Niños de vacaciones con padres separados: cómo evitar conflictos
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imaged494358085e14fec8e4bfffa22b8cd10.jpg)
Las vacaciones suelen ser un tiempo para compartir, descansar y pasarlo bien junto amigos y familia. Pero, esta etapa suele tornarse difícil cuando se trata de hijos de padres separados, ya que los padres deben organizar la tenencia de los chicos y pueden surgir confictos que muchas veces hacen que los chicos queden en el medio, "tironeados" por los adultos.
¿Cómo impactan las disputas en el
crecimiento de los niños?, ¿Qué hacer para que los chicos puedan
pasar de la mejor manera sus vacaciones con mamá y papá por
separado?. La licenciada en Psicología, Malena Menna (MP-9057) de
nuestra ciudad afirmó que tanto "la separación como las
vacaciones, implican un cambio y como tal una oportunidad de, por
ejemplo, implementar una nueva manera de hacer las cosas, que alivie
el dolor y fortalezca los lazos familiares"
Recordó que la tarea de ser padres en los tiempos que corren, "ya es complicada en sí misma. Las urgencias desplazan lo importante, las prioridades están desordenadas, se confunden los roles y el espacio para la reflexión es cada vez más pequeño".
"Sin embargo, puede convertirse también, en una experiencia enriquecedora, llena de aprendizajes y disfrute. En algunos casos, la pareja decide divorciarse y esto trae una reconfiguración familiar. Una ruptura no es traumática en sí misma, depende de la forma en la que se lleva adelante", añadió.
El desafío para los padres y para los chicos
Cuando los padres estan separados y llegan las vacaciones se presentan nuevos desafíos sobre la organización de horarios y actividades diarias y sobre posibles viajes o paseos. La actividad escolar, que antes organizaba el día de los niños, ya no está y es necesario una nueva rutina que incluye a toda la familia.
En ese sentido, Menna remarcó que es "importante que los padres puedan abrir un espacio para dialogar sobre la organización de las vacaciones. Revisar los acuerdos teniendo en cuenta repartir las tareas de forma equitativa para evitar que la mayor parte recaiga sobre uno".
"Puede ocurrir que la relación no sea fluida y esto genere malestar. En ese caso, es útil recordar que aunque se disuelva el vínculo de pareja la función como padres continúa y una actitud predispuesta puede facilitar el proceso, poniendo como prioridad el cuidado de los hijos", afirmó.
¿Como afecta a los niños? "Para ellos, la etapa de vacaciones puede significar descanso, tiempo libre y juego pero es importante ser cuidadosos en cómo establecer el cambio de rutina. En general, los niños perciben lo que sucede a su alrededor, reciben indicios a través del clima familiar, gestos, silencios o momentos de tensión y pueden manifestarlo de diferentes maneras. Si sienten que hay conflictos, por ejemplo lo manifiestan con berrinches, estallidos de bronca, dificultades sociales, etc.", explicó la psicóloga.
Al respecto, brindó algunas recomendaciones para hacerles este proceso más llevadero.
Al respecto dijo que entre las necesidades principales de los niños "están la estabilidad y la seguridad. Por eso se recomienda que los padres, luego de definir cómo serán las vacaciones, se lo comuniquen a los hijos".
Menna remarcó que la "anticipación es un método usado comúnmente para mejorar la respuesta de los niños a los cambios. Se trata simplemente de hablar con anticipación lo que va a suceder y establecer un tiempo para terminar una actividad y comenzar otra".
"Esto es útil para las vacaciones y durante todo el año ya que ayuda a disminuir la frustración y el temor al prepararse para lo que va a venir", explicó Menna. Ejemplificó: "Imaginen que están muy concentrados disfrutando de hacer algo que les gusta, como pintar, y sin previo aviso lo sacan de esa actividad para llevarlo a casa del progenitor que no vive en casa. Tal vez el niño se muestre molesto. Diferente es decirle, media hora antes, que vaya terminando su dibujo ya que debe prepararse para la visita del padre. De esta forma, el niño puede prever lo que va a suceder".

"Aunque se disuelva el vínculo de pareja la función como padres continúa, se trata de estar disponibles para los hijos, cuidarlos y respetarlos", aseguró la licenciada Malena Menna
El diálogo y la contención, claves para cuidar a los hijos
La separación de una pareja suele
convertirse a veces en un proceso duro y difícil, muchas veces los
chicos pueden sufrir las consecuencias. La licenciada en psicología
Malena Menna remarcó que en este proceso "es responsabilidad de
los adultos ofrecer acompañamiento, contención y afecto o buscar
ayuda en el caso que se requiera. Aunque se disuelva el vínculo de
pareja la función como padres continúa, se trata de estar
disponibles para los hijos, cuidarlos y respetarlos".
