Los colores de La Milka en New York
El amarillo que caracteriza a la camiseta del club de barrio que espera volver a ver rodar la pelota se robó todas las miradas en la Gran Manzana cuando "Chiqui" Ruella posó para la foto.
Francisco "Chiqui" Ruella partió el 15 de enero con destino a Estados Unidos, en el marco de un viaje que alterna vacaciones y la búsqueda de nuevas ideas para su local comercial.
La primera parada fue en New York y justamente en uno de los sitios más emblemáticos de esa ciudad, la Quinta Avenida, posó con la remera de su equipo de barrio La Milka.
El sanfrancisqueño habló con LA VOZ DE SAN JUSTO desde Estados Unidos y contó los detalles de la fotografía que generó un boom en las redes sociales, luego de su publicación en Facebook.
"Tenía pensado tomarme esta fotografía. Antes de viajar fui a comprarme la camiseta de La Milka porque quería sacarme una foto con ella en la famosa Quinta Avenida, la Gran Manzana de New York".
La imagen se transformó en motivo de orgullo para los vecinos de ese barrio. "Lo hice porque estoy totalmente agradecido del barrio, sé que me tienen un respeto increíble entonces esta era una forma de devolverles todo el respeto que ellos me tienen", añadió.
El característico color amarillo que luce la camiseta no pasó inadvertido entre la multitud que día a día circula por uno de los puntos turísticos más visitado de New York, la Quinta Avenida.
"Que los colores son llamativos eso es seguro. Yo después me saqué otra foto junto con la Bandera Argentina y se arrimaron unas personas que circulaban por allí, creo que eran rusos, y me pusieron una gorra y empezaron a sacar fotos, yo no entendía nada y mi novia menos", afirmó entre risas "Chiqui", como es conocido en nuestra ciudad.
El anhelo de ver brillar nuevamente al club
En medio de la charla que Ruella mantuvo con este diario, hubo tiempo para que expresara que "la gente del barrio le tiene mucho respeto al club, sé que ha tenido momentos de gloria muy grandes y estaría bueno que tenga nuevamente esos momentos ya que en el barrio hay jugadores de primerísimo nivel".
Dicen que el sentido de pertenencia hacia la camiseta de un club es innegociable y, en este caso particular, la historia no solo arrastra a un equipo sino a un barrio: La Milka.
Sin fútbol en los últimos años, lejos de las épocas doradas en donde la institución intervenía en la Liga Amateur o en la Liga Regional -más acá en el tiempo-, su cancha, ubicada en calle 1º de Mayo, sigue sosteniendo el sueño de muchas personas: que la pelota vuelva a rodar y que la camiseta amarilla reúna nuevamente a toda la barriada.
Y "Chiqui" como un vecino más del barrio hizo su parte, desde Estados Unidos, más precisamente desde New York, posó con la inconfundible casaca del club, desde un sitio icónico, la Quinta Avenida, generando orgullo e irguiendo el pecho de aquellos soñadores que vivieron las grandes épocas.
