Marianela Miretti: "El fútbol femenino todavía se mira de costado"
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La coordinadora del fútbol femenino de Sportivo Belgrano habló sobre la inclusión de las mujeres en el fútbol y la importancia de que se rompan barreras. Además, la actividad sufrió mucho con la pandemia y en el caso del equipo sanfrancisqueño, el problema es doble, ya que no solo puede aminorar la motivación de las jugadoras, sino que además se perdió de llevar a cabo una gran temporada, que podía ser el puntapié inicial a grandes competencias.
Siempre
los prejuicios sobre el fútbol y las mujeres fueron moneda corriente. En el último
tiempo, esto fue cambiando y gracias al aporte de grandes jugadoras y
entrenadoras, la mirada hoy es diferente.
En San Francisco, la pandemia frenó lo que iba a ser un gran año. Un gran proyecto se venía por delante, con un torneo bien formado, que le iba a dar la posibilidad a las chicas de comenzar a jugar de la forma que merecen.
El objetivo era poder tener una gran actividad durante muchos meses del año, en cancha de 11, con una liga organizada a la altura del crecimiento que tuvo en este último tiempo. Lamentablemente esto no se pudo llevar a cabo, ya que la fecha de inicio era en abril y como se sabe, en marzo se dio todo de baja por la llegada del covid-19.
De todas formas y aún sabiendo que este es casi un año perdido, no pierden las esperanzas de recuperar algo de lo que se iba a hacer y sobre todo, apostar al crecimiento en San Francisco, en una disciplina que cada vez tienen más adeptas.
La coordinadora del fútbol femenino de Sportivo Belgrano, Marianela Miretti, habló sobre lo que significaba este nuevo certamen que se venía, también contó como siguen trabajando en pleno parate y se refirió a las barreras que todavía deben superar las mujeres en un deporte que, para muchos, solo debe ser de hombres.
Siguen en contacto
- Tenemos contacto con las chicas, lo hacemos a través de un grupo de WhatsApp. Obviamente al principio como a todos nos sorprendió esto, después surgió la posibilidad a través de distintas aplicaciones poder dar clases. Desde ya que no es linda la forma de dar clases, porque una quiere estar en la cancha, pero nos habíamos organizado, intentando acomodarnos también a los horarios de las chicas, porque tenemos el grupo que va de 13 años para arriba y hay mayores de 20, por lo cual era difícil coordinar un horario donde podamos estar todas. Por eso fuimos tomando diferentes horarios, a veces a la mañana otras a la tarde. En la primera parte hacíamos dos o tres veces por semana clases por Zoom, después con el correr del tiempo vimos que algunas se enganchaban otras no, por diferentes situaciones, por eso cuando no se podía les pasábamos rutinas físicas para que hagan en su casa con los elementos que tienen, que es algo también a ver para después planificar. Les pasé también algunos trabajos con pelotas, coordinativos que pudieron hacer en casa, donde debían aprovechar el espacio que tengan. Nos mantenemos en contacto, la semana pasada algunas nos dijeron que con la apertura de los gimnasios iban a empezar a entrenar ahí, lo cual también nos sirve mucho porque es algo más que se va sumando.

