Nada se desecha, todo se recicla
En Colonia Caroya, hasta la semilla de uva tiene una finalidad importante.
"Todo esto empezó hace uno años atrás porque asistí a un curso de
comida saludable. Al ver las propiedades de este tipo de harina, me dio intriga
y empecé a investigar", comentó la caroyense.
Los Londero tienen un viñedo de cinco hectáreas en su casa, donde trabajan con diferentes variedades de uva. Además de fabricar vinos, producen harina, la cual se obtiene de las semillas del fruto. Según comenta la joven de 31 años "es 100% natural, sin conservantes. Tiene muchísima cantidad de antioxidantes y fibras. Es de color marrón, similar al tono de la harina de algarroba".
Este producto se puede consumir en panes, licuados y jugos. "Cada uno innova con esta harina", indicó Londero. En diferentes países de Europa y en Brasil esta harina es conocida y muy utilizada; en el caso de Argentina, los antecedentes son escasos. Por último, Lorena comentó que su producto es comercializado en la zona
de Colonia Caroya y vía Internet, pero no descarta que el mismo llegue a las
góndolas de los supermercados del país.
