Los héroes de la Navidad
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"En las calles hoy se escucharán las canciones de la Navidad", anuncian los muchachos de El Mató a un Policía Motorizado, dándole forma a un disco por entero dedicado a este festejo, que es festejo musical donde no faltan los brindis, la sidra en vasos de metal y algún viejo ebrio regalando historias. En la Navidad de la banda platense también hay despedidas, hay choques, persecuciones policiales (con el nombre elegido, no podía ser de otra manera), muertos y llantos... como en cualquier otra Navidad.
La agrupación es
una de las más emblemáticas del indie que ha ido ganando el costado de la ola
en la que desde hace años se balancea el rock tradicional de nuestro país. Son
quizá los principales abanderados del sello platense "Laptra" (que comparten
con otros artistas reconocidos -en su gran mayoría músicos que "viven" de otra
cosa- como "107 Faunos" y "Bestia Bebé"), ejemplo de un movimiento que da pelea
desde una trinchera diferente a la de las grandes corporaciones, lo que en
nuestra provincia replican con éxito Ringo Discos (Córdoba) y Discos del Bosque
(Villa María).
Alternativos desde el nombre, que surge de un subtítulo de una película de clase B, los El Mató son hermanos de leche de la cultura musical y audiovisual de los '80, una coctelera en la que alzan copas y pelean desde villanos de Star Wars hasta Diego Maradona. De ahí vienen el tímido ¿frontman? Santiago Motorizado (bajo, voz, principal compositor e ilustraciones), Doctora Muerte (batería), Niño Elefante (guitarra), Pantro Puto (guitarra) y Chatrán Chatrán (teclados).
El disco que se aborda en este texto, Navidad de Reserva, fue lanzado en diciembre de 2005, primer puntapié de una trilogía que como nuevo evangelio alude al nacimiento, la vida (Un millón de Euros, 2006) y la muerte (Día de los muertos, 2008), desde sus tapas roja (Papá Noel supervisando una carrera de galgos), verde (un caos de camiones) y azul (autos chocados y los músicos en plan zombi).
Navidad en Los Santos, Viejo ebrio y perdido, El héroe de la navidad, Noches buenas, Navidad de reserva, Villancico del final y El árbol de fuego son las siete piezas musicales que componen este cancionero navideño. Siete breves poemas musicales sobre una fiesta añeja que gana aliento fresco con esta publicación, con este nacimiento que sigue siendo un buen despertar para el rock nacional. Simple pero profundo, desde la persecución policial hasta la muerte con que se cierra el álbum, jugando con el nombre de la banda, con un humor que los platenses se toman en serio. Una obra distinta, para escuchar en esta Navidad, para brindar, para reír y entristecerse, para abrazarse y llorar, coreando "Calor que quema, se termina la noche, no va a volver".
