“Me siento bien, con ganas de jugar”
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202012/Image4d5961a382ce4f1089cad4276217127f.jpg)
Aseveró Franco Migliori, quien se mostró motivado y preparado para continuar con su carrera profesional. El alero sanfrancisqueño, de 38 años, anhela conseguir club en Italia, al tiempo que entrena con todo y disfruta al máximo de su familia.
Tras vivir un año muy raro y difícil por la pandemia de coronavirus que azotó al mundo, los deportistas profesionales tuvieron que ir adaptándose a las diferentes circunstancias y realidades para llevar el día a día de la mejor manera. En este contexto, el basquetbolista Franco Migliori habló de cómo fue este 2020 y dejó en claro que con 38 años tiene energía de sobra para prolongar su carrera: "Me siento bien, con ganas de jugar", enfatizó.
Más allá de la motivación y el deseo del sanfrancisqueño surgido de las divisiones formativas de San Isidro, el panorama de los clubes italianos es un tanto complicado debido a los problemas que ocasionó el Covid-19. "Con esto de la pandemia aprendí que no hay que programar tanto el futuro sino vivir más el día a día. Trato de entrenar bien y estar preparado físicamente por si sale algo nuevo", dijo Migliori en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Además en el básquet profesional no es solo cuestión de querer, o de cuidarse, sino que depende de las circunstancias que se presentan. Yo sigo trabajando fuerte todos los días, siendo positivo y con la esperanza de seguir jugando, porque aún tengo ganas y sé que lo puedo hacer. Pero bueno, iré viendo y analizando día a día cuáles son las posibilidades y mis prioridades", aclaro el jugador sanfrancisqueño que en su última temporada en Italia jugó para Aurora Basket Jesi, en la Serie B.

Su vuelta al país
"Llegué de Italia en el mes de mayo y en ese tiempo, todos esos días, los iba pasando como pude, hasta poder volver a ir a un gimnasio o a correr porque no se podía, ni hablar de ir a tirar al aro", recordó.
Además, detalló: "Entrenaba en mi casa en doble turno, era la mejor manera de pasar el tiempo, un poco fue mi cable a tierra para descargar y soportar el encierro ya que venía de dos meses y medio de encierro total en Italia. También aproveché a pasar tiempo con mi mamá, ya que en ese tiempo estaba con ella pasando la cuarentena".
"Si no me equivoco, estuve seis meses sin tirar al aro, desde marzo que se suspendió todo en Italia hasta septiembre, que fue cuando pude volver a una cancha. Pasó medio año, increíble", indicó el basquetbolista que lleva 14 temporadas en Europa.
"Realmente no fue nada fácil adaptarse a esta situación tan atípica por el coronavirus, creo que para ninguna persona lo fue. Pero considero que quizás haya sido más complicado para un deportista profesional que está acostumbrado a un ritmo de entrenamiento continuo, descansado poco ya que nosotros dependemos de nuestro cuerpo, de nuestro estado físico", explicó.
"Cuando de un día para el otro fue interrumpido ese ritmo de entrenamiento y competencia fue realmente complicado. Yo viví desde el inicio esta pandemia, allá en Europa, en Italia, cuando en el mes de febrero se conoció este problema del coronavirus y de pronto nos cortaron todo. Estar tanto tiempo encerrado, trabajando con entrenamientos diferentes dentro de un departamento fue muy raro. Hubo mucha incertidumbre y nunca me imaginé todo lo que vino después", admitió el perimetral dueño de gran puntería en los tiros de tres puntos.

