Misión Brasil
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El entrenador Aníbal Gaviglio junto a su pupila Malena Santillán se alistan para el Campeonato Brasilero Absoluto, jerarquizada competencia de la que tomarán parte junto al seleccionado argentino.
El Campeonato Brasilero Absoluto de Natación - Troféu Brasil que se realizará del 4 al 9 de abril en el Centro Acuático María Lenk de la ciudad de Río de Janeiro, es la nueva cita que está marcada con trazo grueso en el calendario deportivo que ambos comparten.
Competencia de real nivel que convocará a reconocidos exponentes locales y también extranjeros, por ende se tratará de una prueba que servirá de parámetro como también de rica experiencia en la planificación que desarrollan.
De ahí entonces que Malena Santillán y Aníbal Gaviglio, alumna y profesor, en el natatorio del Sport Automóvil Club siguen llevando a cabo una cuidadosa preparación, más aún cuando la juvenil nadadora se encuentra recuperándose de una lesión.
Mientras la fecha de viaje se aproxima - saldrán de Ezeiza el domingo 3 por la madrugada- el experimentado entrenador con la sapiencia que lo caracteriza, mantuvo un interesante diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO en el que aludió a la proyección de su pupila, las expectativas para el importante certamen, además de valorar su tercera convocatoria al cuerpo técnico del seleccionado nacional.
-¿Cuáles son las pretensiones en esta competencia en Brasil?
-Nuestro propósito es tratar de mejorar todas las marcas personales en las cinco pruebas que participará Malena. Sería un logro más que interesante, pero bueno, también estamos cursando una recuperación de una lesión que se le produjo una semana atrás y no es fácil seguir entrenando con otros parámetros de exigencia, atendiendo ese malestar.
Todo su equipo médico y kinesiológico está tratando de atender lo mejor posible la situación, pero esto no es exacto, vamos a ver como transita la recuperación y más tratándose de pruebas muy exigentes en las que le toca participar.
-¿Cómo venían desarrollando la preparación?
-Veníamos muy bien, pero en este nivel siempre se puede cruzar algún imprevisto. Lo lamentable es que se presenta justo en la puesta a punto. Estamos tratando de que su recuperación sea la adecuada y no acelerada, porque es chica todavía y lo importante no es este torneo en sí, sino que no tenga recaídas de la misma lesión.
-Este tipo de eventos son los que ayudan a crecer...
-Claro que sí. Lo que Malena logró desde el fin de la segunda pandemia, es decir fines de julio de 2021 hasta ahora fue casi impensado. Veíamos que su progresión en los tiempos eran descomunales, incalculables y jamás pensados, tal fue su avance que en dos meses fue capaz de lograr ser tenida en cuenta para conformar el equipo que iba a ir al Mundial a Kazán (Rusia) en julio próximo.
Al suspenderse el Mundial por el conflicto bélico Rusia-Ucrania, el equipo técnico de la Cadda decidió incorporarlas a ella y Agostina Hein -que es de su misma categoría- y su contrincante en los 400 y 800 metros libres en otros torneos, ya que consideran que tanto Malena como Agostina, hoy por hoy, son el futuro más palpable y concreto que tiene la natación argentina.
Pero volviendo al eje de la pregunta, Malena ha desarrollado una madurez inusitada en cómo se desempeña en la previa y la competencia misma. Es muy astuta y comprende las tácticas a desarrollar en cada carrera. Por ahí tenemos que seguir puliendo algunas cuestiones técnicas, pero ella capta rápidamente cual es la idea de todas las cuestiones que les presento, a pesar de ser una adolescente de 14 años recién cumplidos.
-¿También se trabaja en el aspecto mental?
-Estamos trabajando con una psicóloga de Buenos Aires para que la ayude a transitar este mundo de exigencias que plantea este deporte en este nivel competitivo como lo son los entrenamientos, los cuidados afuera de la pileta -nutrición y descanso- la presión social, el trayecto escolar, en fin, esto no es fácil y cuidar su salud mental es lo prioritario para todos. Ella primero es una persona en desarrollo, luego una nadadora.
-¿Conseguir una medalla de qué podría ser sinónimo?
-Me gustaría que pueda estar entre las ocho mejores de por lo menos tres carreras, y por supuesto, bajar todos sus registros. Va a ser muy difícil. Tenemos que focalizarnos que este torneo es el más importante de Brasil y vienen nadadores de todo el mundo y de primera categoría.
Vamos con las expectativas justas y ver como terminamos con nadadoras del mismo año de nacimiento, así sacaremos algunas conclusiones de dónde estamos parados.
-¿Cómo tomaste esta designación de conformar el cuerpo técnico del seleccionado argentino?
-Te mentiría si te dijera que me es indiferente. Agradezco esta designación que es como un premio a cómo estuvimos trabajando no tan solo con Malena Santillán sino también con Agustina Gay.
Las designaciones de técnico del seleccionado nacional, en natación, son bastante particulares. No hay "dedocracia", todo se debe a cómo uno estuvo trabajando. Por nuestros frutos es que viene la designación de cada uno de nosotros.
Es una referencia para nuestra trayectoria, pero yo particularmente disfruto de estar al lado de mi pileta, con mis chicos, todos los días. Soy bastante "casero" en ese aspecto.
-¿Cuándo fue la última vez que lo integraste?
-Esta es la tercera vez. La primera fue en el 1996 cuando logramos clasificar para un importante torneo de menores y cadetes a Carlos Joaquín Heredia, Verónica Mondino y Romina Medina. También el destino fue Brasil. La segunda vez fue a través de Julieta Bozas y María Laura Cravero en Punta del Este en el 2009.
-¿Existe un propósito personal o compartido con Malena?
-Una Malena Santillán no aparece todos los días. Me gustaría poder terminar un proceso con ella. ¿Hasta cuándo? No lo sé. Esto es muy prematuro todavía. Y el trayecto de un nadador hasta llevarlo a su máximo potencial es largo y difícil.
¿Terminará su carrera en San Francisco? No lo sé, es muy difícil. Malena es una nadadora especial, extremadamente talentosa como pocos hubo acá. Los dos nadadores más exitosos que tuvo San Francisco como lo fueron Alicia Boscatto y Andrés José González basaron su carrera exitosísima a través de su constancia y dedicación superlativa, pero, me atrevo a decir que no tenían el talento de Malena.
Pero el talento no lo es todo, es solo una parte. Todo dependerá de su fortaleza mental y la consistencia que demuestre a través de los años. De reunirse estos dos aspectos creo, sin temor a equivocarme, que Malena será la próxima embajadora deportiva de San Francisco y del país, por varios años.


