Sociedad
“Los títeres siempre aportan un valor más a la sociedad y a la educación”
La 21ª edición del “Títeres Festival Club El Barrilete” se despide hoy con una función en el Centro Cultural a las 17. Raquel Camusso de Fida Teatro hizo un balance positivo y reivindicó el importante aporte de los títeres a la sociedad. “Pasan los años y los títeres siguen teniendo la misma magia”, dijo.
Con la presentación de la obra “Relatos revueltos”, del grupo “CheMiguitos” de San Luis, hoy lunes a las 17 en el Centro Cultural San Francisco, llega a su fin la 21ª edición del “Títeres Festival Club El Barrilete”, que tuvo marcado éxito en la ciudad y la zona, transmitiendo valores como la amistad, el compañerismo, el amor por la familia y el respeto por los derechos de los niños.
“Los títeres siempre aportan un valor más a la sociedad y a la educación. En estos momentos de crisis, se entendió que no solo es importante dar un bolsón, sino también brindar alimento para el alma”, aseguró Raquel Camusso de Fida Teatro.
Destacó que éste nuevo formato de Festival Club “fue positivo ya que permite que siga existiendo el festival que es patrimonio de la ciudad, llegando a los barrios y que todos puedan ver una función gratis”.
Debido a su larga e ininterrumpida trayectoria, la tradicional propuesta cuenta con el reconocimiento local, provincial y nacional. Bajo la organización de Fida Teatro y con el acompañamiento de la municipalidad de San Francisco y la Agencia Córdoba Cultura, este año el festival contó con más de 36 funciones, con titereros oriundos de Capilla del Monte, Villa María, Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
Camusso aseguró que ante la crisis económica y los recortes en Cultura “hubo que transformar el festival, pero afortunadamente las entidades locales como el municipio y los padrinos que son empresas privadas aportan para que se puedan brindar funciones en instituciones educativas, en los barrios y la zona”.
“En esto participa toda la comunidad sanfrancisqueña y de la región. Por eso el Festival Club se hizo unos días en el mes de mayo, unos días en junio y puede regresar más adelante, en agosto o en septiembre para que todos puedan ver los títeres”, explicó.
Valores y educación
Los títeres evolucionaron como la sociedad y la tecnología, pero no perdieron la magia, la esencia, que es la interacción con el niño. Camusso remarcó: “Vienen a traer valores y educación porque a través de la interacción los chicos que dejan en ese momento las pantallas, donde no hay interacción. Los títeres le contestan a los chicos, transformándose en un ser viviente y al mismo tiempo trabajan valores que educan, estimulando la imaginación. Incluso tratando temas que están en la currícula de la escuela como por ejemplo el reciclado, el aprendizaje de las vocales, los chicos participan de eso y no se lo olvidan más”.
“El concepto con el que nació el festival es el de reivindicar la teoría del titiritero como un arte milenario, instalarlo como un actor social importante en la formación de las sociedades, actuando también como elemento de resistencia. Pasan los años y los títeres siguen teniendo la misma magia”.
“Estamos muy agradecidos con el municipio por su apoyo que lo tomó como un proyecto anual. Porque sin los actores sociales, sin el público, sin el municipio, sin el sector privado no se podría hacer”, finalizó diciendo Camusso.
