Norma Vocos hizo de la solidaridad su oficio de todos los días
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Hace 9 años, el merendero que abrió al lado de su casa en barrio Acapulco asistía a 10 niños, hoy son muchos más. "Veía muchas necesidades y me planteé el objetivo de hacer algo para ayudar", contó. Ni el tornado, una pandemia o los robos detuvieron su vocación de servicio.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
Todos los días a las 6, Norma Vocos se levanta y luego de tomar unos mates pone manos a la obra. Tras prepararle el desayuno a su esposo e hijos, ella limpia su casa y de inmediato empieza a pensar cómo ayudar a los demás.
Para eso cuenta con la invalorable colaboración de Paola y María, dos amigas con las cuales a diario llevan adelante el merendero "Sonrisas para un niño", ubicado en Calle 16 203, de barrio Acapulco en Josefina.
En el verano brindan merienda y cena mientras que en invierno, almuerzo y merienda para unos 70 niños de 1 a 16 años que vienen desde los barrios Acapulco y San Cayetano (San Francisco).
Su tarea solidaria le valió el importante reconocimiento efectuado por la ONG Mujeres con Oficio a partir de su esfuerzo diario en pos de un mejor bienestar para los niños de su barrio que a diario concurren a recibir una ración alimentaria.
Norma comenzó con esta tarea hace 9 años. Hoy, a sus 39 la continúa con más compromiso que nunca. Con cuatro hijos, reconoce que su oficio actual es "ser solidaria" más allá de madre y esposa.
Recordó también que "todo comenzó para que mis hijos pudieran comer y además una de mis hijas siempre traía a sus amigas a tomar el té. En ese momento veía a los chicos del barrio que tenían muchas necesidades y me planteé el objetivo de hacer algo para ayudar".
Norma acudió a Red Solidaria a través de la cual recibió la asistencia del referente Marcelo "Chelo" Valverde con quien comenzaron esta historia realizando un festejo para el Día del Niño a partir de lo cual continuaron otros encuentros que le permitieron visibilizar el merendero entre la comunidad.
"Con esta tarea empecé a conocer a mucha gente valiosa, que ayuda y se interesa por los demás", dijo y contó que al principio, el merendero "atendía a 10 chicos y ahora tengo casi 70" que se reparten entre los barrios Acapulco y San Cayetano que vienen todos los días a recibir su asistencia alimentaria".
Al principio la ayuda consistía en una merienda y, a medida que la gente se comprometía con ayuda para el merendero, se amplió el servicio con raciones alimentarias para el resto del día.
En todo este tiempo resaltó "la gran ayuda" que le brindó "una gran cantidad de gente de distintos barrios de San Francisco".

Norma, la mujer que
cocina para 70 chicos en un barrio popular. (Fotos: Marcelo Suppo | LVSJ)
El contacto de Mujeres con Oficios
La diaria tarea solidaria de Norma le valió el importante reconocimiento de Mujeres con Oficios en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer. Para eso, Gonzalo Giuliano, quien también colabora asistiendo a 'Sonrisas para un niño' puso en conocimiento de la ONG sobre la importante tarea que lleva adelante Norma con su merendero.
"Hace unos días me llamaron por teléfono desde 'Mujeres con Oficios' avisándome de la distinción", recuerda Norma que no puede disimular su alegría reflejada en una amplia sonrisa cuando relata ese momento tan especial.
Luego de reconocer que "me costó creer que eso era cierto", dijo que "en estos 9 años de trabajo pasamos por muchas cosas difíciles. Tuvimos que pasar los daños que nos dejó la tormenta del 14 de diciembre de 2018 donde a 6 familias de chicos que vienen acá se les voló el techo completo de sus viviendas y lo perdieron todo; luego la pandemia y a eso se suma que fuimos víctimas de un robo en el merendero donde nos robaron todo" y pese a esas situaciones continuaron adelante. Por ello, "un reconocimiento como este para mí vale mucho porque significa que estamos haciendo las cosas bien".

Norma Vocos fue distinguida por Mujeres con Oficios.
"Las chicas de 'Mujeres con Oficios' vinieron a visitarnos y les agradecí mucho por este gesto. Desde esa institución realizan una tarea muy importante ayudando a las mujeres a encontrar una salida digna. En mi caso, nunca esperé este reconocimiento porque no trabajo para esto. Igualmente me siento muy contenta por haberlo recibido".
Familia ampliada
Más allá de tener su propia familia, Norma considera a los 70 niños y jóvenes a los que ayuda todos los días como "mi propia familia, son como mis hijos del corazón".
"Lo que más anhelo de estos chicos es verlos crecer y, cuando sean grandes, que tengan sus estudios terminados y que algún día el merendero deje de ser un espacio donde se brinda alimento, sino que sea un lugar de encuentros y reuniones más productivas para que los chicos tengan un lugar donde encontrarse y hacer cosas productivas".
Norma prefiere definir a "Sonrisas para un niño" como "un espacio de contención" donde "los chicos necesitan ser escuchados porque tienen mucho para contar sobre ellos y sus realidades".
"Tenemos chicos que en pleno invierno vienen descalzos y tenemos que buscarles calzado, los higienizamos y nos preocupamos porque vayan al colegio, que no dejen de estudiar y siempre les decimos que luchen por ser personas de bien, sin fijarse quizá en otras cosas que se puedan dar en su entorno. Ellos tienen que ser fuertes para tratar de progresar yendo por un buen camino".
Entre otras cosas, Norma dedica tempo de su día para reunirse con ellos "a compartir un buen momento" a través de la lectura de un libro o disfrutar de alguna película. "Con los más chicos escribimos mucho y también hacemos dibujos para compartir experiencias y dejar un mensaje positivo de cada cosa que se vive".

Un ejemplo de ello se genera en cada festejo del Día del Niño. "Allí cada uno de nuestros chicos puede invitar a dos o tres amigos para que se acerquen hasta acá y compartir el festejo y de esa manera poder difundir nuestra tarea y el mensaje que le queremos dejar a los chicos ya que nosotros trabajamos para que ellos sepan que pueden salir adelante haciendo las cosas bien, estudiando y trabajando".

Recordó que en estos años "desde el merendero han salido dos nenas como abanderadas en sus escuelas y hoy siguen estudiando. Acá vienen chicos que son excelentes personas, eso es lo más importante que vemos todos los días. Tienen mucha educación y estamos muy orgullosos de eso".
Por último, reconoció que "siempre estuvo en mi mente ayudar a los demás, pero nunca pensé que lo podría hacer durante tantos años. Hace 9 años no se obtenía tanta ayuda como ahora. En el barrio hay mucha necesidad, con chicos que no tienen para comer todos los días y eso es muy duro.

"Con esta tarea empecé a conocer a mucha gente valiosa, que ayuda y se interesa por los demás".
¿Cómo ayudar?
Para todos aquellos que quieran colaborar con Norma y su tarea en 'Sonrisas para un niño' pueden hacerlo a través de la donación de alimentos no perecederos como fideos, arroz, azúcar, leche, verduras, harina, etc.
"En este momento estamos necesitando donaciones de carne, cualquier corte, porque eso nos permite elaborar raciones de comida con los nutrientes necesarios para los niños. Está faltando porque es el alimento que más cuesta conseguir", mencionó Norma y agregó que también necesitan huevos y aceite. "Nosotros no utilizamos grasa para cocinar porque buscamos un alimento que sea bueno para los chicos".
Las donaciones se pueden acercar al merendero de lunes a viernes de 19.30 a 20.30 y los miércoles a partir de las 20.
