Los países sufren el Covid largo
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Las consecuencias en el organismo humano están conociéndose gracias a aquellas investigaciones. Pero las que se producen en las sociedades, especialmente en los ámbitos económico y educativo, se presumen incluso catastróficas, pero todavía no han llegado al final.
Los especialistas médicos han dado en llamar Covid largo a las secuelas que el virus deja por un tiempo prolongado en los pacientes que lo tuvieron. Algunas investigaciones sugieren que entre el 50% y el 80% de los pacientes siguen teniendo síntomas tres meses después (o incluso más) de haber sido dados de alta y luego de que los test ya no detectaran presencia del virus en el cuerpo. Algunos de los síntomas registrados por los científicos y los médicos hasta ahora pueden ir desde tos persistente y dolor muscular hasta arritmias cardíacas, confusión mental, fatiga constante y daños en el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro.
Ninguna persona es igual a otra y las secuelas varían de paciente en paciente, tanto en cuanto a tipo como en cuanto a duración y a gravedad. Es más, otros estudios realizados a nivel global dan cuenta de que el riesgo de muerte persiste durante seis meses o más, debido a las múltiples "actividades" que el virus puede hacer dentro del cuerpo humano. Todo esto, mientras los estudios continúan y es posible que arrojen nuevas preocupantes revelaciones.
La analogía bien puede hacerse con la realidad que sufren y sufrirán los distintos países del mundo que están atravesando las distintas olas de la pandemia. Las consecuencias en el organismo humano están conociéndose gracias a aquellas investigaciones. Pero las que se producen en las sociedades, especialmente en los ámbitos económico y educativo, se presumen incluso catastróficas, pero todavía no han llegado al final.
Un informe del diario estadounidense The New York Times puntualizó que América Latina "parece estar camino a convertirse en un paciente de Covid persistente con una renovada deserción escolar, millones de nuevos pobres y clases medias que han visto cómo sus aspiraciones empiezan a mostrar signos de desgaste crónico". El diagnóstico es crudo y refleja situaciones que la urgencia sanitaria no permite, a veces, observar con detenimiento. Pero será necesario hacerlo porque las secuelas de la pandemia provocan estragos, sea en países donde se priorizaron restricciones para evitar el colapso del sistema de salud como en aquellos cuyos gobernantes minimizaron los efectos del virus y dejaron que "todo fluya" haciendo caso omiso a las prevenciones.
Así, más allá de las estrategias para enfrentar al virus, los daños para las distintas sociedades serán múltiples. La reacción ante la presencia amenazante del Covid ha sido diferente en los países del continente. Pero los daños parecen ser similares. Tanto en la fase aguda como en la que sobrevendrá. Las personas que padecieron Covid sufren efectos prolongados en el tiempo. Con seguridad, los países también. Y quizás sean devastadores si los gobiernos y la ciudadanía no son capaces de advertirlos.