Afirmó que es "importante brindarles información clara y verdadera de lo que está sucediendo, ya que de todas formas el niño lo siente y ponerle palabras ayuda a elaborarlo. Para poder transmitir información auténtica, es preferible que los padres acuerden previamente que van a decir, como y cuando, para disminuir la posibilidad de un mensaje contradictorio".
"A los niños les afecta más el no saber qué está pasando, que sus padres puedan decirles: 'Hoy estoy triste' o 'Me siento enojada'. Así van entendiendo que el problema no tiene que ver con ellos y aprenden a ponerle palabras a sus estados. Durante la conversación con los hijos, se recomienda preguntarles como se sienten, darles tiempo para que expresen sus sentimientos, escucharlos con respeto y responder sus dudas", dijo la psicóloga.
Al mismo tiempo aclaró que "no es necesario que los niños reciban toda la información, hay cuestiones que deben resolver los adultos, como cuota alimentaria, intimidades, lo que piensa un padre del otro. Se recomienda evitar este tipo de conversaciones frente a los hijos y limitarse a hablar de lo que sí pueden tramitar".
"Para una persona en crecimiento es muy importante el entorno en que se desarrolla, por eso es importante evitar que el niño sea testigo de peleas. Cuando esto no es posible, lejos de sentir culpa, se puede aliviar la situación, por ejemplo dedicando un momento a dialogar sobre lo que ha sucedido. Sorprende cuantos conflictos pueden evitarse y resolverse simplemente hablando con los hijos y escuchando lo que tienen para decir", explicó Menna.

Lic. Malena Menna
Atravesar el sufrimiento
En cuanto a los padres y la lucha contra los sentimientos que provoca la ruptura de la relación, Menna recordó que el dolor "es inevitable y la etapa de duelo requiere tiempo, según como se transite va a influir en la recuperación y en experiencias posteriores. A veces el sufrimiento se disfraza con expresiones de bronca".
"Es importante que los adultos puedan detectar sus necesidades en este momento particular y brindarse el espacio y tiempo para atravesar las emociones mientras van cerrando la historia y a la vez estar disponibles para los hijos que aún dependen de ellos para satisfacer las suyas. La ruptura de una pareja no siempre es traumática, sino que depende de la forma en la que se lleve adelante", aseguró la licenciada.
Agregó que seguramente "continuar con las actividades diarias, mientras se atraviesa una separación, resolver las cuestiones de los hijos y tomarse el tiempo para duelar, puede ser demasiado. Por eso, sí aparecen dificultades siempre se puede recurrir a ayuda profesional o buscar espacios que sirvan de descarga. Psicólogos, terapeutas, abogados también pueden servir como mediadores en el diálogo, buscando disminuir las consecuencias negativas para los hijos".
Poner límites
Por otro lado, al referirse a las opiniones de familiares aconsejó "detectar qué opiniones son constructivas y cuáles no y poner límites, para no sumar complicaciones. Comunicar límites no es sinónimo de gritar o pelear, más bien transmitir con tranquilidad y firmeza lo que estamos necesitando".
"Hay que ser claros y sinceros, sobre cuando se necesita un consejo u opinion y cuando solamente ser escuchadas. Lo importante es que los adultos responsables tengan claro quienes son los protagonistas de la historia y no dejarse llevar por las opiniones de quienes están por fuera", finalizó.
Algunos consejos
* Crear espacios de diálogo entre los padres. Puede ser útil fijar día y horario para conversar a solas, cuestiones referidas a la crianza de los hijos y organización de tareas.
* Si la relación es muy tensa, buscar ayuda profesional o espacios de descarga emocional.
* Anticipar a los hijos lo que va a suceder. Una técnica muy útil es preparar un pizarrón o afiche de actividades diarias.
* Tomarse un momento para reflexionar antes de reaccionar frente a los hijos.
* Fomentar la comunicación con los hijos: preguntarles, por ejemplo: Como se sienten, como le fue, etc.
* Evitar preguntarle sobre el otro padre.
* No utilizar a los hijos como mediadores de la comunicación de los padres.
