Madre y abuelo buscan recuperar la tenencia de dos niños
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Tienen 5 y 7 años y son hijos de una pareja que se mudó de Las Varillas a San Francisco hace un tiempo.
Un abuelo y una madre de dos niños de 7 y 5 años aseguran que desde el 14 de noviembre de 2015 atraviesan un drama familiar. Una mañana -contaron- desde la Unidad de Desarrollo Regional (Uder), junto con la Policía, se presentaron en su domicilio de la ciudad de Las Varillas y les informaron que ambos menores no iban a convivir más con ellos.
Ayer, desde muy temprano, tanto Oscar Acevedo (77) como Marisa Pignatta (42), recorrieron los pasillos de tribunales buscando respuestas porque su intención es volverlos a tener con ellos en su casa.
"Venimos porque hace dos años nos sacaron a los chicos. Fue la Uder, junto con la Policía y la asistente social a retirarlos", comentó el abuelo. Por ese entonces, toda la familia estaba radicada en la localidad de Las Varillas.
En el medio de este tiempo, la madre y su abuelo peregrinan buscando respuestas en los pasillos judiciales, aunque aseguran no tener respuestas.
El caso
El 14 de noviembre de 2015, en Las Varillas, por orden del Juzgado de Familia a cargo de Carolina Musso, les notificaron en su domicilio que ambos niños no estarían más con sus padres, Oscar Acevedo (mismo nombre de su padre) y Marisa Pignatta. Tras un tenso diálogo cedieron y les fueron entregados a la policía que llegó acompañada de una asistente social.
"Fue la Uder, con la policía y la asistente social a retirarlos porque teníamos una denuncia", comentaron. Ese descargo, según pudieron conocer tiempo después, era de carácter "anónimo", pero no "dijeron las causas por las cuales retiraron a los menores", aducen.
"Algunos vecinos llegaron a decir que yo era un borracho, un tirado. Yo cuidaba a mis nietos, los adoro", afirmó Oscar. En tanto, Marisa describió las acusaciones de algunos vecinos: "Decían que los chicos estaban sucios en la calle, que el abuelo estaba alcoholizado. Mandaron un anónimo diciendo que yo le pegaba a los chicos".
Esa denuncia quedó radicada en el juzgado de Familia. "Yo nunca imaginé que nos iban a quitar a los chicos", agregó la mujer.
De ahí en más solo unas contadas veces pudieron volver a reencontrarse con los niños: "Yo cuando los vi les pregunté a los chicos si los trataban bien y los chicos para mí tenían miedo de hablar", dijo la madre.
El después
Desde aquel momento en que "les quitaron a los chicos", el matrimonio de Oscar y Marisa se mudó a San Francisco. "Mi mamá me dio la casa que mi papá me había dejado en herencia en barrio Jardín. Recorrimos las calles pensando que los podíamos llegar a ver", rememoró.
Marisa también recuerda cómo fue empezar de nuevo y más aun sin sus hijos: "Nos vinimos con una mano atrás y otra adelante. Acá nos dijeron que los trasladaron - a los niños - a Morteros y a Devoto. Ahí nos comentaron que a lo mejor estaban separados, la más grande pidió por su hermanito y los juntaron y aparentemente estarían acá".
Oscar - el abuelo - agregó: "La causa está iniciada en Las Varillas, al abogado le dijeron que los chicos no nos corresponde tenerlos más, que no tenemos la patria potestad y no tenemos más nada que ver con ellos".
Revivir todo de nuevo
Marisa antes de conocer a su actual esposo tuvo otros dos hijos. "Ellos no viven conmigo, la más grande se la dejé para que la críe mi mamá porque vivía en una pieza que no estaba en buenas condiciones y me dieron esa opción", aclaró. Mientras que
la suerte del menor la desconoce: "Me lo quitaron y lo dieron en adopción, pude averiguar que vive en San Francisco. Me dijeron que cuando lo di en adopción él ya no tenía nada que ver conmigo y no lo podía ver más", enfatizó en referencia a la adopción plena que rompe los lazos con el niño al ser entregado a otra familia.
En ese momento, el abuelo, Oscar, expresó: "Mis nietos tienen padres y abuelos, no me los van a sacar a mí". Económicamente son una familia que puede sostenerse, Marisa es ama de casa, su esposo es gomero y hace diversas changas, alquilan dos departamentos que le quedaron a ella en herencia y el abuelo es jubilado.
Sin embargo, hay recuerdos que surgen y consideran que podrían "haber sido malinterpretados".
Hace tiempo el padre de los chicos "estuvo preso durante dos años". El abuelo de los niños y padre de este explicó: "No fue él, estuvo dos años porque averiguaban si hubiera sido. Fue por una desgracia".
Futuro incierto
"Nos dijeron que ellos están en una casa con una familia, juntos, porque ellos pidieron eso. No les pegábamos, podíamos retarlos pero más que eso no. Incluso los revisaron en el Hospital cuando los trajeron y no tenían nada", aseguró la mamá.
Por último, el abuelo se dirigió a las autoridades del caso: "La jueza no tiene que ser tan dura, tienen que entender que le hacen mal a los chicos y a toda la familia. Yo voy a ir a no sé dónde pero voy a ir para que me los den".
La causa está asentada en el Juzgado de Familia de Las Varillas, a cargo de la Carolina Musso, mientras que el abogado la familia es Norberto Vaca.
