Neumonía y bronquiolitis: enfermedades que acechan a los niños en invierno
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La neumonía y la bronquiolitis que son causadas por el virus respiratorio sincicial (VRS) y son amenazas para los niños pequeños en invierno. ¿Cómo evitarlas?, ¿Qué niños están más expuestos a sufrirlas?.
En los primeros años de vida de los chicos, los resfríos y congestiones suelen ser frecuentes. Aunque cuando llega el frío, las infecciones respiratorias agudas son una complicación que preocupa y en algunos casos pueden ser graves en los niños pequeños.
Dentro de esas infecciones se encuentran la neumonía y la bronquiolitis que son causadas por el virus respiratorio sincicial (VRS). En el caso de la neumonía, otra causa importante son las bacterias como la del neumococo, por eso es fundamental que el niño tenga las vacunas al día.
¿Cuáles son los síntomas de estas enfermedades?, ¿Cómo se tratan?, ¿Cuáles son los factores de riesgo?, ¿Cómo evitarlas?. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, el profesor doctor Héctor Badellino, especialista en pediatría y medicina respiratoria (MP-19324; ME -5958) y coordinador del Comité de Pediatría de la Sociedad Latinoamericana de Alergia, Asma e Inmunología explicó todo lo que hay que saber para prevenir estas infecciones.
"La mayoría de las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (Irab) dentro de las cuales se pueden mencionar fundamentalmente la neumonía y la bronquiolitis, se producen en los primeros dos años de vida. Los virus son la principal causa, tanto de neumonía como de bronquiolitis", explicó Badellino.
Agregó que dentro de los virus "el más frecuente es el virus respiratorio sincicial (VRS), seguidos por otros virus entre los que se destacan el de la influenza o gripe (por eso es importante vacunar a los menores de dos años contra la gripe) y el rinovirus (virus del resfrío común)".
"Otras causas importantes en la neumonía son las bacterias -advirtió Badellino-, siendo la más importante el neumococo. Desde que se incorporó al calendario de vacunación la vacuna antineumococo, que se coloca gratuita y obligatoriamente, el número de neumonías bacterianas graves ha disminuido".
El doctor afirmó que las infecciones por neumococo "son más frecuentes en niños mayores y se agregan otras bacterias que originan las llamadas neumonías atípicas".
Qué síntomas tiene la neumonía
Los síntomas que permiten sospechar una neumonía son: fiebre, dificultad respiratoria en grado variable, rechazo del alimento. "Los niños pequeños que presenten tos, respiración más acelerada, hundimiento entre las costillas y fiebre deberían ser especialmente evaluados para descartar una neumonía", afirmó Badellino.
Explicó que una vez establecido el diagnóstico de neumonía, "el médico pediatra debe evaluar la clínica que presenta el paciente, sus factores de riesgo y las condiciones socio-ambientales que tiene el niño para decidir si se debe internar o se puede tratar en su domicilio".
"Si bien la mayoría de los niños tienen neumonías virósicas para las que el uso de antibióticos no sería necesario, muchos de ellos son tratados con antibióticos, ya sea por vía oral o endovenosa en los internados. Si se diagnostica tempranamente, es una enfermedad perfectamente curable", consideró el especialista.
Otra amenaza, la bronquiolitis
Con respecto a la bronquiolitis, generalmente ocurre en lactantes, especialmente en menores de 6 meses. Badellino dijo que la bronquiolitis "predomina en otoño e invierno y suele comenzar como un resfrío (mocos acuosos, fiebre de baja intensidad y tos), seguido de síntomas de cierre bronquial o broncoespasmo (tos , respiración ruidosa, presencia de silbidos o sibilancias) lo que genera una dificultad respiratoria de grado variable".
Advirtió: "Debe llamar especialmente la atención aquellos niños menores de 6 meses que comienzan con resfrío y los síntomas empeoran, impidiéndole en algunos casos la alimentación adecuada o que puedan dormir correctamente".
"La mayoría de los pacientes con bronquiolitis no requieren internación y pueden ser manejados por el pediatra en forma ambulatoria. Se deben aspirar las secreciones nasales para que puedan respirar correctamente por la nariz -aconsejó-, elevar la cabecera de la cama, continuar con la lactancia materna y mantener una hidratación adecuada".
Afirmó que es importante "consultar al pediatra quién evaluará la necesidad del uso de broncodilatadores (puffs con aerosoles utilizando aerocámaras) y la utilización de kinesioterapia respiratoria efectuada con cuidado, ya que puede en algunos casos empeorar el broncoespasmo (cierre bronquial). Los pacientes con bronquiolitis no requieren el uso de antibióticos".

Prof. Dr. Héctor Badellino
Quiénes son más propensos
Existen factores de riesgo para presentar
neumonía y bronquiolitis. El doctor Badellino advirtió que son más propensos a
padecerlas: "Los niños con vacunación incompleta, prematuros, desnutridos, los
que recibieron poco tiempo de lactancia materna, los que asisten a guardería,
los niños que viven en condiciones de hacinamiento, los sometidos a contaminación
dentro del domicilio (con tabaco, consumo de leña para calefacción y cocina)
etc.".
"Por eso es importante prestar especial atención a los niños que presentan estos factores ya que pueden sufrir formas particularmente graves de la enfermedad", dijo.
En esta época de las infecciones
respiratorias que son particularmente importantes en niños pequeños es
fundamental tomar medidas para evitarlas. "Tanto la neumonía como la bronquiolitis
se pueden prevenir evitando el contacto de los niños pequeños con otros
resfriados, o que cursen cuadros catarrales, evitando el cigarrillo en el
ambiente, propiciando la lactancia materna, vacunando en tiempo y forma a los
lactantes y dándole a los padres los signos de alerta ante la aparición de síntomas,
sobre todo en niños pequeños", recomendó Badellino. Remarcó: "Debemos estar atentos a los niños
con fiebre , mucosidad, tos seca o catarral y que presentan dificultad
respiratoria que se manifiesta como respiración corta y acelerada, hundimiento
entre las costillas y que rechazan la alimentación por dificultad para
succionar, o que les cuesta dormir correctamente. Se debe consultar al pediatra
quién evaluará los pasos a seguir".Cómo prevenir