Aprendiendo con la pandemia
"Siempre trato de aprender de todas las situaciones que se me presentan en la vida, sean positivas o negativas. Con esto de la pandemia, en lo personal, me ayudó a entender que no hay que subestimar ninguna situación, que hay que darle importancia a los detalles que hacen la diferencia. Disfrutar cada momento, del día a día con mi familia, para mí es muy importante ya que estoy acostumbrado a estar lejos de mi casa y lo sufro mucho a eso", argumentó. Al tiempo que añadió: "Por eso lo del coronavirus me hizo comprender con más fuerza que el tiempo no es algo que se pueda recuperar ni se pueda comprar".
En tanto, cuando fue consultado sobre el fallecimiento -a raíz del coronavirus- de Gustavo Rosa (alguien que estuvo muy vinculado al básquet en Asociación El Ceibo), señaló: "Lo del 'Zurdo' Rosa es algo que me tocó muchísimo. Lamentablemente de estas cosas se aprende cuando te suceden y te tocan más de cerca, con mi familia y en mi casa apreciábamos mucho al 'Zurdo' y lamentamos mucho lo que pasó. Aprovecho esta ocasión para mandarle un abrazo enorme a toda su familia. Por eso recalco que hay que aprovechar y valorar cada segundo de la vida".
Cosas que echa de menos
"Lo que más extraño son los partidos oficiales, que es para lo que te preparás durante la semana y es lo más lindo del básquet. Pero además, por la circunstancia de entrenar solo y sin poder hacerlo en equipo durante tanto tiempo, extraño mucho el día a día que se vive dentro de un plantel, en un vestuario", confesó Migliori.
"Hablando con mi representante y excompañeros en Italia, no sé cuál es el protocolo exacto, pero sé que se realizan testeos muy seguidos porque con esto de la segunda ola hay muchos contagios, hay que equipos que los domingos no pueden presentarse porque hay jugadores contagiados", manifestó el basquetbolista que pasó por varios equipos de la Liga Nacional, como por ejemplo Gimnasia de Comodoro Rivadavia, Boca Juniors y Libertad de Sunchales.

"Mi categoría se está jugando (Serie B), pero este año empezó dos meses después de lo habitual, ya que siempre se comienza el 15 de agosto con la pretemporada y este año arrancó en octubre, mientras que el campeonato se inició hace un par de semanas. La realidad hoy es difícil con esto que se tiene que jugar a puertas cerradas, es algo que complica económicamente a los equipos. Mi intención es volver a Italia y seguir jugando allá, por el momento estoy en San Francisco entrenando mucho porque realmente se me ha dificultado irme a Europa", argumentó.
Trabaja duro
Al brindar detalles sobre su puesta a punto, Franco precisó: "Para el tema de mis entrenamientos soy muy esquemático, los tengo bien divididos y ordenados. Hago básquet, salgo a correr, pesas en el gimnasio y boxeo. Una semana típica es lunes, miércoles y viernes, por la mañana, hago cuarenta minutos de tiro y después tengo una rutina de pesas de aproximadamente dos horas. Además martes y jueves, por la mañana, voy a boxeo, mientras que esos días por la tarde entreno en cancha con Germán Sciutto. Lunes y miércoles por las noche practico en cancha, fundamentos individuales, con los chicos de El Ceibo. Y el tiempo que me queda libre salgo a correr y hago boxeo. Sábado por la tarde y domingo son los días para descansar".
"Realmente disfruto mucho entrenar, me gusta y lo hago desde que era muy chico ya que vengo de una familia que le gusta mucho los deportes. Obviamente que con el paso del tiempo a uno a veces le cuesta un poquito más arrancar, pero yo con el trabajo que hago, ya que soy muy profesional y cabeza dura, la paso bien en los entrenamientos. Obvio que hay que tener mucha fuerza de voluntad para llevar adelante un plan de trabajo, más aún en este presente marcador por el coronavirus", recalcó.

Finalmente, expresó: "Creo que no hay que preocuparse de cosas irrelevantes, hay que disfrutar más el día a día compartiendo momentos con la personas que queremos, como la familia y los amigos. Tengo la suerte de disfrutar y amar el trabajo que hago desde hace mucho tiempo como ser basquetbolista profesional, algo que soñé desde que era chiquito. Para el 2021 me encantaría seguir jugando ya que me siento bien físicamente y mentalmente, pero ahora estoy enfocado en pasarla bien este tiempo con toda mi familia".
