Boxeo
Máximo Núñez, del sueño heredado al ring de River
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/03/maximo_nunez_1.jpeg)
El boxeador sanfrancisqueño peleará este sábado en un evento organizado por la promotora de River Plate. Con apenas 23 años y un récord amateur casi perfecto, busca abrirse camino en el profesionalismo y cumplir el sueño que nació en su casa, entre guantes y bolsas de entrenamiento.
Para Máximo Núñez el boxeo no fue una elección tardía ni una moda pasajera. Fue, literalmente, parte de su infancia. “De toda la vida mamé lo que es el boxeo, porque mi viejo fue boxeador”, cuenta el joven pugilista de San Francisco. Su padre, Richard Núñez, tuvo una carrera amateur —llegó a ser campeón provincial— y fue quien lo llevó desde chico a los gimnasios.
Aunque el vínculo con el deporte empezó mucho antes, Núñez comenzó a entrenar de manera formal a los 13 años y debutó como amateur a los 14. En siete años acumuló 32 peleas, con un registro contundente: 29 victorias y apenas 3 derrotas. A los 21 llegó el salto al profesionalismo, el objetivo que tenía claro desde niño.
“Mi viejo nunca llegó a ser profesional y yo desde chico siempre me visualicé siendo profesional y siendo campeón”, explica. Hoy ya suma cinco combates en el campo rentado y se prepara para el sexto, que puede marcar un punto de inflexión en su carrera.
Actualmente entrena con Víctor Hugo Castro, un entrenador de Morteros con trayectoria internacional que incluso fue técnico de la selección argentina de boxeo. Antes pasó por varios gimnasios y técnicos, una experiencia que, asegura, también formó parte de su aprendizaje. “He pasado por muchos entrenadores, pero lo importante es que cada uno dejó su enseñanza”, dice.
La oportunidad que se le presenta ahora llegó de manera inesperada. Núñez será parte de un evento organizado por la promotora de River Plate, que busca talentos en distintas categorías. “Yo ya estaba medio resignado porque no salían peleas. Y hace dos semanas el profe me llamó y me dijo: ‘Maxi, me llamaron de River, están interesados en verte’”, recuerda.
El desafío, sin embargo, no fue menor. El boxeador compite en la categoría 63,5 kilos, pero su peso natural ronda los 72 o 73. Eso lo obligó a encarar una preparación intensa en apenas dos semanas para llegar al pesaje.
“Estas dos semanas fueron terroríficas. Mucho sacrificio, cortar la comida, entrenamientos fuertes y bajar peso. Pero era tomar el riesgo o dejar pasar la oportunidad”, explica.
Más allá de las exigencias físicas, el boxeo también es su forma de vida. Núñez se dedica prácticamente de lleno al deporte y se las ingenia con trabajos ocasionales para sostenerse. “Me dedico 100% al boxeo. En mis tiempos libres corto el pelo, hice un curso en peluquería. Y a veces también voy a cortar el pasto”, cuenta.
La pelea en River aparece entonces como una gran vidriera. Si su desempeño convence, podría abrirse la posibilidad de firmar con la promotora del club. “Si me va bien y les gusta lo que ven, quién dice que me firman un contrato. Tener contrato con River sería algo grandísimo”, asegura.
El camino, sin embargo, no fue sencillo, especialmente por las dificultades para desarrollar una carrera desde el interior. Núñez reconoce que en ciudades como San Francisco resulta complicado encontrar entrenadores y oportunidades de competencia. “Acá está complicado. Hay boxeo recreativo, pero faltan entrenadores de la vieja escuela que enseñen realmente”, afirma.
Por eso durante años debió viajar a otras localidades como Santa Fe o Morteros para entrenar y conseguir peleas.
La velada en la que participará se realizará este sábado en el Club Atlético River Plate, en el marco de una jornada de selección de talentos organizada por la promotora del club. El evento comenzará a las 14 y podrá seguirse en vivo a través del canal de YouTube “Cerca del Ring”, mientras que el combate de Núñez está previsto alrededor de las 18.
A pesar de las dificultades, el joven boxeador mantiene intacta la convicción que lo acompaña desde chico. Cuando se le pregunta cómo se imagina en el futuro, no duda. “Quiero ser campeón argentino, campeón sudamericano, campeón latino… pero yo me veo campeón del mundo”, dice.
Y enseguida agrega, con una frase que resume su filosofía dentro del ring y fuera de él: “Si uno no cree en uno mismo, estamos jodidos”.
