No hay que sacarse la responsabilidad
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El fútbol se emparejó y Venezuela creció, de todas maneras eso no es para nada una excusa para no creer que la Argentina tiene que ser protagonista y partir como favorito para avanzar a semifinales.

La verdad que muchas veces se dice que hay que saber que no somos los mejores de mundo. La "argentiniada" de pensarse superiores muchas veces nos ha jugado en contra, es cierto, pero en este caso es más una cuestión de objetividad y optimismo.
Nadie gana con la camiseta, ya hay demasiadas muestras de ello, pero en este duelo la Argentina tiene que hacer valer la historia. Al menos no sacarse el peso de encima. Es y tiene que ser protagonista y favorito por sobre un equipo que siempre pugnó entre los últimos puestos de Sudamérica.
Venezuela creció, eso es real. El fútbol se emparejó, eso también está claro. De todas maneras no hay que escaparle a la responsabilidad. El equipo de Scaloni no pudo jugar bien en esta copa, aunque las individualidades y la jerarquía lo pueden salvar.
El presente del fútbol argentino en general no es el mejor. Las constantes muestras de ello están a la orden del día. No hay un proyecto serio. Los dirigentes una y otra vez dejan en claro que no están a la altura. Todo es tan real que duele. Pero del otro lado, en este caso, no hay tampoco un rival que venga y pueda jactarse de su gran organización.
Sin perder la humildad y mucho menos tratar de faltarle el respeto a la "vinotinto", el golpe de ser eliminados por Venezuela sería demasiado duro. Con el pasaje a la siguiente instancia en este certamen al menos se "tapó el hueco" de lo que hubiese sido una página negra en el fútbol argentino. Perder ante Venezuela sería un gris, bastante oscuro.
