“Lo más lindo es la relación con los jugadores”
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202009/Image67a7aab1cd83479f9d8a06cedbd6a2a8.jpg)
Señaló Franco Amín, utilero de San Isidro en la Liga Argentina, acerca de su trabajo, el cual realiza con mucho amor y profesionalismo. La competencia de la segunda división de nuestro país fue suspendida por la pandemia del coronavirus y al respecto confesó: "Se extraña muchísimo las charlas, las bromas y sobre todo los nervios que hay en la antesala de un partido".
En cada club hay distintos roles y todos son importantes para que las cosas funcionen a la perfección. En el plantel profesional de San Isidro -que compite en la Liga Argentina de básquetbol- el encargado de que esté todo listo y ordenado, en cuanto a los elementos a utilizar y a la limpieza de la cancha, es el utilero Franco Amín, quien resaltó: "Lo más lindo es la relación con los jugadores".
El torneo de segunda división fue suspendido por la pandemia del coronavirus. A raíz de ello, en la institución de calle Corrientes aún no se pueden realizar entrenamientos y recién en enero de 2021 dará comienzo una nueva temporada. "Se extraña muchísimo las charlas, las bromas y sobre todo los nervios que hay en la antesala de un partido", admitió Amín sobre esta dura realidad.
¿En qué consiste su trabajo?
"El noventa por ciento de los entrenamientos con Sebastián Torre (entrenador principal de los 'Halcones Rojos') son en doble turno, por lo cual yo estoy en el club a las 9, preparo todo, pelotas, ropa del plantel y juveniles que participan de dicho entreno. Limpio la cancha, tengo el agua y si el 'PF' (por el preparador físico Daniel Pérez) pidió accesorios para la entrada en calor también me encargo de eso", indicó el utilero de San Isidro en contacto con LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Después durante la práctica tengo que estar atento por cualquier inconveniente o algún pedido del entrenador o de los jugadores", acotó.
"Luego me quedo lavando la ropa y ordenando todos los elementos usados, mientras aprovecho para higienizar el vestuario. Me retiro del club a las 14, luego a la tarde vuelvo a las 18.30 repitiendo los mismos trabajos y me retiro del club aproximadamente a las 23.30", puntualizó.

Al resaltar lo gratificante de la tarea que realiza en el "Santo" de calle Corrientes señaló: "Lo más lindo es la relación con los jugadores, las charlas, muchas veces uno hace de psicólogo, más aún cuando están con algún bajón y eso me gusta, ellos confían en mí y me escuchan mucho. Después cuando todo está bien, hay muchos chistes y eso está genial".
"Soy hincha de 'Sani' y por eso disfruto muchísimo trabajar de utilero. Hace 4 años atrás me metí a la cancha para sacarme una foto con el gringo Sciutto, cuando metió un triple sobre la 'chicharra', y meses después compartía todos los días con él y así con todos los jugadores que ya no están, con los cuales me sigo escribiendo y me demuestran mucho cariño", reveló.
Los valores del básquet
"No se si es el básquet es mi deporte favorito, pero es el que más tiempo jugué. Sin lugar a dudas que lo elegiría mil veces para formar a un hijo, creo que tiene muchos valores que otros deportes más populares no tienen", subrayó Franco.
"Gracias a Dios pude tener y tengo muy buena relación con todos lo jugadores. Pude hacer con algunos más amistad y con otros menos, pero tengo diálogo siempre con ellos. Cuando están en San Francisco nos juntamos siempre y somos de salir a comer. Además es muy lindo vernos en otras canchas cuando ellos están con otros equipos y me demuestren tanto cariño", subrayó.

"La primera vez que tuve que despedir a un jugador del plantel, que es lo que más me cuesta, ese basquetbolista me dijo: 'acostumbrate Franco, esto te va a pasar todos los años, pero sabés que es lo bueno?... que las relaciones y el afecto quedan para siempre. Desde ese día, empecé a valorar y disfrutar más cada momento vivido con ellos", dijo con énfasis.
En tanto, contó que "anécdotas trabajando en San Isidro hay muchísimas, generalmente son muy internas y no se pueden contar.... pero la que más recuerdo, y todavía no me la perdono, fue en mi primera gira en Resistencia (Chaco). El técnico de ese momento era Julián Pagura, me llama horas antes del partido con Villa San Martín para explicarme lo que quería que haga, recuerdo que me dijo que quería que yo sea el primero en entrar al vestuario y que los jugadores cuando ingresen tengan todo listo para la entrada en calor. Bueno, llegamos al estadio y me doy cuenta que me había olvidado las llaves del vestuario en el hotel, me quería morir! Ese fue mi debut en una gira", comentó entre risas.

La cuarentena por el Covid-19
"La verdad que esto nos sorprendió a todos, es algo que solo habíamos visto en las películas, pero traté y trato de llevar una vida lo más normal posible. Fue todo muy de golpe, recuerdo que los entrenamientos en San Isidro se suspendieron por 4 días, después por 15 días y así sucesivamente. El primer mes fue lo más difícil, cuando estábamos en fase 1. Tengo hijos y en ese período los pude ver solamente dos veces, y eso no fue fácil", aseguró.
"Los primeros 40 días no fui para nada al club, a eso lo extrañé muchísimo! Allá por el día 45-50 de la cuarentena, pedí permiso para poder ir a hacer mantenimiento y demás cosas, ya no aguantaba más ... fue muy feo ver el estado del parqué, me pasé dos meses arrodillado limpiando tabla por tabla para que quede igual o mejor de lo que estaba antes de la cuarentena", detalló.
"Creo que a todos este tiempo nos sirvió para reflexionar. En lo laboral me animé a empezar un microemprendimiento, además veo las cosas desde otro ángulo y analizo mucho las situaciones que se me presentan", comentó.

"La verdad que se extraña muchísimo las charlas, las bromas y sobre todo los nervios que hay en la antesala de un partido, donde más allá del resultado, nada puede fallar", explicó Amín.
Sobre los problemas que genera la pandemia, sostuvo que "el impacto económico en los clubes es terrible, los gastos diarios de una institución son muchos y al no entrar dinero se complica aún más, creo que los socios de San Isidro están y van a seguir tomando conciencia de este tema y van apoyar. No tengo dudas de eso".
"Es horrible entrar al club y no escuchar picar una pelota. Estoy rogando que se flexibilice el básquet y todo vuelva a ser lo más normal posible", indicó por último.
