Mujeres directivas: ''Estamos rompiendo paradigmas”
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En el mundo, las mujeres aún están muy lejos de los puestos de decisión. Lo avances en ese sentido son lentos en los ámbitos políticas, empresariales y públicos. Sin embargo, existen algunos ejemplos que hacen el escenario menos desigual. El caso de la ejecutiva bancaria Cecilia Aiassa y las médicas Gabriela Rotta y Verónica Pepino demuestran que estamos un poquito más cerca de la equidad.
En el banco manda ella ...
En San Francisco hay 17 sucursales bancarias, de todas ellas, solo una tiene en la gerencia a una mujer.
Se trata del banco Hsbc, donde María Cecilia Aiassa, de 41 años, se desempeña en ese cargo desde hace tres, siendo la segunda mujer que ocupa ese lugar dentro de la misma entidad.
En Hsbc San Francisco trabajan siete mujeres y dos hombres, una realidad muy diferente a lo que ocurre en el resto de los bancos, un sector dominado por hombres.
"Tengo a mi cargo 5 mujeres. El resto trabaja en otro sector y los hombres tienen otros cargos independientes. Cuando la gente ingresa a esta sucursal se sorprende porque todo el plantel de atención sea femenino. De hecho, nuestros clientes nos conocen amablemente como `el banco de las mujeres´", comentó Aiassa a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"A nivel global, Hsbc apuesta a darle mucha participación a las mujeres en todos los sectores de sus sucursales", recordó la ejecutiva remarcando que la región norte a la que pertenece la sucursal local, "lideran las mujeres con una presencia del 70% de plantel femenino".
"No hay limitantes por ser mujer aunque el mundo bancario es muy machista y la mujer siempre tuvo cargos inferiores pero en mi caso tuve las mismas oportunidades que cualquiera", contó Aiassa que además de ejecutiva es mamá.
"El rol de gerente fue todo un desafío para mí. Fue gratificante la propuesta porque es un lugar al que todos los que estamos acá aspiramos a llegar", siguió.
Cecilia se ganó el respeto de los trabajadores y sus pares. "Nunca me encontré con limitantes por ser mujer, tuve las mismas oportunidades. Mis subordinados son mis compañeros de trabajo y mis colegas con el mismo cargo de otros bancos, tengo excelente relación porque siempre estamos trabajando juntos".

Cecilia Aiassa es la gerenta de la sucursal del banco Hsbc
"Buenos días, soy la gerenta"
Si bien la presencia de mujeres en el Hsbc ya es la norma y no la excepción, no faltan las situaciones de asombro.
A las consultas de los clientes ante un caso más complejo se le suma la sorpresa de que el gerente sea en realidad gerenta.
"Muchos clientes se sorprenden cuando quien les estrecha la mano y les va a dar solución es una mujer. El tono cambia, pero lo más importante es que tal vez, por ser mujer, logre mayor empatía y consensuar con la persona", dijo Aiassa.
Tampoco faltan los comentarios sexistas. "Cuando se van, me dicen: `Ah, es una mujer la que me dio una solución'. Yo los miro y los saludo con respeto. Las mujeres somos de negociar y le buscamos la vuelta al problema".
A pesar de algún desencuentro que ya quedó en el olvido, para "El agradecimiento es la satisfacción más grande, por eso el trato con el cliente y la atención al público es lo que más me gusta", reconoció.
"Que alguien te diga: `Vengo al banco por vos´, es el motivo por el cual tomo este desafío cada día", añadió.
En la difícil coyuntura económica, "hoy tenemos que ser más humanos. De nada sirve que la gente te desconozca o estar alejados de los clientes, que son los que hacen posible tu trabajo. Si tengo que atender al público lo hago y si hay que ayudar al cliente en el cajero, también", aseguró.
