"Mi objetivo principal es debutar en primera"
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Así lo indicó el arquero sanfrancisqueño de Vélez Sarsfield, Matías Borgogno, que trabaja para ganarse un lugar en el plantel principal. Desde Buenos Aires dialogó con LA VOZ DE SAN JUSTO y se refirió a su estadía en San Francisco durante la cuarentena, el regreso a los entrenamientos, sus metas, sus entrenadores y el convivir día a día con jugadores de la talla de Fernando Gago, Thiago Almada y Ricardo Álvarez, entre otros.
Inserto de lleno en su mundo, nuevamente, tras varios meses de
parate obligado debido a la pandemia de coronavirus. Así luce el arquero
sanfrancisqueño Matías Borgogno, que defiende el arco de Vélez Sarsfield,
fortificado por el hecho de haber estado varios meses entre los suyos, apunta
todos los cañones a una buena puesta a punto para seguir acercándose a su meta
principal: debutar en primera.
"Mi objetivo principal es debutar en primera y estar metido con el plantel principal de Vélez, estar un pasito más cerca y tratar de sumar. Espero poder cumplir el objetivo de debutar", afirmó a LA VOZ DE SAN JUSTO el arquero que tuvo un paso por las formativas de Sportivo Belgrano antes de recalar en "El Fortín".
Pese a que su puesto fue uno de los más perjudicados por el largo parate, Matías se las ingenió para no perder el ritmo, incluso con trabajos en triple turno en su propio hogar, en San Francisco.
En un diálogo con este medio, Borgogno no desestimó ninguna pregunta y se refirió a cómo vivió la cuarentena, cómo entrenó por su cuenta, el ansiado regreso a los entrenamientos, sus objetivos a corto y mediano plazo, el convivir día a día con jugadores consagrados mundialmente y la importancia que tuvo en su ascendente carrera Gabriel Heinze y que tiene ahora Mauricio Pellegrino, su ex y su actual entrenador.

Cuarentena: en la ciudad y con la familia
"Durante la cuarentena estuve en San Francisco, me volví el primero de agosto a Buenos Aires. Prácticamente fueron 5 meses en la ciudad y disfruté mucho a la familia. En los tiempos en donde se podían realizar juntadas, aproveché y me reuní con mis amigos; fui al negocio de mi viejo, laburé un poco con él también", aseguró el arquero.
La importancia de estar cerca de la familia hizo que, más allá de la ansiedad lógica por volver a los entrenamientos, lo mental no jugara una mala pasada.
"Desde lo mental me sentí muy bien, estuve muy acompañado por mi familia. La facultad también me ocupaba mucho tiempo: el día a día del estudio, el conectarme por Zoom, los entrenamientos que realizaba en triple turno en mi casa, todo eso me ocupaba casi todo el día. Desde lo mental, no tenía tiempo para ponerme a pensar o maquinar. Sí disfruté mucho el estar en casa", aseguró.
Justamente, además de aprovechar a la familia y entrenar por su propia cuenta, Borgogno pudo dedicarle tiempo a su carrera de coaching. "Es una tecnicatura en liderazgo oncológico. La idea después de terminar estos dos años de carrera, es seguir con la especialización en deportes, que son 9 meses más. Estoy en el segundo cuatrimestre del primer año", relató el sanfrancisqueño.
Volver a entrenar
El regreso a los entrenamientos de los clubes de primera división, tras los testeos masivos en los planteles, marcó para Matías el tan anhelado retorno a las prácticas, luego de casi 5 meses.
Al respecto, expresó que "el regreso a los entrenamientos lo viví con mucha ansiedad pero muy contento, después de 4 meses largos de haber estado en casa. Si bien disfruté mucho de eso en San Francisco, necesitaba volver a Buenos Aires y retomar mi vida y mi rutina. Fue ansiedad en los primeros días, después lo tomé con más tranquilidad y alegría de que había vuelto en buena forma y buen nivel".
No caben dudas de que el puesto de arquero, por sus trabajos específicos, es el que más sufrió el largo parate dado que los mismos no pueden realizarse en espacios reducidos.

