Los anuncios sobre la vacuna rusa
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¿Es posible que los anuncios del gobierno nacional también tengan la intención de fortalecer la gestión para descomprimir el panorama político? La respuesta la tendrá el futuro próximo.
El anuncio del gobierno nacional en el sentido de que se dispondrá la adquisición de millones de dosis de la vacuna contra el Covid 19 lanzada por Rusia ha disparado las más variadas interpretaciones y repercusiones. En medio de un panorama sanitario que no muestra descenso de casos ni resultados favorables de las estrategias sanitarias empleadas, la decisión de avanzar en la negociación con el régimen de Moscú puso en la agenda pública otro tema de debate.
Es verdad, como afirman los voceros del gobierno nacional, incluso el mismo presidente, que la cuestión de las vacunas no puede tener ideologías. No cabe duda de que es así puesto que el valor de la preservación de la vida y la salud de las personas excede por mucho cualquier intento de sesgar la mirada acerca de la realidad. No obstante, ante las dudas que aún persisten sobre el proceso que está llevando a cabo Rusia con esta vacuna, queda habilitada la impresión de que los anuncios formulados tienen alguna intención de descomprimir tensiones y presiones políticas. Es que la incertidumbre es tan grande como enorme es la preocupación social frente al futuro inmediato, a lo que debería sumarse la angustia que se está generalizando.
Las rimbombantes declaraciones de los líderes rusos sobre la aplicación de su vacuna no encuentran aún su correlato en los principales "papers" científicos del mundo. Ni tampoco existen muestras claras de que ha culminado el proceso de investigación científica que se requiere para lograr su autorización internacional. Hasta la propia Organización Mundial de la Salud se ha mostrado escéptica y ha reclamado los informes precisos sobre las pruebas realizadas y en qué momento de la investigación se encuentran. Es que la investigación de una vacuna puede llevar años, aunque la urgencia por alcanzar el fármaco que termine con la pandemia acelere los tiempos.
En verdad, aquel anuncio de Vladimir Putin hace algunos meses en el que presentó intempestivamente la vacuna con el nombre de Sputnik fue interpretado como un intento de equiparar la búsqueda de la solución para enfrentar al virus con la carrera espacial que fue uno de los hitos de la Guerra Fría. De este modo, la interpretación político - ideológica juega un rol central puesto que no parece descabellado que el líder ruso pretenda fortificar su imagen y así ganar influencia en el descalabrado contexto internacional generado por la pandemia.
¿Es posible que los anuncios del gobierno nacional también tengan la intención de fortalecer la gestión para descomprimir el panorama político? La respuesta la tendrá el futuro próximo. De todos modos, independientemente de segundas intenciones, el sentido común indicaría que la llegada de la vacuna rusa y su administración a la población en general tendrán que hacerse -si se hace- con la certeza razonable de que es efectiva y de que se han cumplido todos los procedimientos que la ciencia requiere para beneficio de quienes la reciban. Por el momento, esto último permanece en la nebulosa.
