que soy el operador oficial", cuenta entre risas Lemos.
En su labor se cuela la trasmisión oficial de los partidos de Sportivo Belgrano donde comparte el trabajo con Daniel Martínez. Este último está presente en AM 1050 desde hace 8 años y es el operador de los apodos: "Dani" o "Discoteca", le sientan bien.
El es como un pívot y sale a la cancha siempre para acompañar la programación pero se destaca con un estilo incomparable los domingos por la noche en "Música y Deportes" y "Te propongo esta noche".
Federico Vega, por su parte, también es uno de los artífices de la operación radial en AM 1050. Su tarea se reparte en reemplazar a sus colegas pero mayormente se dedica a la edición y la programación tanto tanto para esta radio como para Universo FM 95.7, la más escuchada y elegida en la ciudad a través de los soportes online.
A todos ellos lo acompaña Leonardo Peretti, quien desde hace 25 años tiene la responsabilidad de la técnica y responde a cada necesidad de los operadores.
Anécdotas y el vínculo con la gente
La adrenalina de la radio tiene sus cosas buenas y algunas un poco más difíciles. Sin embargo, todo se acomoda cuando estos operadores marcan el terreno y logran la encanto del éter radial. De esta manera, cada situación se convierte en una anécdota que compartieron en esta entrevista con nuestro diario.
"Diariamente se generan anécdotas y por lo general, si salen al aire, son percibidas por los oyentes", contó Berone.
"Una de mis primeras anécdotas en la radio fue con José "Caty" Solís, toda una eminencia radial. Yo hacía muy poco que había entrado a la radio. Un compañero de FM Galaxia se enferma y me toca reemplazarlo. Nunca había hecho FM y recuerdo que era un sábado por la mañana. Solís entra muy serio a la sala de operadores y me dice: `Ponete las pilas chiquito, hoy es sábado´. Si antes estaba nervioso, después de eso, peor. Le doy aire y cuando empieza hablar no sale el micrófono de él; cambia, se pasa a otro y tampoco sale, cuando corto el aire se empieza a reír y me dice `Quedate tranquilo estaba haciendo mímica´, ¡Un gran compañero!".
"La mejor anécdota que tengo es haber charlado con Cacho Castaña antes de que le realizaran una nota al aire y por teléfono me contaba que tenía mucho sueño. 'Un día pibe te voy a cambiar el trabajo, el tuyo por el mío'. De eso no me olvido más", rememoró Vega.
Peretti ataja la pelota y repasa en su cabeza cada momento de trabajo. "Me disculpo ya que anécdotas hay de a montones, graciosas, divertidas y dejar de contar alguna, seríea una lástima".
Lemos confió que "hay muchísimas anécdotas pero por la noche, todo es diferente. Nos reímos mucho con los oyentes y con los dos personajes que me acompañan, quizá la que más recuerde, será la historia del monje y la Ferrari que contó Adrián Baima al aire, tratando de dejarnos una enseñanza y que con María Angélica Moriondo nos causó tanta sorpresa que ni nosotros, ni los oyentes hasta el día de hoy la entendieron, pero la recuerdan siempre".
Para estos varones que pasan largas horas frente a una consola con la atención siempre puesta en el minuto a minuto, ser operador de radio tiene una gran importancia. Consultados sobre qué significa este trabajo, la sonrisa acompaña a la reflexión. Para un viejo conocedor como Beltramo, "la radio es todo para mí, es lo que elegí para mi vida". "Es partirte en muchos pedacitos para poder realizar una tarea armoniosa. Tenés que estar siempre atento a lo que diga el locutor o una seña que te haga, atender al oyente de la mejor manera, no descuidar la consola porque somos los responsables de todos los sonidos. No tenemos voz en un micrófono pero tratamos con los sonidos crear un vínculo con la gente", aseguró Berone.
Lemos también aportó su opinión: "Ser operador de radio es una parte de la emisora que no se nota, pero se escucha. Es complacer al oyente, estar atento a muchas cosas a la vez y conocer bastante de música. El trabajo no es solo con la gente sino también con el locutor, con quien tenemos una relación especial y con ellos hablamos en la previa, es decir por auriculares, y así se crea una confianza que luego es la que la gente disfruta al aire".
Para Martínez, "ser operador de radio es algo muy especial. Primero, te tiene que gustar mucho la música, aunque haya estilos que no. Es un trabajo lindo con horarios difíciles de entender para quien no está en el medio. Es sacrificado pero placentero a la vez".
En el caso de Vega, la radio es su gran pasión: "Ser operador es algo mágico para mí porque uno no tiene idea de cuanta gente está pendiente de lo que uno está haciendo. Creo que eso es parte de la magia de la radio y se disfruta muchísimo".
