Los obreros de un viaducto ganaron el premio al mejor asado de obra
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El original concurso se llevó a cabo en la Capital Federal. También eligieron la mejor hamburguesa y el mejor bar notable.
Los secretos con que cada viernes Luis Paz, "El Tola", prepara el asado para sus compañeros en la construcción del Viaducto San Martín lo llevaron a él y su equipo a consagrarse como los ganadores del concurso con que hoy la Ciudad de Buenos Aires eligió al mejor asado de obra.
La competencia fue organizada por el ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte del gobierno porteño y participaron los obreros de las nueve obras públicas más importantes que la Ciudad de Buenos Aires está llevando adelante.
"Los viernes, el asado es religión", sentenció Paz, quien le aseguró a Télam que ni siquiera la lluvia logra arruinarles el ritual. "Y si llueve nos ingeniamos, pero el viernes el asado no puede faltar". Y confió que la clave está en el chimichurri casero. "El Tola", de 36 años y papá de cuatro chicos, dirigió el equipo integrado por Miguel Angel Diaz Canelo y Cristian David Ayala, sus compañeros del Viaducto San Martín.
"Lo que nunca puede faltar en nuestro asado es la tira, el vacío y la costilla, pero bueno, cuando hay poca moneda, nos arreglamos con la falda", le contó a Télam.
Cada equipo tuvo que filmar un video contando sus secretos que luego subieron a la web y las redes sociales de Participación Ciudadana, donde los vecinos pudieron votar a los tres finalistas que compitieron hoy haciendo una demostración de sus habilidades en lo que será la Villa Olímpica de la Ciudad.
"No hay un día especifico para el asado, pueden ser lunes, martes, miércoles, pero el viernes no puede faltar", le dijo a Télam Gustavo Castro, encargado de comandar el asado en el obrador que está construyendo la extensión de la Línea H de subterráneos.
Castro, de 44 años y padre de hijos, se jacta de haber hecho asados para 200 personas, y para la prueba de hoy llegó con bondiola envuelta con chimichurri y pimienta, vacío, mollejas y chorizo.
Los equipos que participaron pertenecen a las obras del Paseo del Bajo, el paso bajo nivel Balbín, la Villa Olímpica, el Parque Olímpico, la Nueva Illia, la estación Facultad de Derecho de la Línea H de Subte, el Puente Lacarra, el segundo emisario del Arroyo Vega y el viaducto San Martín.
Los tres equipos tuvieron que pasar por la prueba de un jurado exigente encabezado por Gastón Riviera, creador de La Cabrera. "Nunca probé el asado de obra pero siempre fue toda una intriga porque ya desde chico, cuando salía del secundario y caminaba por la calle era impresionante sentir el aroma", se sinceró.
Riviera contó que una de las grandes diferencias, y lo que vuelve irresistible al asado de obra, es que no hay extractores que se lleven el humo. "Ahí ganas en sabor", dijo, y explicó que lo que el jurado evaluó fueron la "terneza" de la carne, el sabor, el grado de ahumado y el punto de cocción.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, también participaron del jurado, al que se sumaron representantes de la comunidad Locos x el Asado, y del sindicato de la construcción UOCRA.
"La clave está en usar tira y la leña que hay en la obra, los palets, y condimentarlo con sal, perejil y limón", reveló Cristian Bianchi, en la cabeza del equipo de la Villa Olímpica.
Poco antes de que comenzaran a salir los primeros choripanes, Rodríguez Larreta destacó los avances en las obras de la Ciudad y aseguró que "lo lindo de esto es que además de la Villa Olímpica, hubo mucha gente que ha tenido trabajo en la zona más necesitada de la Ciudad. Hoy festejamos esta linda tradición de encontrarse los viernes a hacer el asado, ese olorcito tan típico de cuando uno pasa por una obra y te atrae".
Debajo del gazebo en el que el jurado esperó el punto justo del vacío, el ministro de Desarrollo Urbano, Franco Moccia, agregó que "todos los que alguna vez caminaron por las veredas deben haber sentido el perfume de un asado de obra que es tan parte de nuestra Argentina. Parte del objetivo de esto es reconocer el trabajo de los obreros, el trabajo que hacen todos los días. Estamos muy contentos de poder mostrar dos valores muy importantes de la Argentina, el trabajo y la comida".
Después de elegir la mejor hamburguesa y el mejor bar notable, hoy le llegó el turno al mejor asado de obra. (Télam)
