"No me imagino otro escenario de vida en el que no estén todos ellos”
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A Germán Bertorello la vida lo volvió a sorprender. Tras perder a su primera esposa y tener que criar a mellizos de ocho meses, rehízo su vida y con su actual pareja tuvieron a Antonia. Pero, hace unos meses, llegó otro par: Olivia y Bianca.
Por Stefanía Musso | LVSJ
Este no es un Día del Padre más para Germán Bertorello. El pasado 2 de junio, nacieron Olivia y Bianca, su nuevo par de mellizas que llegaron después de Antonia (11 meses) y sus primeros varones, Vitto y Dante (6); estos dos últimos frutos de la relación con su recordada primera esposa, Virginia Longo.
Cuando Virginia falleció en 2015 luego de luchar contra el cáncer, tuvo que ser padre y madre a la vez de los varones que en ese momento tenían solo ocho meses.
La maestra jardinera de sus hijos, Camila, se convirtió en su ángel guardián y juntos tuvieron a Antonia, pero jamás se imaginaron que ahora llegarían Olivia y Bianca.
A pesar de haber atravesado la pérdida y la ausencia, este 20 de junio es para el contador de 46 años una fecha especial, rodeado de sus cinco hijos que son fruto de amor y esperanza.
LA VOZ DE SAN JUSTO entrevistó a Germán con motivo del Día del Padre. Con sentimientos encontrados, él accedió a compartir su historia como un mensaje de esperanza pero también, como un homenaje a otro papá, Cristian Amietta, un amigo que el coronavirus le arrebató y que iba a ser el padrino de una de sus hijas.
- ¿Cómo es empezar de nuevo la crianza de un par de niñas?
La verdad que me encuentra en una etapa de mi vida en la que no me imagine nunca tener otro hijo, y menos que sean dos. Estamos tratando de acomodarnos en casa. Tener otro par de mellizas genera muchos cambios, no solo a nivel personal sino también familiar, económico, social. Tené en cuenta que tengo otro par de mellizos y una niña de casi dos añitos. En fin, como verás un número importante.
- ¿Cuáles fueron las sensaciones cuando te
enteraste que tendrías de nuevo mellizas?
La primera sensación fue una gran sorpresa, no lo voy a negar, pero luego se transformó en una mezcla de sensaciones varias porque tenés muchas expectativas, ansiedad y temor. Pensas en muchas cosas a la vez, en cómo vamos a vivir, si entraremos en casa, en cambiar el auto, contratar empleadas, de vuelta a vivir lo anterior como con Vitto y Dante en donde mi casa era lo más parecido a la casa de Gran Hermano con gente yendo y viniendo en donde lo que menos abundaba era la privacidad (risas). Son muchos cambios.
- ¿Cómo lo tomaron los peques, primero a la nueva relación y la llegada de su hermana Antonia, pero ahora, con el nacimiento de Olivia y Bianca?
Vitto y Dante son unos genios. Ellos atravesaron tantas cosas en esta vida y con tan pocos años que la verdad me saco el sombrero. A la nueva relación la tomaron muy bien porque Camila era su maestra jardinera en "Armando Lío", así que no fue tan difícil la adaptación. En eso debo reconocer Camila tuvo un rol fundamental, es su madre del corazón y los crió con mucho amor y con los mejores valores que puede criarse un niño.
En cuanto al nacimiento de las niñas, te diría que se lo tomaron bastante bien, a diferencia de lo que yo pensaba, están embelesados con sus hermanas. La que no lo tomó tan bien es la más chiquitita -Antonia, porque es la que más cambios experimentó ante el nacimiento de Olivia y Bianca. Muchos celos, pero normal, tuvo que crecer de golpe, recordar que no tiene aún dos años, los cumple en un mes y medio, pero ella es muy independiente así que lo va a sobrellevar muy bien. La verdad es que todos están contentos con la llegada de este nuevo par.

"Soy un afortunado de haber podido armar esta familia a pesar de lo que me
tocó vivir". | Fotos: Marcelo Suppo | LVSJ
- ¿Soñaste con tener esta gran familia?
Qué pregunta... ¿Si soñé esto? ¡No, en lo absoluto! pero hoy me toca esta realidad, y la realidad hoy me dice que soy padre y de 5 niños pequeños. ¿Qué puedo decir? Soy feliz, aunque no voy a negar que a veces tocan esos días complicados en donde quisiera patear el tablero, pero al segundo me pongo a pensar y te soy sincero, no me imagino otro escenario de vida en el que no estén todos ellos. Los elegiría una y mil veces porque son lo mejor que me pudo haber pasado.
Como reflexión siempre digo lo mismo, soy un afortunado de haber podido armar esta familia a pesar de lo que me tocó vivir. Si de algo me arrepiento es de no haber dedicado más tiempo a mis hijos, el tiempo perdido no se recupera, es algo que siempre me reclamo y en lo cual estoy trabajando para mejorar.
- Atravesaste
la paternidad en los distintos momentos...
Cuando falleció Virginia, la paternidad para mí fue algo completamente nuevo. Era papá por primera vez y de mellizos, a eso con el agregado de ser un padre viudo, sin contar con la madre de ellos. No fue nada fácil. Tuve que ser papá y mamá a la vez, pero traté de ser el mejor padre para ellos, obviamente con muchos errores, pero con algo muy en claro, con mucho amor, eso nadie me lo puede discutir. Actualmente y con una compañera la cual siempre me recuerda lo de ser un padre presente, esto de la paternidad no deja de ser un aprender día a día porque yo aprendo mucho de ellos, no te imaginas cuánto a pesar de su corta edad.
-¿Cómo vas a celebrar este Día del Padre?
Con mis hijos y la madre de ellos en casa. Con esto de la pandemia se hace complicado reunir a toda la familia, ya con la mía sola somos 7 (risas) y hoy toca esto. En lo personal, con un dejo de tristeza enorme por lo que le está tocando pasar a uno de mis amigos, mi compadre Cristian Amietta, quién se encuentra luchando por su vida contra este virus que nos está amargando la existencia, así que este día del padre va a ser dedicado para él, que también es padre.
- ¿Tiene un valor especial?
No tengo una valoración en particular de esta fecha, pero sí puedo decirte que el abrazo y beso que esas criaturas me dan todos los días al llegar del trabajo, es único. Mis hijos me dan amor del bueno, puro e incondicional; qué más se puede pedir.
