“Mi hija luchó por vivir y la dejé porque era otra persona y tenía sus derechos”
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En medio del debate por el aborto, Mariela Zanor tiñe de celeste valiente el pañuelo que enarbola. Aún con el peor de los diagnósticos, llevó adelante un embarazo sabiendo que su hija nacería y moriría a las pocas horas para dejar una enseñanza: el derecho a vivir.
Por Isabel Fernández
La historia de Mariela Zanor es una de esas que parten la vida y el corazón. Cómo tantas otras mujeres, a ella la atravesó el dolor de la muerte de un hijo; una partida anunciada ya que cuando estaba en los primeros meses del embarazo los médicos le dijeron que una rara condición genética no permitiría que su beba, María Natividad, pudiera respirar al nacer.
No fue una espera fácil, Mariela enfrentó una situación en la que crece la panza, la ilusión, el instinto y sin embargo debía entender que quizás su pequeña iba a nacer para tener que despedirla.
María Natividad vivió nueve meses en la panza de su mamá y tres días internada en neonatología. Pese a los esfuerzos médicos no pudo salir.
A cinco años de ese duro momento y cuando en el país se debate la despenalización del aborto, Mariela elige levantar el pañuelo celeste, defendiendo las dos vidas."María Natividad para nosotros representó el nacimiento, la lucha por la vida. Por eso estoy a favor del derecho a las dos vidas, lo digo como abogada, como mujer y como mamá", aseguró convencida.
Pese a la dura experiencia, esta mujer de 44 años quiere contar su historia, brindar testimonio y dejar como mensaje que vivir es un derecho.
"María Natividad era parte de mí y sin ella no estoy entera por el resto de mi vida, ella merecía vivir porque se es persona humana desde el momento de la concepción", manifestó Mariela.
Generalmente, cuando se transita el embarazo se busca el niño sano y María Natividad "era el ser más perfecto que yo conocí. Ella luchó desde el inicio y la dejé porque comprendí que no era la misma persona que yo, era otra persona y tenía sus derechos".
Tras lograr la media sanción en Diputados, ahora el Senado debate el aborto legal. "Se está debatiendo si se creará un sujeto que tenga el deber de morir y ningún derecho, es decir una tercera categoría de sujeto, un sujeto descartable. María Natividad nunca iba a ser un sujeto descartable -resaltó Mariela- porque la Constitución la protegía y yo como mamá le di la posibilidad de vivir porque tenía el derecho natural de hacerlo".

La vida de Mariela Zanor está atravesada por una historia estremecedora
"Un mensaje de vida, nunca de muerte"
A María Natividad no la esperaba una cuna, sino nada más que un par de pañales, unas medallas con la imagen de la Virgen y la lucha en la neo, recordó Mariela emocionada y dijo que en todo el proceso fue contenida por los profesionales que la atendieron."Ninguno de los médicos que me acompañaron en todo el proceso me recomendó que abortara a mi bebé", remarcó.
Admitió que tras la partida de su hija sintió dolor y enojo por no poder salvarla, pero también se dio cuenta de la valentía y gran fuerza que tuvo para seguir adelante con el embarazo. "Mi concentraciónúnica pasaba por salvarla, me sentí capaz de todo, de pelear al mundo", afirmó.
Después de pasar por todo esto, al comenzar el debate por el aborto en el Congreso, Mariela decidió transformar el dolor en un mensaje pro vida. "Entendí que Natividad nació y se fue dejando un mensaje de nacimiento, de vida, nunca de muerte. Porque ella pudo nacer, porque comprendí que era distinta a mí y tenía derechos".
Mariela habla del derecho a la vida, el derecho a la vida constitucional y el que establece nuestro Código Civil. "Quiero recordar el derecho que en definitiva significa respetar la vida de la mujer, de la madre y el embarazo como estado natural sujeto de protección del derecho a la salud y la vida del niño por nacer", dijo.
El peor diagnóstico
Mariela quedó embarazada naturalmente y con ilusión se sometió a los estudios de rigor. Durante la primera ecografía de control, los médicos detectaron una malformación genética, que encendió el alerta y provocó la derivación inmediata a especialistas en Córdoba."Me dijeron que era un problema genético y allí comenzaron estudios y ecografías cada 15 días y un mes porque no había un diagnóstico definido", dijo Mariela.
Añadió que luego de someterse a más análisis, un especialista en genética estableció que el problema génetico se debía a falta de colágeno en los huesos que afectaba también a la tráquea y por ende primariamente la función respiratoria que se iba a dar al nacer. Su única hija"no iba a poder respirar fuera de la panza", resumió Mariela.
"Dentro de mi vientre, María Natividad estaba perfecta -continuó relatando la mamá-, el problema surgía si al nacer iba a poder respirar, y si podía hacerlo se iba a enfrentar a serias dificultades que había que contener y tratar con un equipo de médicos en neonatología".
Mariela recordó que ella y su esposo Diego querían saber qué tenía su bebé. "Se advirtió una dificultad en el embrión que estaba dada por una curvatura de uno de los huesos, ese problema también afectaba a la tráquea por lo que tenía un porcentaje muy alto de no poder respirar al nacer. Era una condición muy rara, de hecho los médicos dijeron que era el primer caso en Córdoba", dijo.
