Nicolás y una historia de inclusión para una vida adulta de calidad
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En esta jornada se concientiza sobre los derechos de las personas con esta condición, ya que no se trata de una enfermedad. Nicolás Hermanzon tiene 44 años, Síndrome de Down y una vida social plena, su historia enseña sobre la importancia de la inclusión desde la familia y toda la comunidad.
Por Isabel Fernández | LVSJ
Le gusta la música, hacer gimnasia, hacer mandados, estudia inglés y maneja muy bien internet y las redes sociales. Nicolás Hermanzon tiene 44 años y nació con Síndrome de Down, actualmente transita una vida adulta plena gracias a la contención de su familia que hace todo para su inclusión en la sociedad.
Nicolás se adaptó muy bien socialmente, comparte, sale con amigos, va a fiestas, al gimnasio y estudia inglés. Aunque no trabaja, lleva una vida social muy activa lo que le brinda más autonomía y plenitud.
Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial de las Personas con Síndrome de Down. La fecha elegida se relaciona con la trisomía 21, que es la condición genética de las personas con este síndrome, y por eso se ha elegido el día 21 del mes 3 para recordarlo. El Síndrome de Down no es una enfermedad sino una condición y en este día se concientiza sobre los derechos de las personas que la tienen, entre ellos el de elegir para su crecimiento personal y sus aportes a la sociedad.
"Disfruto ir al gimnasio a hacer spinning, fierros y a compartir con mis amigos Conrado Vallejo y Agustín Pizzi. Voy a estudiar las letras con una maestra particular, también estudio inglés y me encanta la música, escucho de todo. Mi cantante preferida es Selena Gómez, son su fan", dijo Nicolás a LA VOZ DE SAN JUSTO quien junto a su mamá Liliana Hermanzon, quien es Trabajadora Social ya retirada que durante años trabajó en Apadim, brindaron su historia de vida para destacar en esta jornada especial.
Liliana aseguró que para lograr una buena calidad de vida en todas las etapas de la vida de un chico con Down "es importante como familia hacer todo para integrarlo a la sociedad, no tener miedo. Son personas muy sensibles, más emocionales que los demás, por eso el cariño y la contención familiar son fundamentales para que ellos puedan lograr aumentar sus capacidades, como a todo el mundo".
Agregó que en lo social "es más difícil integrar a un adulto con Down, hay muchas actividades y también instituciones que lo reciben. Es importante que la familia haga todo para que puedan incluirse en la sociedad, porque de esta manera pueden tener más autonomía y una vida más plena".
"Recuerdo que cuando nació Nicolás, me preguntaron: ¿qué espera para su hijo?' y respondí: 'quiero que sea un chico feliz porque va a estar bien en cualquier lado'", dijo Liliana, que, como todas las madres, lo único que anhela es la salud y la felicidad de su hijo.
Remarcó que la socialización "es fundamental para lograr la integración, por eso Nicolás fue a muchos espacios, fue a Apadim, a Aprid, hizo tenis, vóley, natación, paddle, fue a las colonias de vacaciones, va al gimnasio, hace todo lo que puede".
"Creo que ahora hay más inclusión, la sociedad conoce más sobre este síndrome. Podemos ver que hay personas con este síndrome trabajando, aunque todavía falta más. En ningún momento me sentí discriminada por la sociedad por mi hijo, pero creo que es cómo se siente cada uno, si uno se siente así, va a hacer sentir a los demás", consideró.
El acceso a la salud es una cuestión que muchas familias reclaman, cuando hay mayor respaldo es más fácil lograr la inclusión. Liliana afirmó que, aunque Nicolás "no tiene mayores problemas, el tema de la cobertura y el acceso a la salud es muy importante, hay familias que enfrentan muchos obstáculos, la asignación por discapacidad no es mucho, pero ayuda. Mi hijo tiene carné de discapacidad y por suerte cuenta con una obra social".
Nicolás es nieto de Carlos Hermanzon, que fue un importante periodista en la ciudad. Con su abuelo conoció los medios de comunicación y se vio integrado en el mundo de las noticias en su niñez. Al respecto su mamá recordó: "Don Carlos lo llevaba a todos lados, a la calesita, al circo y a cualquier espectáculo, también lo llevaba a Radio San Francisco donde trabajaba, eso enriqueció mucho su vida, porque le abrieron paso en las relaciones sociales".
Derechos
Los derechos de las personas con síndrome de Down están enunciados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y, en el caso de menores de 18 años, en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, Niña y Adolescente. Las personas con síndrome de Down tienen derecho:
• A la vida y a disfrutar de ella.
• A tener una familia.
• A una vivienda digna, una alimentación adecuada y un vestido apropiado.
• A la salud y la protección de su integridad física y mental en igualdad de condiciones que los demás.
• A una educación inclusiva con los apoyos necesarios.
• A tomar sus propias decisiones.
• A opinar libremente.
• Al respeto de su privacidad.
• A trabajar dentro del mercado laboral abierto y competitivo.
• A votar y participar en las elecciones de su comunidad.
• A un igualitario acceso a la Justicia.
• A participar en la vida cultural, igual que las demás personas.
• A viajar libremente, elegir su lugar de residencia y nacionalidad.
• A tener igual reconocimiento ante la ley.
• A vivir de forma independiente y formar parte de la comunidad.
• A tener igualdad de oportunidades que los demás para participar en los distintos ámbitos de la sociedad y no ser discriminados por su discapacidad.
• A contar con información accesible y los ajustes razonables que necesiten.
• A un envejecimiento activo.