Mamá bancaria
Aiassa se inició en la labor bancaria hace 16 años, siendo muy joven. Con un terciario incompleto en Marketing pero con ganas de progresar, comenzó como oficial de inversiones para ir escalando cargos en el banco hasta que llegó la oportunidad de la gerencia, gracias a Paola Degano, que fue la primera que dirigió el Hsbc en nuestra ciudad. "Ella me lo propuso y no dudé en decirle que sí con todos los miedos típicos de este cargo", recordó Aiassa.
Pero el banco no es todo en la vida de Cecilia. Es divorciada y mamá de dos niñas, de 12 y 7 años.
Rehizo su vida y está en pareja; se organiza para llevar a sus hijas a la escuela y otras actividades, en una rutina laboral que por su responsabilidad puede extenderse. "Muchas veces siento culpa de no poder estar con mis hijas pero trato que los fines de semana sean solo para nosotras tres. Falté a cumpleaños, a los actos escolares, eso pesa", confesó.
Entre esas ausencias están los viajes de trabajo y la necesidad de capacitarse constantemente. "No puedo quedarse estancada. Necesito capacitarme y aprender todo el tiempo, algo que disfruto y aprovecho. Empecé muy joven en este lugar, sin conocer ni saber nada pero si uno tiene ganas y quiere, aprende pudiendo llegar muy lejos con hijos, que son el mayor tesoro, y realizándote profesionalmente", concluyó.
Humanizar: para la jefa del Pami los afiliados son como sus pacientes
Desde hace siete meses, la médica especialista en Anatomo patología Gabriela Alejandra Rotta, de 52 años, está al frente de la Agencia San Francisco del Programa de Atención Médica Integral (Pami). Es la segunda mujer en el cargo, aunque hubo otras tres interinas.
Rotta tiene cinco agentes hombres a cargo y la responsabilidad de cumplir con 20.000 afiliados que llegan con demandas no solo de San Francisco sino de toda la zona de influencia.
Día a día, llegan al local de calle Iturraspe, en su mayoría, jubilados con problemas que necesitan solución inmediata.
Para Rotta, médica en ejercicio, ellos son como sus pacientes. "Me costó mucho adquirir el término afiliado porque para mí todos son pacientes", contó Rotta a este diario.
"Mi mayor desafío y por el único motivo por el que tomé este cargo es para dar solución a los problemas de la gente porque los trámites son engorrosos, ya que nosotros en esta agencia trasferimos a las sedes de Córdoba o Buenos Aires para que allí les autoricen el pedido médico".
Por día, en la sede cada agente atienden a unas 20 personas. "Este es un trabajo difícil porque atendemos a los adultos mayores con problemáticas de salud como discapacidad y movilidad en busca de una solución al instante. En la atención al público tenés que dar lo mejor de vos porque la gente llega con problemas", expresó.
Desde su rol, Rotta busca "humanizar la tarea que realizamos en Pami. Hay mucha gente que reconoce los cambios y otros que no, pero no me ofende porque sé que estoy haciendo todo lo mejor posible" y en esto cuenta con .

Verónica Pepino es la primera mujer que integra la dirección del Hospital Iturraspe
Del laboratorio a la atención al público
Aunque el trabajo de la anatomopatóloga siempre fue en el laboratorio de su casa, su labor le dio las herramientas para trascender esas paredes y estar al frente del Pami. "Mi tarea como especialista no es solo analizar muestras. Es saber quién está allí, conocer datos del paciente, de dónde viene. Es un trabajo que nadie lo ve.", dijo.
"Los adultos mayores son como los niños. Necesitan de contención y no siempre la tienen. Ellos llegan a este lugar y te cuentan cada situación que viven y debemos estar preparados para escucharlos y acompañarlos", indicó y en esta labor destacó el acompañamiento de otros directivos, Rubén Ovelar y Dante Heredia.
Para la profesional, que además integra el Centro Médico San Francisco, esta oportunidad fue posible gracias al apoyo incondicional de su esposo y cuatro hijos adolescentes. "Tuve días de volver a casa tardísimo -admitió-. Hoy estoy frente a este desafío porque mis hijos están grandes y quiero seguir creciendo como profesional".