Afirmó que actualmente "hay esperanza para esos casos ya que en Estados Unidos una niña llamada Evie, se someterá a una cirugía que será un desafío médico porque se le reconstruirá la tráquea. Evie llegó a cumplir 6 años, puede caminar, danzar, sabe leer, escribe, canta y puede sonreir pese a las dificultades que tiene".
Una corta vida rodeada de amor
Mariela acompañó a su hija no solo durante la gestación, sino también en esos tres días que vivió fuera de su panza, en esa corta vida en la que estuvo internada en una sala de neonatología, conectada a aparatos y sondas, pero rodeada del gran amor de sus padres, de su familia y amigos.
"Creo que todos deberían conocer una neonatología para saber cómo lucha la humanidad por la vida. En la neo conocí a las personitas más valientes, todos luchando por vivir, con sus madres acompañándolos e incluso algunos solitos, pero siempre buscando salir de esa situación y seguir viviendo".
Y recordó con lágrimas en sus ojos un momento crucial en la vida de su beba: "María Natividad estaba sedada en la incubadora por su condición respiratoria, pero cuando Diego y yo le dijimos: 'María Natividad somos tus papás', ella abrió sus ojitos y buscó mirarnos".
Toda la familia luchó por la vida en ese tiempo, recordó Mariela y destacó el apoyo de su suegra Stella quien atravesó un cáncer en el mismo momento de su embarazo."Era una situación familiar de lucha por la vida que hoy puedo entender. Nos apoyábamos unos con otros, mi esposo Diego estuvo muy presente desde el momento cuando optamos por la vida; mi mamá Ana, Carlos mi papá, mis hermanos, la abuela Hortensia y las catequistas Ana y Mirta con el grupo de oración que permanentemente me sostenía, me abrazaba, me alentaba".
El aborto, "una
tragedia
para la vida de la mujer"
Mariela lleva el pañuelo celeste defendiendo la vida porque asegura que no puede dejar de pelear por el derecho de su hija. "Ella tuvo el derecho de nacer, sobrevivir. Hay situaciones injustas de violación o abuso que ya están contempladas en la ley y creo que en este debate es importante que nos escuchemos entre todos, que seamos serios", dijo.
Agregó que cualquier persona"sabe qué es una vida y que debemos protegerla, entonces es importante que nos concentremos en escucharnos entre todos para buscar la mejor solución, que no implique nunca dejar a nadie de lado. Creo que en este debate estamos hablando de aborto sí o aborto no, porque son todas vidas humanas".
Siguiendo con el análisis del tratamiento de la ley de despenalización, afirmó que se llega a un extremo "en el que nos olvidamos que hay que prevenir el aborto, buscar las formas como Estado no solo de respetar nuestra ley sino también de respetar el valor de la vida y tratar de no simplificar la cuestión, en decir, sucede y se debe legalizar".
"Creo que sería importante prevenirlo, que las mujeres están aconsejadas sobre los métodos de prevención del embarazo no deseado y verlo como lo que es: una tragedia para la vida de la mujer, las secuelas pos aborto son terribles.¿Por qué no nos damos la posibilidad como país y como salud pública de tomar esta problemática y asistir a la mujer desde el inicio para que sea respetada su dignidad y la del niño por nacer?", consideró.

"Se está debatiendo si se creará un sujeto que tenga el deber de morir y ningún derecho, es decir un sujeto descartable. María Natividad nunca iba a ser un sujeto descartable", sostiene Mariela
El otro, el límite
Como abogada, Mariela recordó que en la Constitución se habla de que se debe respetar la dignidad de toda persona humana y eso conlleva a respetar la integridad y la vida.
Advirtió que se está"ante una paradoja muy grande hoy que es el utilitarismo, lo vemos en los medios, en las charlas donde cualquiera debate sobre la vida del niño por nacer, sin definir primero qué es la vida, sin basarse en la Constitución Nacional".
"Hay una sola consigna que es el utilitarismo social. El utilitarismo tiene fines nobles porque persigue el bienestar de una gran mayoría, pero nunca puede ese bienestar destruir otra persona, otra dignidad, otra libertad humana. Ese es límite, allí los principios de justicia van a tomar el primer lugar", explicó Mariela
Señaló que como la ley civil consagra que se debe proteger esa vida humana, "no sé de qué estamos hablando si seguimos debatiendo un proyecto de ley inconstitucional, que no respeta ese marco legal y que es solo utilitarismo".
"Esto no es simplemente hablar de religión, aunque protejamos el mismo valor, no es simplemente hablar de ideología -aclaró-, sino que se habla de valores que protege la Constitución Nacional y hacen a nuestra identidad como República".
El propio Código Civil modificado siguió protegiendo la vida del niño por nacer como vida humana, dijo Mariela. "No se puede hablar de otra cuestión, no es simplemente una mención porque se trata de proteger al embrión inclusive de prácticas aberrantes y entonces:¿Qué tipo de práctica es el aborto sobre el embrión?, es una práctica aberrante y ese es el límite del utilitarismo", finalizó.
