Merenderos vs. inflación: reducen los días de servicio para atender a todos
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Por el momento, estas organizaciones sociales que le dan de comer a cientos de personas de distintos sectores vulnerables aguantan La situación. Aseguran que cada vez es más difícil afrontar la alta demanda de asistentes.
Por Mauricio Argenti | LVSJ
La alta inflación sobre los alimentos y la incertidumbre cambiaria, con un dólar blue a más de $ 490 que impacta de manera directa en el precio de los artículos de la canasta familiar, transforma a los merenderos y comedores comunitarios en uno de los principales refugios a los que muchas familias se ven impulsados a acudir para satisfacer sus postergadas necesidades alimentarias.
En los últimos meses se estima que en San Francisco creció un 30 % la demanda de alimentos en estos espacios populares lo que obliga a estos establecimientos a optimizar al máximo sus escasos recursos para contener la solicitud de asistencia alimentaria. De hecho, una de las alternativas aplicadas para no dejar a nadie fuera del sistema pasó por reducir la cantidad de días en los que se brinda raciones de comida debido a que el incremento de la demanda no les deja otra salida.
Norma Vocos es la creadora de 'Sonrisas para un Niño' -Calle 16 al 203 de barrio Acapulco-, un merendero donde atiende a 70 niños de diferentes edades a quienes les brinda una merienda los días lunes, miércoles y viernes. En realidad, hasta hace cuatro meses la demanda era de 45 niños y jóvenes a quienes les daba la merienda de lunes a viernes.
Esto demuestra que el crecimiento de la demanda la obligó a reducir la frecuencia en la ayuda alimentaria para no tener que interrumpir el servicio.
Ante esta situación, Norma explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "solo recibimos las donaciones que nos acercan vecinos y voluntarios con lo cual hacemos lo que podemos para satisfacer la demanda que viene en aumento".
Debido al crecimiento de las solicitudes de ayuda alimentaria dijo que "nos hemos visto en la necesidad de reducir la cantidad de días en las que prestamos este servicio. Antes brindábamos raciones de lunes a viernes mientras que ahora lo tuvimos que reducir a lunes, miércoles y viernes. No podemos dar más días porque no estamos recibiendo los alimentos suficientes para que eso sea posible" mientras que agregó que "hace dos semanas que no podemos dar la cena por este mismo motivo, no tenemos alimentos suficientes" para atender la demanda.
Hasta principios del corriente año 'Sonrisas para un niño' atendía de lunes a viernes brindando una merienda a partir de las 16.30 y una cena los viernes entre las 18.30 y 19. En este momento, el servicio se brinda los lunes, miércoles y viernes con la merienda y los viernes con la cena, aunque esto último se vio interrumpido hace quince días por falta de insumos.
Además, mientras que en estos últimos cuatro meses se vieron obligados a reducir la frecuencia en la entrega de alimentos, por otro lado, observaron cómo fue creciendo la cantidad de solicitudes de atención como una manera de intentar contrarrestar los efectos de la crisis económica en los sectores más postergados de la sociedad.
"Lo que está ocurriendo es muy triste y a la vez, muy preocupante", explicó Vocos para luego recordar que "antes solíamos recibir alguna ayuda de panaderías pero eso ya no nos llega más, sobre todo porque la crisis también le llegó a la panadería y es algo totalmente comprensible".
La demanda "aumenta todos los días"
Gonzalo Giuliano Albo, del Merendero La Amistad -Calle 100 al 950 en Frontera-, coincidió con la descripción realizada por Norma Vocos señalando que "las donaciones que recibimos se dan por tiempos muy limitados y en el momento en que empiezan épocas austeras como estas es lo primero que se interrumpe".

Comedores comunitarios, reflejo de una realidad difícil: 6 de cada 10 niños son pobres en Argentina, según un informe de la UCA.
Pese a esta situación, consideró que la entidad a la que pertenece "tiene el privilegio" de haberse conformado como Asociación Civil lo que les permite recibir una partida de dinero proveniente del Ministerio de Desarrollo Social de Santa Fe. No obstante, reconoció que esa partida "está congelada" desde hace mucho tiempo mientras que "la cantidad de gente que viene a pedir raciones de alimento aumenta todos los días lo mismo que pasa con el precio de los alimentos".
Ante esto, dijo que "hemos tenido que reducir la frecuencia de entrega de las raciones alimentarias" ya que "antes de la última trepada del dólar entregábamos tres veces por semana y ahora lo reducimos a dos".
"Hace dos semanas que no podemos dar la cena, no tenemos alimentos suficientes".
"Es impresionante la cantidad de pedidos particulares que recibimos para que los ayudemos con los alimentos del día", comentó el entrevistado para luego agregar que "también tenemos solicitudes de otros elementos como ropa para bebés, niños y abrigos. Se ven casos desesperantes y lamentablemente para algunos no es mucho lo que podemos hacer para ayudarlos".
En su análisis Giuliano Albo continuó señalando que "muchos de los 'pibes' que vienen a pedir alimentos van a la escuela sin zapatillas porque no tienen calzado y llevan sus cuadernos en bolsas de nylon porque no pueden ni siquiera soñar con una mochila donde llevar sus útiles. Están necesitando incluso algún refuerzo alimentario para los recreos porque no pueden arrimarse a la cantina".
"Es horrible tener que decirle a una persona que no tiene lugar en el merendero".
Pese a que los inconvenientes se suman día a día, el espíritu solidario de estos sitios donde se asiste a quienes más lo necesitan no cesa. En este caso, Giuliano Albo dijo que "día a día tratamos de hacer lo posible a través de distintos mecanismos de búsqueda de soluciones pero a veces parece que nada alcanza".
Informó que el incremento en el número de solicitudes de raciones alimentarias en La Amistad "es permanente" lo que por cierto genera inconvenientes porque "no podemos sobrecargar a la cocinera que ya está al límite. Es horrible tener que decirle a una persona que no tiene lugar en el merendero" donde en cada jornada de entrega alimentaria asisten unas 100 familias lo que implica que alrededor de 300 personas son asistidas por esta institución.
"Los pibes van a la escuela sin zapatillas y llevan sus cuadernos en bolsas de nylon porque no pueden ni siquiera soñar con una mochila. Están necesitando incluso algún refuerzo alimentario para los recreos".
En cuanto al tipo de alimentos que brindan, lo describió como "muy nutritivo" con raciones compuestas "por elementos variados como lácteos, vegetales, proteínas, etc" pero más allá de eso "parece que esto no alcanza".
Cómo ayudar
Para todas aquellas personas, comercios o instituciones que deseen colaborar para aliviar la angustiante situación por la que atraviesan estas instituciones podrán hacerlo de la siguiente manera:
- Con el merendero Sonrisas de un niño pueden dirigirse a calle 16 N° 203 a dejar las donaciones de alimentos o bien comunicarse al 3564-638626 (Norma Vocos).
- Para colaborar con el Merendero La Amistad podrán hacerlo mediante donaciones de alimentos y comunicarse a los teléfonos 3564-337896 (Paola) o 3564-686875 (Gonzalo).