Mantener la motivación
- Este año íbamos a arrancar un lindo proyecto, que era una liga con casi 15 equipos y nos agarró todo esto de la pandemia. La liga no se iba a jugar solo con equipos de San Francisco, sino que había también de la zona que se habían anotado para jugar. En el caso que este año nos toque retomar la actividad, armar esa liga va a ser difícil, sabemos que no vamos a poder tener público, algo que es imprescindible por el tema de los ingresos para las entradas. La realidad es que hay una gran incertidumbre de saber qué va a pasar, si algunos equipos de la zona que estaban interesados en venir lo van a hacer y eso nos genera una sensación rara. La motivación de las chicas está, ellas están siempre en contacto, trato de hablarles para ver cómo están. Se extrañan las prácticas porque además el grupo era muy lindo y cada chica nueva que se integraba era aceptada muy bien. Esperemos que la motivación siga, obviamente que el hecho de las clases virtuales bajó un poco, pero siempre hicimos hincapié en que de alguna manera se mantengan en contacto con la actividad y les hicimos el mayor seguimiento posible, tratando de que no pierdan las ganas. Ellas estaban muy contentas y ansiosas por esta liga que se iba a venir. Esperemos que el año que viene se puede reactivar todo, que podamos armar la liga y sumar equipos que es lo importante
El proyecto que no pudo ser
- Desde mi lugar como coordinadora junto con Paola Durán que está en la comisión directiva del club y otros integrantes, hacía rato que veníamos con esta idea para que las chicas puedan tener alguna competencia. Lo que quería sí o sí era que se juegue en cancha de 11, que sea lo más parecido a una competencia de varones, tener los mismos beneficios, con árbitros, la cancha en condiciones y que esté todo armado de la mejor manera. No quería que se haga la diferencia, de que por ser mujeres tenían que jugar en espacios más chicos, sino que ella tengan la misma experiencia. En febrero de este año tuvimos una reunión, lo planificamos, iba a ser una liga de fútbol 11, se iba a jugar cada 15 días en el predio que el club tiene en barrio San Cayetano y se habían enviado ya varias invitaciones. Iba a ser un torneo muy lindo, iban a arrancar entre 12 y 14 equipos lo cual era una linda motivación ya que se iba a jugar en dos ruedas, los que estaban más arriba pasaban a una copa de oro y los restantes lo iban a hacer en la copa de plata, para que todos puedan seguir jugando. La idea era comenzar en abril y finalizar en el mes de octubre. Lo que buscábamos era que los equipos que lleguen a la final tengan el privilegio de jugar en el estadio de Sportivo, lo cual también era algo importante para todos. Desde ya que iba a haber premios, no se iba a dar solo un trofeo sino que el campeón se iba a llevar un juego completo de camisetas y pantalones, algo que en el fútbol femenino es difícil conseguir, también íbamos a regalar pelotas y elementos importantes para los equipos. Para mí iba a ser una gran experiencia, algo lindo para las chicas, porque sé lo que significa jugar este tipo de competencias, personalmente me ha tocado competir en cancha de 11 y la realidad es que es otra cosa a lo que estamos acostumbradas.
Todavía hay barreras que saltar
- En algunas cuestiones el fútbol femenino todavía se mira de costado. Pasa también un poco por la educación que tenemos en casa. La profesionalización del fútbol femenino ayudó bastante, el hecho de que se televisaran partidos, que la gente tenga acceso dio un empujón muy grande. Pero en algunos hogares todavía hay un poco de prejuicio, cuando una nena dice que quiere ir a jugar al fútbol, algunos padres lo aceptan, en otros casos no, porque se sigue diciendo que es un deporte para varones y estaría bueno que eso cambie. En Sportivo a las nenas más pequeñas las hacemos jugar en la escuelita de fútbol con los chicos, por lo cual se transforma en algo mixto y la verdad qué es algo muy lindo, todos trabajan en conjunto, cuando se arman los equipos no se hacen distinciones y es muy lindo trabajar de esa manera. Obviamente que eso se hace hasta una cierta edad, porque después entre el hombre y la mujer se empieza a dar una diferencia física y en la fuerza, por lo cual se separa. Si los padres no viven la experiencia y no prueban, nunca se van a sacar ese prejuicio de que el fútbol es solo para hombres. Hay que replantearse muchas cosas, en varios clubes esto del mixto ya se hace porque es una exigencia de AFA y está bueno quizás que se presione un poco para llevar esto a cabo. Es muy lindo ver a la mujer estar dentro de un club, ni hablar de integrar alguna comisión o por qué no, estar en planteles profesionales trabajando en distintas áreas.
