Objetivo cumplido en Niza
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Diógenes Savoré completó este domingo el Campeonato Mundial Ironman 70.3 en Francia. El sanfrancisqueño debió sobreponerse a una jornada en la que las sensaciones no fueron las esperadas para alcanzar la meta.
Diógenes Savoré cumplió uno de los grandes objetivos de su temporada. El sanfrancisqueño completó el Campeonato Mundial Ironman 70.3 de Niza con un tiempo de 4h47m19s, luego de afrontar 1,9 kilómetros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21,1 kilómetros de pedestrismo.
En una competencia multitudinaria y de enorme nivel, finalizó 56º entre 324 participantes de la categoría M30-34 y 269º entre 3.183 hombres, cerrando así su primera experiencia en una cita mundialista.
El comienzo de la prueba lo encontró muy adelante. Diógenes completó los 1.900 metros de natación en 27m03s, a un ritmo promedio de 1m26s cada 100 metros, y consiguió el noveno mejor parcial de su categoría. Luego empleó 2m50s en la primera transición.
Sin embargo, las sensaciones cambiaron apenas comenzó el segmento de ciclismo. La bicicleta, que de antemano aparecía como uno de los sectores determinantes por la dureza del recorrido, terminó siendo el tramo en el que más terreno cedió.
“La verdad que fue dura, muy dura la carrera. Las sensaciones no fueron muy buenas. Apenas me subí a la bici ya sentí que las piernas no estaban bien”, reconoció después de completar el Mundial.
El circuito presentaba alrededor de 1.200 metros de desnivel positivo, con buena parte de la exigencia concentrada durante la primera mitad, la subida al Col de Vence y posteriormente un extenso y técnico descenso.
A pesar de no encontrarse como esperaba, intentó mantenerse dentro de la planificación. “Traté de estar lo más cerca posible a lo planificado, pero me costaba el doble de lo que me suele costar esos números, esos ritmos”, explicó.
Diógenes completó los 90 kilómetros de ciclismo en 2h51m59s, con el 112º parcial de la categoría M30-34 y el 638º entre los hombres. Allí perdió buena parte de las posiciones que había conseguido con su excelente rendimiento en el agua.
La comparación con el Ironman 70.3 de Punta del Este, donde había conseguido la clasificación para Niza, también permite dimensionar las diferencias entre ambas carreras. En Uruguay había completado los 90 kilómetros en 2h22m27s, mientras que en el Mundial necesitó 29m32s más, sobre un trazado francés considerablemente más exigente por sus desniveles y características técnicas.
El esfuerzo realizado para intentar mantenerse cerca de los números previstos terminó pasando factura cuando llegó el momento de correr. Después de una segunda transición de 4m29s, salió a afrontar los últimos 21,1 kilómetros con el desgaste acumulado.
“Obviamente hubo un desgaste mayor para tratar de que los números sean como lo previsto. Y a pie me sentí muy cansado. Era empujar con lo que había, darlo todo, porque quería llegar, quería completarlo”, contó.
Aun con esas sensaciones, completó la media maratón en 1h21m01s, logrando el 30º mejor parcial de su categoría y el 161º entre los hombres.
El registro quedó muy cerca del conseguido en Punta del Este. Allí había corrido los 21,1 kilómetros en 1h17m44s, por lo que en Niza quedó apenas 3m17s por encima, pese a haber llegado al último segmento con un desgaste mucho mayor.
Así, con 27m03s en natación, 2h51m59s en bicicleta y 1h21m01s en pedestrismo, además de las dos transiciones, cruzó la meta después de 4h47m19s de competencia.
En la pelea por el título mundial, el triunfo quedó en manos del neozelandés Hayden Wilde, quien completó la prueba en 3h50m51s. El noruego Kristian Blummenfelt fue segundo con 3h51m09s, apenas 18 segundos después, mientras que el belga Jelle Geens completó el podio con 3h52m40s.
Para Diógenes, el análisis posterior estuvo lejos de pasar solamente por haber alcanzado la meta. Sabía qué rendimiento había ido a buscar y también reconoció que las sensaciones del día no le permitieron concretarlo.
“La performance, la realidad es que por ahí no fue lo que queríamos buscar”, admitió. Pero inmediatamente puso en valor lo conseguido: “Contento por haber podido completarlo, terminarlo, tener la oportunidad de estar ahí”.
El Mundial cerró un camino que había comenzado en marzo con la clasificación obtenida en Punta del Este y que tuvo a Niza como gran objetivo durante los últimos meses. Los números esta vez no fueron los que había ido a buscar, pero Diógenes empujó hasta el final para completar los 113 kilómetros y terminar su primer Campeonato Mundial Ironman 70.3.
