Más funerales que cumpleaños
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Los países enfrentan un estancamiento poblacional y un descenso en la fertilidad, lo que representa un rápido retroceso sin precedentes en la historia y abre numerosas ventanas que deberán plantearse, cuando la pandemia otorgue un respiro, a la hora pensar cómo será el mundo que viene.
El título puede parecer tenebroso. Y graficar una situación coyuntural dominada por la terrible pandemia que azota al mundo. Pero la temática de estas reflexiones no se refiere a los estragos del Covid, sino a un fenómeno de más largo plazo que, de continuar en la misma dirección, modificará sustancialmente la vida de las próximas generaciones.
Un informe del diario norteamericano The New York Times especificó que "en todo el mundo, los países enfrentan un estancamiento poblacional y un descenso en la fertilidad, lo que representa un rápido retroceso sin precedentes en la historia que hará que las fiestas de primer cumpleaños serán más raras que los funerales y que las casas vacías lleguen a ser algo normal". De allí el título. Y de allí las consecuencias: en varios países se cierran salas de maternidad; en otras algunas ciudades y pueblos se convierten en fantasmas y en la mayoría los juegos infantiles de las plazas y parques están casi intactos.
Los estudios demográficos señalan que para la mitad del siglo -es decir en apenas 30 años- América latina y el Caribe tendrán más de un 30% de su población por arriba de los 60 años. Este fenómeno ya se verifica en Europa y otras regiones del mundo. Además, la explosión demográfica que significó el siglo XX está terminando en todas las regiones. El rol de la mujer se ha modificado con su mayor acceso a la educación, los medios de anticoncepción se han generalizado y las nuevas generaciones ya no hacen de la paternidad o maternidad un proyecto de vida. Por lógica consecuencia, hay muchos menos nacimientos.
La nota publicada en el citado medio estadounidense expresa que "las fuerzas demográficas -con una tendencia a que haya más decesos que nacimientos- se están expandiendo y acelerando como una avalancha. Pese a que algunos países siguen registrando crecimiento poblacional, sobre todo en África, las tasas de fertilidad están disminuyendo casi en todos los demás lugares. Ahora, los demógrafos pronostican que, en la segunda mitad del siglo o quizás antes, la población global va a iniciar por primera vez un descenso constante".
La gente vive más tiempo y la fertilidad cae en picada. Dos fenómenos que generarán transformaciones enormes en la vida de la humanidad y en la organización de las sociedades. Menos trabajadores activos y más personas jubiladas, están generando un cambio de paradigma al que los países deberán adaptarse, puesto que las necesidades serán otras y las urgencias también.
Se comprende ahora la metáfora del título. Las proyecciones de natalidad son a la baja en prácticamente todo el planeta. Según un estudio publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet, para 2100, 183 países y territorios -de 195- tendrán tasas de fertilidad por debajo del nivel de reemplazo, lo cual abre numerosas ventanas que deberán plantearse, cuando la pandemia otorgue un respiro, a la hora pensar cómo será el mundo que viene.
