Morteros recordó el centenario del accidente aéreo que marcó a la ciudad
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Dentro del espacio en que se encuentra el Monumento "La Pirámide" y como "símbolo de vida" se plantó un árbol.
El último 6 de noviembre se cumplieron 100 años del trágico accidente aéreo ocurrido en Morteros que un año después motivó el emplazamiento del Monumento "La Pirámide". Aquella jornada fallecieron tres jóvenes aviadores que son parte de la memoria local: Atilio Pellegrini, Mario Colombo y José Calvo.
Motivados por este trágico centenario, desde la municipalidad morterense decidieron plantar un árbol no como recuerdo del dolor sino como "símbolo de vida", la especie pezuña de vaca fue colocada en el mismo cuadrante donde se encuentra el Monumento.
El acto contó con los mensajes conmemorativos del intendente José Bría y de Silvia Lamberti, autora de un libro en que se reconstruyen los sucesos de aquel 6 de noviembre de 1921.
Lamberti y familiares de Atilio Pellegrini depositaron ofrendas florales frente al monumento, pero también hubo emoción puesto que se leyó una carta enviada por una sobrina de Mario Colombo.
Carla Volonterio dijo: "Queridos ciudadanos de Morteros, nunca fui a visitarlos, pero es como si estuviera junto a ustedes, porque mis padres siempre hablaban con emoción y afecto de Morteros. Ninguna vida y ningún sacrificio como el de Mario Colombo son en vano y una conmemoración así nos hace sentir espiritualmente cerca".

En el lugar se colocó una ofrenda floral.
Los sucesos
Colombo había llegado a la vecina ciudad, un mes antes de la tragedia y con la intención de volver a su país para celebrar la Navidad junto a sus padres. Lo trajeron a Morteros cuestiones comerciales, ya que, en aquel entonces, los aficionados en la aviación local compraban aviones en Europa y necesitaban contar con un instructor.
El piloto y acróbata italiano fue el elegido para esta tarea y haría varios vuelos durante las Romerías Españolas (fiesta de los inmigrantes) que se realizaba en Morteros.
Iba a ir y volver pero cuando la gente creyó que hacía una pirueta en realidad el avión se vino a pique donde hoy está el monumento pero en aquel momento era puro campo. Todos quedaron impactados por el suceso que algunos medios dijeron se debió a la sobrecarga de la unidad.

El árbol fue plantado como sinónimo de vida.
Memoria y revalorización
Silvia Lamberti es la custodia de ese monumento, no cualquiera sino el primero de la ciudad construido en 1922 como homenaje a esos tres jóvenes que sucumbieron en aquel vuelo de bautismo.
Se encargó de recopilar información con diarios de la época para que el accidente no sea olvidado y la pirámide imponente que los recuerda trascienda con su verdadero significado. Sin embargo, el paso del tiempo le quitó al monumento el esplendor con el que se inauguró en 1922, de hecho, debido al tornado de 1978 perdió una parte y también habían robado la reja protectora.
Los años solo empeoraron las cosas, pero fue una carta que envió a la dirección en Italia de Mario Colombo la que torció el destino de abandono. Llegó a contactarse con su familia y compartió la desazón por el deterioro, esas personas enviaron el dinero que le pidieron administre y en 1992 se reinauguró. Posteriormente el espacio en 2019 fue declarado por el municipio como "Monumento Histórico".