El fútbol mixto
- En la parte de la escuelita tenemos la idea de trabajar el fútbol mixto hasta cierta edad, de los 6 hasta los 12 años, o incluso desde más chiquitos. Hasta los 12 años está bárbaro, la fuerza es la misma, pueden compartir la cancha y ya después sí hay que dividirlos. De todas maneras en este tiempo fui observando que hay muchas nenas qué en algunas cosas captan mejor los conceptos que los varones, otras traen la habilidad y la calidad para el fútbol como algo innato, están las nenas qué van aprendiendo y se ve su mejoría con el correr del tiempo. A nosotros como club nos da resultado, es algo que recomiendo, me parece bárbaro y no hay que dejarlo de hacer. En lo personal trabajo también en el Club Deportivo Josefina, donde tengo un grupo de baja edad en el cual hay nenas qué entrenan con los varones, pero que lamentablemente pueden participar solo de los encuentros, ya que esa categoría juega en la Liga Rafaelina y ahí no se admiten que puedan jugar las mujeres. Lo llamativo y que me da un poco de bronca es que se trata de una categoría en la cual no hay tabla de posiciones, es decir que no se juega por los puntos, por lo cual podrían dejar jugar a las nenas, pero la liga no lo permite. La experiencia les sirve a todos, es enriquecedora y ayuda mucho con los temas que están hoy en día en cuestión, como es la violencia de género y el respeto hacia la mujer. Mientras menos diferencia podamos hacer entre hombres y mujeres es mejor, hay que equiparar la balanza, dejar de ser una sociedad cerrada con pensamientos machistas y eso nos va a sumar mucho a todos.

El grupo de trabajo
- Hoy en día me toca estar como coordinadora del fútbol femenino del club, además soy entrenadora, algo en lo que tengo que seguir trabajando ya que la idea era hacer el curso pero esta pandemia me frenó un poco todo. De la parte física se encarga Carolina Chávez, que está con el grupo de las jugadoras más grandes y en la parte mixta, que es la escuelita, lo hacemos con todos los profesores que están en el club, que son Emiliano Fassano, Gonzalo Ortiz y Oscar Bertoli, con quienes formamos un lindo grupo de trabajo, donde nos coordinamos muy bien. Las más chicas son de 6 a 12 años y de los 13 años en adelante ya es el grupo de juveniles. Hoy en día no tenemos jugadoras de una edad avanzada, ya que las más grandes tienen poco más de 20 años y ese es un grupo de casi 30 jugadoras. Hay una brecha linda de edad entre las que recién empiezan en ese grupo de grandes y las que ya juegan hace unos años, porque les pueden transmitir la experiencia, que siempre es muy linda. Este año tuvimos la suerte que se han sumado muchas chicas, incluso algunas de la zona algo que hacía rato no nos pasaba.
Volver a entrenar
- Estoy en contacto permanente con la gente de la comisión, siempre voy escuchando y tratando de informarme para ver como tenemos que actuar. Ojalá podamos volver este año, es una lástima que no vamos a poder organizar el torneo que pensábamos, vamos a tener que hablar con los profes de las otras entidades para ver cuál es la realidad de cada uno. Cuando podamos comenzar a entrenar lo vamos a hacer, veremos la posibilidad de jugar algún partido amistoso, o un torneo chico para que el año no se pierda del todo y recién ahí planificar algo lindo para la temporada que viene. No tenemos fecha oficial de regreso, estamos esperando a ver qué nos dicen, también va a depender del gobierno local, para ver como está la situación en ese momento y va a ser importante conocer los protocolos para saber como puede ser esa vuelta. Nosotros tenemos jugadoras jóvenes, por lo cual el tema del horario también pasa a ser importante, ya que muchas están con el tema del colegio y otras con sus trabajos. En épocas normales entrenábamos después de las 20, pero parece que ahora va a ser complicado y hay que ver qué es lo que se habilita.