"Trabajar en Pami es como devolverle a la comunidad algo de todo lo bueno que me pasó en la vida", finalizó.
La primera en un siglo: "Es muy difícil cambiar el paradigma machista
Por primera vez en un siglo de historia, una mujer ocupa un cargo directivo en el Hospital "J. B. Iturraspe". La doctora Verónica Pepino, de 46 años, es la subdirectora del nosocomio local desde enero de 2018, acompañando al director Valentín Vicente.
Hoy es el brote de dengue, antes, la Gripe A, así, entre emergencias trascurre el día a día de Pepino que asumió el desafío de la salud pública.
"La mujer aporta sensibilidad, resilencia; propone el trabajo en equipo con compromiso e implicancia. También, la capacidad de tomar decisiones, resolver problemas con la posibilidad de planificar, organizar y priorizar con una actitud plenamente positiva", destacó la pediatra el aporte femenino a la tarea de dirigir, en este caso, el centro sanitario más importante del departamento San Justo.
Pepino reconoció que no fue fácil ser la primera mujer en el cargo: "Es muy difícil cambiar el paradigma machista en tan poco tiempo. El machismo es un problema social de proporciones gigantescas. Muchos de nuestros comportamientos y actitudes se basan en la educación que hemos recibido en la casa, en la escuela, de la vida cotidiana, de canciones, anuncios, en todos los mensajes que recibimos y que, en ocasiones, reproducen imaginarios sociales y estereotipos que normalizan los diferentes tipos de conductas".
"Convivo con este tipo de situaciones diariamente, inclusive con mujeres. Pero de a poco estamos rompiendo esos paradigmas. Sé que es difícil pero no imposible porque soy una amante de los desafíos, y creo que la diferencia la hacemos quienes tenemos en claro nuestros objetivos y hacia dónde vamos", comentó.
Pepino apuesta a la igualdad no solo entre pares de la salud pública provincial sino también desde el trabajo en forma conjunta con el estado municipal. "Desde el hospital trabajamos junto al Consejo Municipal de la Mujer en acciones de promoción de la igualdad de género y en el acompañamiento de la mujer para el logro de sus derechos".
Entre el hospital y el consultorio
Aceptar el puesto no fue una decisión fácil de tomar, pero asegura que fueron sus convicciones y personalidad los que le permitieron hacerlo, sin descuidar a sus pacientes en el Sanatorio San Justo donde ejerce la Pediatría: "Antes de decir sí al puesto, tuve una catarata de sensaciones. Lo primero que se vino a mi mente fue la familia con dos hijos entrando en la adolescencia que no es un tema menor y un compañero de vida (el médico y concejal Gustavo Klein) muy ocupado, pero también mis pequeños pacientes en el consultorio, lugar que es mi terapia".
Son muchas horas fuera de casa. "Es muy duro ser madre con tanta responsabilidad laboral fuera del hogar. En mi caso, somos el resultado de un cúmulo de esfuerzos que es posible con el apoyo de toda mi familia pero también de Sandra, quien me ayuda con los quehaceres de la casa y es como parte de mi familia. Mis padres también hicieron lo suyo, ya que son la base de mis logros".
Un mundo, los mismos derechos
"Imagino un mundo en el que todas las personas disfruten de los mismos derechos y oportunidades, en el que las mujeres y las niñas no teman caminar hasta su casa por la noche, y en el que los hombres y niños no se vean atrapados en masculinidades opresivas", reflexionó Pepino.
"El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para recapacitar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres de a pie que jugaron un papel clave en la historia de sus comunidades pese a que ningún país del mundo alcanzó hasta hoy la igualdad de género y existe una amenaza significativa de reversión de los logros feministas que tanto esfuerzo costaron conseguir", concluyó.
