Repercusiones
“Lo esperamos durante años”: la mirada de un venezolano en San Francisco tras la caída de Maduro
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Carlos Mago emigró de Venezuela siendo adolescente y hoy vive en nuestra ciudad, donde construyó su segunda casa. La detención de Nicolás Maduro lo encontró lejos de su país, pero cerca de los recuerdos, la familia y una esperanza largamente postergada. Su testimonio recorre el exilio, la emoción compartida y la expectativa por el futuro de Venezuela.
Carlos Mago, un joven venezolano radicado en San Francisco desde 2019, compartió sus sensaciones tras la detención de Nicolás Maduro. Su testimonio recorre la sorpresa por la noticia, la historia de su llegada a la Argentina, la situación actual en su país natal y un mensaje de esperanza para sus compatriotas.
La noticia de la detención de Nicolás Maduro sorprendió a Carlos en pleno descanso familiar, durante las vacaciones. “Nos agarró de sorpresa, todo el mundo dormido. Me desperté y escuché a mi papá decir ‘bombardearon Venezuela’. Busqué en el teléfono y era cierto”, relató a LA VOZ DE SAN JUSTO. La reacción fue inmediata y cargada de emoción: lágrimas, mensajes y llamados entre familiares, muchos de ellos todavía en Venezuela. “Era algo que se venía esperando desde hace mucho tiempo, queríamos que liberen a nuestro país”, resumió.
Carlos vive en San Francisco desde hace siete años. Llegó en 2019, siendo apenas un adolescente, a partir de una oportunidad laboral que recibió su padre. Antes, la familia había atravesado un proceso de salida complejo desde Venezuela. “Nos fuimos por la situación del país. Era salir o salir. Mi papá estaba protegiendo a su familia y nosotros éramos chicos, teníamos 12 y 9 años”, recordó. El recorrido incluyó el traslado a Caracas, un vuelo a Panamá y la llegada a Córdoba en 2018. Meses después, San Francisco apareció como el lugar elegido para establecerse definitivamente.
“Mi mamá dijo que esta era la ciudad donde se criaban sus hijos”, contó. Aquí Carlos terminó el secundario, su hermana cursa su último año y la familia logró reconstruir su vida. “San Francisco me recibió muy bien. Nunca sufrí xenofobia, siempre me ayudaron a crecer como alumno y como persona. Hoy es mi segunda casa”, afirmó con gratitud. Actualmente evalúa iniciar la carrera de periodismo, ya sea a distancia o en Córdoba capital.
Aunque asegura no involucrarse habitualmente en política, Carlos reconoce que esta noticia lo atravesó de manera distinta. “Es una alegría interna muy grande, pero también costaba creerlo. Durante años nos dijeron ‘Maduro cayó’ y nunca pasaba. Esta vez fue distinto”, señaló. El festejo fue compartido con otros venezolanos que viven en la ciudad, con quienes recibió el Año Nuevo en Miramar, en un clima de alivio y emoción contenida.
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“Nos fuimos por la situación del país. Era salir o salir. Mi papá estaba protegiendo a su familia y nosotros éramos chicos, teníamos 12 y 9 años”
Sobre la situación actual en Venezuela, transmitió la preocupación que le llega desde familiares y amigos. Contó que, pese a la caída del gobierno, el contexto sigue siendo delicado. “Todavía quedan figuras muy pesadas del régimen. La gente tiene miedo, hay que tener mucho cuidado porque cualquier cosa puede pasar”, explicó, y sostuvo que los presos políticos hoy se encuentran en una situación extrema.
Para Carlos, sin embargo, hay un punto de inflexión histórico. “Durante 26 años se dijo ‘Venezuela será libre’. Hoy, ya se puede decir en presente: Venezuela es libre”, afirmó. Finalmente, dejó un mensaje para sus compatriotas: “Que sean fuertes, que aguanten y que tengan cuidado. Ojalá algún día todos los venezolanos que están repartidos por el mundo puedan volver a su tierra y reencontrarse con los suyos”.
Finalmente, Carlos habló sobre las personas que critican el ataque de Estados Unidos a Venezuela para capturar a Nicolás Maduro. “Cada opinión es respetable, pero muchos hablan sin saber por lo que pasa el pueblo de Venezuela, es fácil hablar y no vivir lo que pasa en nuestro país”, concluyó.
