Los protocolos impactan en el desarrollo de las actividades
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Con la pandemia cambian las modalidades y normas en la mayoría de los rubros y actividades económicas y profesionales. Después del aislamiento, se deberán mantener las medidas de cuidado para prevenir contagios. Los procedimientos continuarán y marcarán un nuevo ritmo en las formas de trabajar.
La pandemia cambió nuestra forma de vivir y relacionarlos con los otros. Todos sabemos que cuando se termine el aislamiento las cosas no volverán hacer como antes.
Esta semana se habilitaron algunas actividades y los sanfrancisqueños nos debemos adaptar a estos cambios que van desde el horario, distintas formas de atención y estemas medidas de seguridad para evitar contagios.
Los "protocolos" están dominado las escena y su estricto control permite que se propaguen los casos. Cada actividad deberá adaptarse a estas nuevas normas y los profesionales buscar las formas de atención que deberán ofrecer para continuar brindando el servicio sin que sea dañino para la salud de la población
LA VOZ DE SAN JUSTO entrevistó ayer a dos rubros diferentes para conocer cómo se adaptaron a esta apertura y cómo ver el panorama en los próximos meses.
"La gente está contenta de volver a la peluquería"
En la esquina de General Paz y Libertad no hay ronda de café, mates ni charlas a viva voz. Todo eso que hacía tan particular a las peluquerías dejó de existir y con la pandemia, Fernando Leyendecker al igual que sus colegas peluqueros tuvieron que readaptar sus espacios y sus formas de atender a la clientela.
Desde las 14 y con turno estricto, Fernando comenzó ayer a ejercer la profesión que tanto ama desde hace 11 años. y que hoy, lo encuentra de una manera distinta.
"Reducir 14 horas de atención diaria a seis, es muy raro y eso obligó a cambiar la rutina de trabajo". dijo Leyendecker.
Con tantas horas que tenía Fernando, ya tiene turnos hasta dos semanas de demora. "La gente no tiene miedo o al menos, no lo manifiesta al contrario, está contenta por volver a la peluquería porque necesitan salir y verse bien luego de tanto encierro", expresó.

Protocolizados
Donde lo descontracturado era sinónimo de la vida en la peluquería, hoy se vive de una manera diferente con reglas que no se pueden violar.
Además de la atención de lunes a viernes, de 14 a 20, y sábados, de 8 a 13, Fernando y sus colegas aplican el siguiente protocolo: lavado de cabello obligatorio previo al corte, utilización de una toalla por cliente, desinfección de equipos y sillones antes de cada corte, uso del tapaboca por parte del cliente y máscara más barbijo en caso del peluquero y la distancia social, con empleados a 10 metros del peluquero y solo un cliente cada 10 metros cuadrados.
En su salón, "solo podemos estar mi empleada, tres clientes y yo. Ni uno más ni uno menos", aclaró el estilista.
Pero lo más extraño de todo el protocolo, es la prohibición del uso del secador, un elemento fundamental de cualquier peluquero además de la tijera y el peine. "El no uso del secador es para que no vuelen las esporas del virus y es muy raro no poder peinar a un cliente con secador de pelo y solo a toalla", detalló Fernando.
"Fue catastrófico para mí"
Con las puertas cerradas por casi dos meses y sin posibilidad de ejercer, el estilista de 47 años oriundo de Colonia Prosperidad pero adoptado sanfrancisqueño confesó cómo fue el aislamiento para él: "Los días de cuarentena fueron catastróficos para mí. De estar 14 horas en la peluquería a estar casi dos meses sin hacer nada física y psicológicamente me afectó mucho. Todo me preocupaba, en especial como estaban mis clientes".
En cuanto a lo económico, "los gastos fijos están y no te preguntan para llegar. Este no será un año más y vamos a tener que sobrevivir para arrancar un 2021 con todo en especial para los peluqueros que vivimos el día a día", concluyó.

"Los pacientes estaban reclamando la atención"
El regreso de los kinesiólogos y fisiatras era otra de las actividades esperadas por muchos que habitualmente hacen uso de este servicio pero que seguramente se potenciará para los que están trabajando en modalidad home ofice o haciendo otras tareas en medio de la cuarentena.
El licenciado en kinesiología y fisiatría Guido Vidal, es uno de los tantos profesionales que pudo volver a ejercer en medio de la pandemia. "Había reclamo de los pacientes porque algunos hace un mes que estaban esperando la atención o un tratamiento", dijo Vidal.
El profesional, al igual que sus colegas, afronta hoy un ritmo de atención muy diferente al pre pandemia. "Dar turnos cada media hora acorta la cantidad de pacientes que se puede atender. Hoy estamos atendiendo la mitad de personas que un día común".
Aunque está trabajando, Vidal aseguró que el descalabre económico lo sentirá en algunos meses con la facturación casi nula de las obras sociales por el parate. "Vamos a sentir el cimbronazo cuando llegue la facturación de abril y mediados de mayo porque pasamos de 30 pacientes facturados a cero", reconoció el licenciado.
Cuidados
Dentro del protocolo de atención, kinesiólogos deben considerar el uso de elementos de protección personal según las áreas operativa a la que se dedique el profesional pero en general, deben hacer uso de barbijo quirúrgico, bata, guantes y antiparras o escafandra además de su ambo de trabajo; lavado de manos antes y después de atender pacientes en cualquier área, con agua y jabón por 60 segundos o con alcohol en gel por 40 segundos. Siempre el primer lavado al inicio de la jornada debe ser con agua y jabón; cambio de fundas de camillas y almohadas luego de cualquier atención que debe ser limpiado; trapo con agua y lavandina en el ingreso al consultorio; pacientes de atención espaciada cada media hora y elementos de higiene disponibles. Además, se realizan preguntas referidas a su salud.

Aprovechar para estudiar y valorar
Vidal no atendió más a sus pacientes desde el 20 de marzo pero no fue tiempo perdido. "Aproveché para leer y formarme. Pero luego de las dos semanas de cuarentena, aparecieron las preocupaciones económicas. Fue un mes y medio que uno estuvo sin ingresos y los gastos personales y profesionales estaban", reconoció el profesional.
Reflexionando sobre el coronavirus, Vidal comentó: "Esta pandemia puso a luz los inconvenientes que tiene el sistema de salud y la desvalorización a todos los profesionales que conformamos el área. La salud siempre estuvo en un tercer escalón para la Argentina, y con esto, se ve la importancia que tienen los profesionales para salvar y mejorar su calidad de vida".
"Esperemos que esto sirva para recapacitar sobre la importancia que tiene la medicina para todos los argentinos y no sea solo por este virus", concluyó.