"Sin dudas que en el puesto de arquero se perdió mucho con este parate. Los reflejos, los tiempos, los agarre de balón, pero tuve la posibilidad de volverme a mi casa y entrenar con Darío Capello, a quien le agradezco porque que se brindó al máximo y pudimos trabajar al aire libre, cumpliendo todos los protocolos. Llevamos adelante un plan de entrenamiento muy bueno que me posibilitó llegar muy bien al inicio de las prácticas", dijo Borgogno.
El protocolo establecido por AFA para el regreso de las prácticas, con grupos reducidos, haciendo hincapié en el distanciamiento social, deja imágenes muy diferentes a las que acostumbraban las prácticas antes de la pandemia.
Sobre eso, el ex Sportivo Belgrano contó: "obviamente que se pierde lo que es el vestuario, la previa a un entrenamiento, el quedarse a comer y charlar después de entrenar. Venir a entrenar y volverse inmediatamente tras finalizar es muy distinto pero han pasado varias semanas de trabajo y nos hemos acostumbrado".
Consultado además sobre si generaba miedo viajar a Buenos Aires, el territorio con más cantidad de casos positivos de Covid - 19 en todo el país, sostuvo: "al principio hubo un poco de miedo por la situación, porque si bien uno venía de San Francisco tomando todos los recaudos, acá en Buenos Aires hay muchos contagios. Estaba con un poco de miedo pero tanto el club, el cuerpo médico y técnico tomaron todos los recaudos para que podamos llevar adelante los entrenamientos sin ningún problema".
Debutar en primera, la meta
Durante la charla con este medio, Borgogno manifestó que "el objetivo principal es debutar y estar metido con el plantel profesional, estar un pasito más cerca y tratar de sumar. Tenemos tres objetivos grandes que son la Copa Sudamericana, el campeonato local y tratar de entrar a la Copa Libertadores el año que viene. Sería muy lindo estar dentro de la consideración del técnico y poder cumplir el objetivo de debutar".
Consultado sobre el hecho de compartir equipo con jugadores reconocidos mundialmente, de la talla de Fernando Gago o Ricardo Álvarez -subcampeón mundial en 2014 con la Selección argentina- y otros talentos emergentes como Thiago Almada, el sanfrancisqueño reflexionó: "He compartido plantel con muy buenos jugadores y muy buenos líderes dentro del vestuario, es algo increíble".
"Me pone muy contento tener a Fernando (Gago) que es un ídolo para mí, dentro del plantel. Con Thiago (Almada) tengo una relación de confianza muy linda, de poder hablar y tirarle un consejo, además de disfrutarlo futbolísticamente todos los días. También a Ricki Álvarez, tengo una muy buena relación y es algo maravilloso sabiendo su recorrido, su nivel y el hecho de que haya jugado un mundial", agregó.

Por otra parte, también se refirió a su ex entrenador: Gabriel Heinze. "Le estoy muy agradecido. Me dejó mucho en lo táctico, en lo que es el profesionalismo, en el entrenarse y estar bien desde lo emocional, en la importancia del descanso. Me sirvió mucho porque yo recién subía y fue el primer técnico que tenía en la primera de Vélez", manifestó.
En tanto, sobre su actual DT, Mauricio Pellegrino, otro mundialista con la Selección argentina e ídolo de la entidad velezana, señaló: "Por lo que lo voy conociendo también se nota que es muy profesional, que le da mucha confianza al jugador. Tener a un ídolo del club como entrenador hace que te marquen constantemente lo que es el sentido de pertenencia, y uno que hace 7 años que está acá en el club se da cuenta de su importancia".
Sportivo Belgrano en su vida
Parte de la formación de Borgogno tras su salida del Baby Fútbol fue en Sportivo Belgrano, club desde el cual saltó al elenco de Liniers.
Con la "verde" incluso llegó a debutar en la primera local, con tan solo 15 años de edad, en la Liga Regional de San Francisco.
"Yo a Sportivo Belgrano lo sigo mucho, tengo a mi mejor amigo jugando ahí: Enzo Avaro. Estamos en contacto permanente, también me hablo mucho con Darío Capello, su entrenador de arqueros. A 'Leo' Martina y Mauro Priotti los conozco prácticamente desde que éramos chicos, desde el baby y me pone muy contento que hoy estén ellos atajando, que demuestren que están en buen nivel, que son dos arqueros que tranquilamente pueden estar en el arco de Sportivo", dijo a este medio.
Además hizo extensible uno de sus anhelos, "que el club paso a paso vuelva a ser lo que fue. Sufrimos mucho el descenso, a la distancia se sintió". "Es más, en este último tiempo, de vez en cuando le pegaba una puteadita a mis amigos que juegan en el club, a Enzo (Avaro) lo jodo siempre", agregó entre risas.
"Siempre estoy pendiente de Sportivo, le mandó todas mis fuerzas al club porque sé que es un momento duro y sé que va a salir adelante", cerró.
