Política
Milei en Córdoba: liberalismo, ironías y un mensaje político sin hablar de Libra
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En la Bolsa de Comercio y frente a empresarios, el Presidente defendió su modelo económico, cargó contra la oposición y volvió a prometer que la inflación caerá. “Argentina tiene una gran oportunidad", dijo. También dejó un gesto político claro: el respaldo a Manuel Adorni.
Por Cecilia Castagno | LVSJ
CORDOBA (Corresponsalía)-. Esta vez Javier Milei no fue el mismo de los discursos explosivos y los gritos que suelen caracterizarlo. El contexto también era otro: frente a un auditorio de empresarios más interesados en escuchar cómo seguirá el rumbo económico y qué condiciones tendrán sus negocios que en presenciar una arenga política. En ese escenario, centrado en la economía, no mencionó el caso Libra, que en los últimos días volvió a sumar revelaciones.
Desde el inicio de su discurso en la Bolsa de Comercio de Córdoba hubo ironía, sí, pero también un tono más técnico sobre su visión del liberalismo económico.
En más de una hora de exposición, el Presidente insistió en la idea que atraviesa su narrativa política: “Argentina tiene una gran oportunidad de volver a ser grande”. Y enseguida remató: “Vamos a trabajar para ser el país más libre del mundo, mal no nos va”.
Milei se movía cómodo en ese registro doctrinario. Algo más moderado, no era el líder de tribuna que suele electrizar a sus seguidores. Era, más bien, el economista que busca explicar su modelo. Un discurso con menos gestos de “barrabrava” y más defensa conceptual del capitalismo.
Si algo quedó claro es que Milei no piensa correrse un milímetro de su hoja de ruta económica. “No voy a modificar la forma de hacer política económica”, dijo, casi como advertencia. Y lanzó una de las preguntas retóricas que más repitió durante su carrera política: “¿Porque saltó la tasa de inflación vamos a aplicar controles de precios? ¿Vamos a violentar la libertad?”. La respuesta llegó de inmediato: “Voy a seguir haciendo las cosas bien, tarde o temprano vamos a derrotar la inflación”.
El Presidente insistió en que la inflación actual, aunque alta, debe leerse en perspectiva. “Íbamos a ir a una hiperinflación del 15.000% anual. La inflación que tenemos es alta, pero venimos del peor lugar del infierno”, afirmó.
También se permitió proyectar un escenario optimista: “Seguimos convencidos que para el mes de agosto la inflación podría empezar con cero”. Y defendió la eliminación del cepo cambiario: “Me hubiera resultado mucho más fácil mantener el cepo cambiario. Me hubiera sido mucho más fácil el tránsito de 2025 si me cagaba literalmente en la libertad de ustedes. Pero dijimos que era injusto e inmoral, y abrimos el cepo”.
Según Milei, ese tipo de medidas se vinculan directamente con su concepción del crecimiento económico y con la reducción de la pobreza. “Tarde o temprano se va a acelerar el crecimiento, va a caer la inflación y vamos a seguir sacando argentinos de la pobreza”, prometió.
Mientras avanzaba su discurso, Milei volvió una y otra vez sobre los pilares ideológicos de su gobierno: libertad económica, desregulación, reducción del Estado y defensa del capitalismo. “Liberar regulaciones genera crecimiento económico”, sostuvo. Y agregó: “Los impuestos violentan el derecho de propiedad y perjudican a los que menos tienen”.
En su lógica, liberar mercados no es sólo una medida económica sino también moral.
Espaldarazo a Adorni
Pero el discurso no fue lo único que dejó lecturas políticas. En la primera fila del auditorio estaba el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envuelto en polémica tras el viaje de su esposa en la comitiva oficial a Estados Unidos. Su ubicación cerca del escenario no pareció casual. De hecho, fue todo un gesto político.
Adorni se sentó junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y cerca del titular de Diputados, Martín Menem, una postal sugestiva: en medio de la controversia, el Presidente eligió mostrarlo cerca.
Críticas a la oposición
El momento más filoso de la exposición llegó cuando apuntó contra la oposición. “Tenemos que gobernar contra la retórica de esta horda de vagos que lo único que saben hacer es elaborar buenos argumentos para tocar la sensibilidad de los seres humanos y seguir viviendo como parásitos”, soltó Milei. Y redobló la crítica: “Nosotros estamos acá para robarles esa bandera y volver a traerla al capitalismo de libre empresa”.
También dedicó un tramo a cuestionar al kirchnerismo: “Están dispuestos a romper todo y a hacer cualquier tipo de barbaridad con tal de verlos mal a ustedes porque ellos no están en el poder”.
Y dejó otra frase provocadora: “No sé si odian más bañarse o trabajar (…) Cuando van a hacer lío a las inmediaciones del Congreso se llevan una tremenda ducha”.
Entre ausencias y presencias políticas
Fue la segunda visita de Milei a la provincia en lo que va de 2026. El gobernador Martín Llaryora no estuvo presente por su gira en Estados Unidos, pero el cordobesismo envió representantes: el ministro de Gobierno Manuel Calvo y el ministro de Vinculación Miguel Siciliano.
Entre los dirigentes opositores que pasaron por el auditorio también estuvieron Luis Juez y Rodrigo de Loredo, quienes se mostraron por separado en un contexto político que ya empieza a mirar a 2027. En el caso del radical, su presencia se dio apenas días después de haber lanzado formalmente su precandidatura a la gobernación de Córdoba. Aunque Juez buscó bajarle el tono a las especulaciones electorales: “La gente no está preguntando quién va a ser candidato. Los problemas de la gente van por otro lado”.
Cuando Milei terminó de hablar, se retiró sin dialogar con la prensa. Y quedó una imagen clara: el Presidente sigue aferrado a su traje de liberal -y admitió que su modelo “podría ser aún más extremista”-. Esta vez no lo gritó tanto como otras veces. Lo explicó. Y, sobre todo, lo defendió.
