Müller quiere seguir siendo "Halcón"
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El base sanfrancisqueño mostró interés en continuar con los "Halcones Rojos" en el próximo TNA. "Mi prioridad es seguir en San Isidro", afirmó. Además, hizo un balance de la temporada donde el equipo de Pagura quedó eliminado ante Hindú.
Después de la eliminación de San Isidro del TNA es tiempo de realizar un balance, y el base de los "Halcones Rojos", Martín Müller, mostrándose analítico y reflexivo, dijo con seguridad que el equipo de Pagura podría haber sido "campeón". Además, el basquetbolista nacido hace 31 años en nuestra ciudad dejó en claro que su "prioridad" es continuar en el club de calle Corrientes en la próxima temporada.
"Durante la fase regular tuvimos muchos altibajos porque la química de equipo no la teníamos tan consolidada y había algunas dudas hasta adonde podíamos llegar. Después en los play off, cuando encontramos regularidad y fuimos sólidos, terminamos siendo un equipo que sin dudas podríamos haber peleado el campeonato. A Hindú acá le ganamos bien el tercer partido de la serie y en el segundo punto en Resistencia estuvimos muy cerca. A los otros semifinalistas de conferencia (Unión y Comunicaciones) también le ganamos y podríamos haber jugado un cruce muy parejo contra ellos en una hipotética final de conferencia", dijo con seguridad Müller, quien promedió 7.6 puntos y 2.4 asistencias por partido.
"Por eso me pone contento ver que este equipo podría haber sido campeón, porque quedó en claro que estábamos para más. Esto también te genera una amargura grande porque te hace ver que te quedaste corto y que podríamos haber llegado más arriba", acotó.
Acto seguido consideró que "el balance general es positivo. Estoy tranquilo y conforme con lo que se hizo, pero la amargura de la eliminación supera a la tranquilidad de saber que San Isidro hizo un buen torneo. Estoy convencido que la llave contra Hindú la podríamos haber jugado mejor y ganado, quizás si hubiéramos mantenido el básquet que desarrollamos contra Villa Ángela, podríamos haber llegado a la final de la Conferencia Norte. Pero bueno, ya está, a la final no la vamos a jugar".
"En Hindú se notó la fluidez que tienen en el juego, por eso creo que no desesperarte y estar tranquilo te lo da los procesos largos, donde ahí te podés conocer bien con tus compañeros. Las temporadas son cortas, son diez meses de laburo, y si te ponés a pensar no es mucho, por eso nosotros recién logramos tener química de equipo en el final de temporada, en los play off", analizó el base con pasado en Oberá TC y Monte Hermoso.
Cuando se lo consultó sobre lo que significó para el equipo el arribo del norteamericano Jonathan Durley, aseguró que "fue clarísimo el toque de calidad que nos dio con su llegada, venía de muchos meses sin jugar y el talento no lo perdió nunca. Nos dio todas las cosas que necesitábamos, a medida que se fue poniendo físicamente nos dimos cuenta de que era el jugador en que podíamos descansar cuando el juego de trababa. Por lo gran jugador que es y por la calidad humana que demostró, es un compañero que elegiría siempre".
En cuanto su desempeño individual conduciendo a los "Halcones Rojos", Müller señaló: "En el inicio del torneo, con el hecho de volver a jugar a mi casa y a mi ciudad, por ahí sentí obligaciones y me puse presiones extras por tener que jugar frente a mi familia, a mi gente y estar en un club que quiero tanto. Todo esto me llevó a jugar de una manera que no me sentía tan cómodo. Después, con el correr de la competencia fui entendiendo que tenía que hacer lo que el entrenador me pedía y lo que era más productivo para el equipo. Tenía que desplegar el juego por el cual Julián (Pagura) me trajo a San Isidro, entonces ahí hice un 'click' y pude jugar el básquet que más me gusta".
"En general me siento muy conforme con el desarrollo de la temporada, aunque siempre te queda la espina de que algunos partidos no anduviste tan bien como querías y están las ganas de jugarlos de nuevo. Pero tengo en claro que el deporte es así y hay noches que no son las mejores. Cuando juego bien acá siento que estoy en el Real Madrid, y cuando me toca andar mal con la camiseta de San Isidro me duele el doble", admitió.
"Jugar en San Isidro me genera sensaciones fuertes, por ejemplo la serie donde nos medimos con Mitre de Tucumán me fue inevitable no recordar cuando nos tocó enfrentar a Tucumán BB. Si bien era otro equipo, pero era el mismo torneo y también partidos decisivos de play off. Por eso cada partido que juego en San Isidro se me vienen muchas cosas a la cabeza y las ganas de ir para adelante pasando cruces no son las mismas que tengo cuando juego para otro club. El marco que hubo en los dos partidos contra Hindú fue muy bueno, eso significa que la gente se enganchó con el equipo", valoró.
Luego, destacó que "la calidad humana que tuvo este grupo fue una de las principales virtudes que tuvimos. Después de los altibajos que tuvimos a lo largo de la temporada, y el hecho de que nos hayamos fortalecido en los play off, habla de que la unión del grupo nunca flaqueó. Desde un principio hubo buena química entre los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes. Y la verdad que en los viajes la pasábamos bárbaro. Por eso creo que los equipos donde sus jugadores se llevan bien, y son parte de un proceso largo, tienen ventaja sobre los demás".
Por último, Martín Müller dejó en claro sus ganas de continuar siendo parte de los "Halcones Rojos" en el próximo TNA. "Mi prioridad es seguir en San Isidro, lo elegiría sobre cualquier club del mundo. Defender una camiseta que quiero tanto delante de mi familia y gente que quiero es impagable. Le estoy muy agradecido a Pagura por traerme a San Isidro, es un entrenador muy trabajador y apasionado por el básquet, él genero un clima de laburo muy lindo y eso es para resaltar. Ojalá que podamos compartir muchos años más juntos en San Isidro".