Ojo clínico
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imagec398c9a985ab4ad9928bd69986541171.jpg)
Julián Pagura analizó el rendimiento de San Isidro en lo que va de la temporada del TNA. Una primera parte que satisfizo al entrenador aunque confió que todavía no encontró el funcionamiento ideal
El entrenador Julián Pagura se mostró satisfecho con la campaña que viene cumpliendo San Isidro en la actual temporada del Torneo Nacional de Ascenso (TNA) de básquetbol, aunque aclaró que sus dirigidos todavía no encontraron la química como equipo.
El "coach" en una charla con LA VOZ DE SAN JUSTO, valoró la firme postura defensiva alcanzada por los "halcones" al tiempo que admitió su preocupación por la merma del rendimiento cuando salen fuera de casa.
-¿Qué análisis haces de lo actuado?
-Alternamos buenas y malas, defensivamente hicimos un buen trabajo salvo en tres partidos en los que no estuvimos a la altura, y ofensivamente nos cuesta, pero de a poco estamos tratando de encontrar la identidad que necesitamos.
Es un equipo nuevo, llevamos cuatro meses de trabajo, por las individualidades que tenemos pareciera que el equipo tendría que jugar con otra faceta ofensiva, pero realmente estoy contento, primero por lo que hacen los jugadores día a día, y después porque lo que uno va planteando lo vamos trabajando. A veces la química se da enseguida y otras veces se da más tarde.
La verdad que estoy tranquilo con el trabajo que estamos haciendo y confiando en que ofensivamente vamos a mejorar, y tratar de potenciar la parte defensiva para seguir siendo sólidos atrás.
-El equipo se muestra de una cara de local y otra de visitante...
- Creo que nos sentimos cómodos de local, tenemos una confianza extra al jugar en nuestra cancha, pero salvo con Independiente donde jugamos muy mal, lo mismo con Unión e Hindú, en los demás partidos tuvo que ver el tema de que no pudimos tener a todos los jugadores dispuestos para jugar la totalidad de los partidos.
Esto no es una excusa sino que es una realidad y bueno, por ahí de local con algunas situaciones, metiendo algunos juveniles y rotando más el equipo, se juega de una manera y evidentemente de visitante jugamos de otra.
-¿Te preocupa esta situación?
-El objetivo era jugar en todos lados de la misma manera, sin dudas no lo hemos hecho, jugamos un básquet de local tampoco sobresaliendo demasiado no voy a ser necio, pero hay que estar tranquilo en el tema del funcionamiento del equipo porque en un momento va a aparecer. Obviamente que me preocupa el andamiaje de juego de visitante, pero tengo las herramientas para poder mejorarlo, además del tiempo para trabajar tenemos los vídeos y un montón de cosas que trabajamos con los jugadores para entender que debemos estar más duros de la cabeza de visitante porque evidentemente es lo que más nos cuesta.

-Igualmente el récord (11 victorias- 6 derrotas) habla de una campaña aceptable...
-Estoy muy satisfecho. También hay una realidad que está bueno decirla, uno hace la expectativa de acuerdo al material humano que tiene y San Isidro tiene una plantilla muy buena.
Entonces el hincha cree que el equipo con el solo hecho de entrar a la cancha va a sacar una diferencia y hoy el básquet no se juega más con los nombres, se juega en equipo, y nosotros no encontramos esa química que necesitamos. Pero esto es un proceso largo que recién empieza y se que en un momento el equipo va a empezar a funcionar como todos queremos.
-¿Cuál es tu ideal como equipo?
- A mi me gusta mucho el juego de equipo, no me gusta depender de un jugador, pero todavía no lo logré, evidentemente en los momentos difíciles tenemos muchas individualidades y es lo que no quiero, pero de a poquito los jugadores lo van entendiendo.
Me gustaría tener un equipo que toque más la pelota, que juegue más fluido y dinámico en ataque y defensivamente, repito, estoy muy conforme porque asumieron una responsabilidad grupal muy grande, pero todavía nos falta ese pase extra en ataque, esa velocidad de largar la pelota rápido para correr y meter goles en contraataque.
Hace dos años atrás mi estilo era correr y jugar rápido, y hoy mi estilo es adaptarme al equipo que tengo y tratar de llevar adelante una idea que es tratar de correr todas la veces, si no se puede, parar la pelota y diferenciar el contragolpe de la transición y darnos un pase más en ataque que por momentos nos cuesta.
Es lo que vamos a trabajar en el inicio del año y en lo que vamos a hacer mucho hincapié, porque la parte de conocimiento ya la hemos adquirido.
-¿Los equipos están todos inmersos en un plano de paridad o existe alguno un paso más adelante?
-No hay un equipo que sea más que otro, puede ser más en individualidades o porque tenga una ficha extranjera importante, pero no más que eso. Mucho depende de las ganas y el entusiasmo que se tenga al momento de jugar el partido y lo que uno tiene que trabajar como entrenador es tratar de que los jugadores estén motivados para poder jugar siempre al ciento por ciento. Es difícil, pero creo que es la única diferencia entre un equipo y otro.
Además aquel equipo que consiga darles minutos importantes como en nuestro caso, al sub-23 y sub-21, como los casos de Corzo y Lozano, y pueda meter uno o dos juveniles, será el que hará una diferencia con el resto. Pero hoy por hoy todos los equipos son parejos.
-¿Algo para agregar?
- Quiere manifestar que estoy cómodo en el club como en la ciudad. Claro que algunas derrotas seguidas ante las expectativas creadas con mi llegada me desestabilizó un poco pero automáticamente me reuní con los dirigentes y me renovaron la confianza, me dijeron que trabaje tranquilo con todo lo que creo, porque la idea es insertar muchos jóvenes al equipo profesional.
Obviamente hoy contamos con una plantilla muy buena, tenemos los puestos cubiertos con jugadores de jerarquía, pero hay que trabajar para en un futuro darle la posibilidad a nuestros jugadores.
Por otra parte se debe entender que el ascenso es un proceso. No se asciende porque uno quiere, sino porque uno trabaja. El grupo de trabajo es muy bueno, lo único que espero es hacer el trabajo de la mejor manera para retribuir la confianza que me dieron los dirigentes al momento de contratarme por 4 años que no existe en ningún lugar del país.
