Lo volvieron a hacer
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La organización de la Copa Argentina, que había elegido a Mar del Plata en primera instancia, cambió todo y ahora designó como cancha "neutral" para el partido de Sportivo y Racing Club un estadio que queda al lado de Avellaneda: una decisión poco federal.
El fútbol argentino no para de hacer papelones. En todos los ámbitos. Lo malo, es que dentro de poco lo único que le va a quedar de fútbol es el nombre, porque las acciones de los dirigentes no dejan de empañar este hermoso deporte.
En cierta forma, esta vez nos tocó de cerca. Es que hace más de un año se venía esperando la confirmación sobre la disputa del partido de Copa Argentina entre Sportivo Belgrano y Racing. Y un día llegó: Mar del Plata la sede elegida, con horario sin confirmar.
Toda la logística en marcha. Los responsables de la entidad de Barrio Alberione, que tuvieron charlas con los propios organizadores que le dijeron que sería el duelo en "La Feliz", se pusieron a trabajar.
Muchas horas de ruta por delante, un plantel que ubicar, conseguir un lugar para entrenar, planificación para las comidas y tantos otros detalles que hacen a un viaje de este tipo.
Pero, todo se desmoronó. A 8 días del partido, la organización de la Copa Argentina decidió que el partido no sea en Mar del Plata. La nueva sede es Sarandí, por cierto, casi el patio de la casa de Racing. Y ahora a empezar con la logística todo de nuevo.
El "grande" es siempre el que manda y, lamentablemente, el "chico" es el que obedece. El equipo de Avellaneda prácticamente eligió a su antojo la fecha, pero como no quedó conforme con eso, parece que al menos tenía que ganar la pulseada por el lugar.

El torneo que se jacta de ser "federal", lo menos que tiene es federalismo. Para comparar y tomar dimensión de lo que significó este cambio, desde el estadio de Racing hasta el de Arsenal, hay más o menos la misma distancia que desde el "Oscar C. Boero" de Sportivo hasta el "Darío Jular" de Antártida Argentina. Si no fuera porque lo quieren hacer parecer profesional y hay colectivos de por medio, los jugadores de la "Academia" podrían haberse juntado directamente en el lugar de los hechos. Y si se tratara de una ciudad como San Francisco, podrían hacerlo en bicicleta o moto, como lo hace cualquier jugador amateur.
Por cierto, a nadie pareció importarle. Ya se hizo tan común esto en la Copa Argentina, que un bochorno más pasa a la lista y queda casi en el olvido. Y el partido se jugará, habrá un vencedor y a pasar la página.
Decir que van matando el fútbol de a poco es casi tan repetitivo como aburrido, lo cual no significa que no sea verdad. Una tras otras son las maniobras que hacen para perjudicar a quien puedan, al primero que se cruce en el camino. La lucha sigue siendo desigual. El "interior" casi no cuenta, no es parte del "mapa futbolístico" y si se trata de una ciudad pequeña en relación a la grandes urbes, esto se acentúa más.
El rico se hizo valer una vez más. La brecha se sigue agigantando. Los dirigentes: bien gracias. Hoy es Sportivo, mañana será otro, pasado otro y así sucesivamente. Los poderosos se siguen adueñando de la escena y así será hasta que un día todo "explote".
